"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

miércoles, 29 de junio de 2016

Paz, una necesidad fundamental - ... estamos completos? -

Consérvate primero tú mismo en paz y luego podrás llevar la paz a los otros.”
Thomas de Kempis – sacerdote agustino, escritor místico (1380-1471)

Coincidiendo con  el deseo de felicidad y de tener una vida plena, el hombre intenta vivir en paz, sin embargo como contrapartida y aunque resulte en una incongruente paradoja, el hombre también se embarca en diferentes acciones que van en sentido contrario a esa necesidad que significa vivir en paz.

El deseo de paz no se enseña, es innato, tanto como comer o dormir, una necesidad fundamental para estar completos, que se construye en la conjunción de la paz interior con uno mismo y la paz con el entorno que nos rodea, como se señala en la encíclica Pacem in Terris, escrita en 1963 por el hoy canonizado papa Juan XXIII es lograr una convivencia basada en la verdad, la libertad, el amor y la justicia.

A pesar de angustias, preocupaciones y tristezas el hombre vive en la esperanza de alcanzar un mundo mejor, y para eso promueve pautas que le comprometen con la defensa del estado de paz, lo que no impide que existan quienes desde una visión individualista se involucran en conflictos que amenazan al mundo con situaciones de guerra, conflictos, violencia, hambre, … donde el respeto por la vida humana y el bien común pasan a segundo plano.

Deberíamos hacer el intento de minimizar las diferencias que separan, tal vez la intolerancia es la clave que no permite que lo logremos, porque tolerar no significa sólo permitir sino sobretodo aceptar y allí aceptando las diferencias, entendiendo que todos y cada uno de nosotros tiene derecho a tener su verdad, aceptando esas diferencias,  entendiendo que los demás tienen el mismo derecho que nosotros a tener la suya, que todas pueden ser válidas si aceptamos la diversidad.

La vida actual nos impulsa, nos obliga, nos lleva y por momentos dejamos de pensar, pero es necesario que nos demos cuenta que la paz no está dada sólo por hablar de ella, podríamos compararla con el aire que respiramos, todos sabemos que sin aire no podemos vivir, e igual sucede con la paz, mientras no la haya sólo malvivimos, y de nosotros depende que más allá de las diferencias que nos separan –aún en el difícil intento de aceptarlas-, busquemos dentro de nosotros mismos, para que el deseo de paz pueda ser una realidad tangible.

“Hay algo tan necesario como el pan de cada dia, y es la paz de cada dia, la paz sin la cual el pan es amargo.”
Amado Nervo – seudónimo de Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo y Ordaz, poeta y prosista mexicano (1870-1919)

lunes, 27 de junio de 2016

Abuso de poder - arbitrariedad y corrupción

“El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.”
John Emerich Edward Dalberg-Acton – historiador y político británico (1834-1902)

Poder y corrupción son dos características a las que cada vez nos enfrentamos con mayor frecuencia, producto de la descomposición social, unidas principalmente a las esferas empresariales, políticas o círculos de poder, en cualquier parte del mundo, presentes sin embargo en todos los estamentos de la sociedad sin exclusiones, pero que no son privilegio de los tiempos actuales sino que acompañan al hombre desde sus orígenes siglos atrás.

Pero es el poder quien corrompe?, o es el ser humano que en uso del poder cae en excesos por carecer de principios morales y valores éticos que le sostengan? No es bueno generalizar ante hechos de ésta naturaleza y no todos los que están en posiciones de poder caen en actos de corrupción, aunque tal vez habría que preguntarse si la obtención de poder no está relacionada con el afán de dominio del hombre sobre los demás seres desde siempre, haciendo además gala de la soberbia y vanidad que le caracterizan.




En una suerte de maligna complicidad la corrupción alimenta y abona el camino para llegar al poder y quien detenta el poder abusando de él cae en la corrupción. Frente a esos repetidos acontecimientos y sus protagonistas, -donde el repudio y la práctica de tales conductas es histórica-, se dividen las opiniones entre los indignados que denuncian tales vicios y los indiferentes que se marginan sintiendo que pelear contra ellos es sólo pérdida de tiempo.

Lo cierto es que aquellos que puestos en sitios de poder abusan de él, pierden la perspectiva para valorar las injusticias a que se ven sometidos quienes les rodean, se endurecen, perdiendo la capacidad de empatizar y lo que es peor de cuestionar sus propias decisiones llegando a extremos de absoluta arbitrariedad e hipocresía.

imagen: Jean François Rauzier

“El disfrute del poder corrompe de manera inevitable el juicio de la razón y pervierte su libertad.”
Immanuel Kant – filósofo prusiano (1724-1804)

domingo, 26 de junio de 2016

Piedras en el camino - ... que hacer con los obstáculos?

"El hombre se descubre a si mismo cuando se enfrenta a los obstáculos."
Antoine de Saint-Exupéry - aviador y escritor francés (1900-1944)

Quien no ha encontrado en su vida dificultades que sortear, obstáculos que superar, frente a iguales problemas cada persona los ha resuelto de manera diferente, de acuerdo a su forma de ser, de pensar, a la perspectiva desde la que ha mirado y cada uno también una vez resuelto el tema habrá sacado de ello enseñanza para no volver a caer en iguales equivocaciones, o sólo enojo y resentimiento por el mal momento vivido.

Hay un poema breve titulado 'La Piedra', que aparece desde hace tiempo en las redes atribuído a diferentes autores como C. Chaplin o F. Pessoa entre otros, con variantes en el texto según quien lo haya publicado y hasta ha sido tomado como de autor anónimo, desconociendo la verdadera autoría del texto que es del escritor brasileño contemporáneo Antonio Pereira (Apon), publicado en su libro de poemas 'Esencia', en el año 1999, que les dejo en la versión original en portugués y su traducción al español. 

A pedra

O distrído, nela tropeçou,
o bruto a usou como projétil,
o empreendedor usando-a construiu,
o campônio, cansado da lida,
dela fez assento.
Para os meninos foi brinquedo
Drummond a poetizou,
Davi matou Golias
Por fim;
o artista concebeu a mais bela escultura.
Em todos os casos,
a diferença nao era a pedra,
Mas o homem. 

La piedra

El distraído en ella tropezó,
el bruto la utilizó como proyectil,
el emprendedor, usándola construyó,
el campesino, cansado del trabajo,
de ella hizo asiento.
Para los niños fue juguete,
Drummond la hizo poesía,
David mató a Goliat, ...
Por fin;
el artista concibió la más bella escultura.
En todos los casos,
la diferencia no fue la piedra.
Sino el hombre.
... ...

Es claro el sentido de la comparación, en el que la diferencia no la hace la piedra en cuestión, sino el hombre y su determinación del uso que le dará. Como decía el tambien poeta  brasileño Carlos Drummond de Andrade -mencionado en éste texto-, en su poema 'No meio do camino', "En mitad del camino había una piedra, había una piedra en la mitad del camino ...", de igual modo pasa con los obstáculos que se presenten en el camino de la vida, frente a los que podremos decidir que hacer, si sólo tropezar o construir, jugar o matar, hacer poesía o descansar, y cualquiera sea la opción elegida tambien del hombre depende, a partir de las circunstancias poder madurar, aprender, hacer bagaje de experiencia, crecer.


"Si tropiezas dos veces con la misma piedra, ¡sácala de allí!
Roberto Fontanarrosa - humorista y escritor argentino (1944-2007)

viernes, 24 de junio de 2016

A cierta edad - ... cuando el momento de vivir es ahora

"Con veinte años todos tienen el rostro que Dios les ha dado, con cuarenta el rostro que les ha dado la vida y con sesenta el que se merecen."
Albert Schweitzer - médico, filósofo, teólogo, músico alemán, Nobel de la Paz en 1952 (1875-1965)

Nacemos, crecemos, vivimos y morimos, es el ciclo normal, habitual, conocido, de vida de cualquier ser humano y que se dará -mal que nos pese-, salvo que circunstancias sorpresivas, impensadas y no deseadas como enfermedades o accidentes lo trunquen antes en alguna parte del recorrido previsto.

Desde el nacimiento y luego durante buena parte de la vida, -primero nuestros padres-, y nosotros mismos después, estamos en la permanente espera de aquello que nos proponemos, para lo que estamos estudiando, para la profesión que pretendemos tener, por el trabajo que aspiramos obtener, y así la vida se convierte en la espera constante de algo que  es el motor que nos mueve.

Ese recorrido por momentos nos hace sentir la satisfacción de lograr las metas que nos propusimos e inmediatamente que llegamos emprendemos nuevas búsquedas y proyectos, nos permitimos desvíos, demoras y también los consecuentes e inevitables errores, sintiendo que el tiempo está a nuestro favor y podremos esperar el tiempo que sea necesario mientras probamos otros caminos.


Pero casi sin darnos cuenta el tiempo de que disponemos va siendo menor, y como consecuencia de ello las esperas no son una alternativa válida, vivimos cada dia, las proyecciones a futuro van perdiendo sentido, y como dice un breve texto atribuído a la escritora brasileña Martha Medeiros: 

“Sin mucha frescura, sin mucho desgaste, sin mucho discurso. Todo lo que la gente quiere, después de una cierta edad, es ir directo al grano. […]. Personas con experiencia ya no cocinan a fuego lento, no esperan sentados, no están dando vueltas y vueltas, no necesitan recorrer todos los cursillos. Queman etapas. No desperdician nada. La paciencia sólo para lo que realmente importa, paraciencia para ver la tarde caer, para ver el final del otoño, para tomar una copa de vino, para la música y los libros, para escuchar un amigo, para lo que vale la pena nuestra dedicación. ...”.

Hoy es el mejor momento para darnos cuenta que el tiempo es el ingrediente más escaso, que ya no podemos desperdiciar, no queremos esperar sino vivir, y para seguir haciéndolo, el ritmo será el que nuestro propio corazón imprima, con coraje, sin esperas, sin pausas, paladeando la vida, … viviendo, la decisión es crítica, el momento es ahora.

“Nadie puede permitirse el lujo de mirar a su alrededor y esperar a que alguien haga lo que él mismo no quiere hacer.”
Carl Jung - médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo (1875-1961)
  

jueves, 23 de junio de 2016

Nos conocemos realmente? - ... el ejercicio de 'vernos'

“Creo que de una manera u otra aprendemos quienes somos realmente y luego vivimos con esa decisión.”
Eleanor Roosevelt – diplomática, primera dama y activista por los derechos humanos estadounidense (1884-1962)

¿Alguna vez hemos hecho el ejercicio de intentar saber como nos vemos a nosotros mismos? Generalmente nos basamos en las opiniones que los demás nos han dicho en algún momento así como en nuestras propias experiencias, y no hablamos únicamente del aspecto físico, sino de nuestras peculiaridades, cualidades y defectos, que iremos modificando en cada etapa de la vida, y según las circunstancias que nos toque transitar.

Nada más común que tratar de mostrarnos de la mejor manera posible frente a los demás, tratando de dejar una buena impresión de nosotros, lo hacemos en cualquier ámbito y circunstancia, cuando nos postulamos para un trabajo o cuando vamos a conocer nuevas personas.




Claro que ese intento de causar una buena impresión está sesgado desde nuestra propia perspectiva, desde la forma como nos percibimos a nosotros mismos, por como suponemos los demás esperan que seamos, que probablemente difiera de la manera en que nos ven desde fuera, quienes sin conocernos con anterioridad, se guiarán por lo que les mostremos.

Es común que nos valoremos negativamente, viéndonos peor de lo que somos, percibiendo lo negativo, lo que nos falta, aunque también existen personas que se sobrevaloran a sí mismas, sin embargo debemos comprender que esa imagen de nosotros es una construcción en la que influyen nuestros pensamientos, creencias, experiencias y que la percepción de quienes nos rodean y sus críticas puede ser la mejor manera de corregir y mejorar, teniendo claro que eso no significa pretender ser una copia de otros.

Cada persona es única, con sus dones, aciertos y errores, no seamos exigentes, aceptémonos, valorando nuestra forma de ser con alegría, sin dependencia de cómo los demás nos vean, buscando lo que creamos nos falta en nuestro interior.

“Conocerse a uno mismo no sólo es la cosa más difícil, sino también la más incómoda.”
Henry Wheeler Shaw – ensayista, escritor, periodista, humorista, poeta, profesor estadounidense también publicó bajo el seudónimo de Josh Billings (1818-1885)

miércoles, 22 de junio de 2016

Templanza, moderación, equilibrio - ... poniendo distancia a las ofensas

“Sufrir una ofensa no es nada, a no ser que nos empeñemos en recordarla.”
Confucio - pensador chino (551-479 a.C.)

Todos necesitamos sentirnos aceptados, considerados, queridos, respetados, también necesitamos poder tener el control de lo que nos rodea y que afecta nuestra vida, vivir no implica sufrir y cuando eso sucede no logramos aceptarlo.

A quien no le ha tocado en algún momento de la vida sufrir agresiones verbales o físicas, destratos, experiencias injustas, ofensas, situaciones frustrantes, ocasionadas por otras personas, que producen un desequilibrio emocional, sentimientos de inseguridad o dolor y muchas veces llevan a un estado de miedo, angustia o resentimiento e incluso en algunas situaciones nos hacen pensar en el deseo de venganza confundiéndolo con justicia.

Existe una antigua leyenda que deberíamos recordar la próxima vez que recibamos un insulto, tratando de ponerla en práctica en los próximos inconvenientes que tengamos, y que aquí les dejo.

En el Japón feudal cerca de Tokio viví­a un gran samurai, ya anciano, que se dedicaba a enseñar el budismo zen y la meditación a los jóvenes. A pesar de su edad, la leyenda decía que aún era capaz de derrotar a cualquier adversario.

Cierta tarde, un guerrero, conocido por su total falta de escrúpulos, y por utilizar la técnica de la provocación, -esperaba que su adversario hiciera el primer movimiento  captaba los errores cometidos contraatacando-, apareció por allí­.

El joven e impaciente guerrero sabía la reputación del samurai, estaba allí­ para derrotarlo aumentando así­ su fama.y aunque los estudiantes se manifestaron en contra de la idea, el viejo maestro aceptó el desafí­o.

En la plaza de la ciudad el joven comenzó a insultar al viejo maestro arrojándole piedras, le escupió a la cara, gritó todos los insultos conocidos, ofendiendo a sus antepasados para provocarlo, pero el viejo permaneció impasible. Al final de la tarde, exhausto y humillado, el guerrero joven se retiró.

Decepcionados por el hecho de que su maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, los alumnos le preguntaron:

– ¿Cómo ha podido usted soportar tanta indignidad? ¿Por qué no usó su espada, aún sabiendo que podí­a perder la lucha, en vez de mostrarse cobarde ante todos nosotros?


– Si alguien se acerca a tí­ con un regalo, y tú no lo aceptas, ¿a quien pertenece el regalo? preguntó el samurai.


– A quien intentó entregarlo – respondió uno de los discí­pulos.

– Pues lo mismo vale para la envidia, la rabia, la humillación y los insultos – dijo el maestro. – Cuando no son aceptados, continúan perteneciendo a quien los carga consigo.”
… …

La templanza, es la virtud de la moderación y el equilibrio para filósofos y pensadores, sin embargo para el común de los seres humanos encontrar la forma de sortear situaciones de agresión, del tipo que sean, que si bien dependen en alguna medida del carácter que cada quien tenga, es sin duda un desafío y la manera de escoger como superarlo, una actitud muchas veces difícil de adoptar.

Tal vez tomar como ejemplo la filosofía oriental del relato pueda hacernos más fácil encontrar la forma de distanciarnos de la angustia que nos produzcan situaciones agresivas que nos ofenden, en una suerte de mecanismo de defensa, despersonalizándonos, encontrando así el equilibrio, para impedir que esos hechos nos hieran. Nada y nadie puede hacernos daño si no se lo permitimos, y –aunque no sea fácil- de nosotros depende lograrlo.

“Quien me insulta siempre, no me ofende jamás.”
Víctor Hugo - poeta, dramaturgo y novelista francés (1802-1885)

martes, 21 de junio de 2016

Espectáculo invernal - 'Dedo de la muerte', ... en aguas de la Antártida

"La naturaleza nunca hace nada sin motivo."
Aristóteles - filósofo griego (384-322 a,C.)

La naturaleza nos regala y asombra con diversos fenómenos que ocurren en diferentes lugares del planeta. Algunos se encuentran ocultos en las profundidades del mar, tal es el caso de los ‘carámbanos submarinos’, también llamados ‘brinicles’ que si bien se conocen desde 1947, recién en el año 2011 pudo ser registrado adecuadamente en un trabajo realizado para la BBC.

El acontecimiento sucede en las heladas aguas oceánicas de la Antártida y en época invernal, lugar donde confluyen temperatura y salinidad adecuadas para que se inicien esas formaciones que se originan en la superficie del agua y a modo de estalactita descienden, creciendo hacia las profundidades hasta alcanzar el lecho marino, y cuando eso sucede se extienden hacia una dirección creando una suerte de alfombra helada.



Se ha dado en llamarle ‘Dedo de la muerte’, por su aspecto a modo de un delgado hueso y a que durante el proceso de formación y crecimiento produce la muerte de los organismos vivos que encuentra a su paso, tales como erizos  y estrellas de mar.


Un espectáculo natural de unas 5 o 6 horas de duración, un fenómeno que fue conceptualmente propuesto por el oceanógrafo estadounidense Seelye Martin, un evento de peculiar belleza, lento, inexorable, inquietante, que se produce bajo la mar y que podemos apreciar en el video realizado por Kathryn Jeffs y las cámaras de Hugh Miller y Doug Anderson.

Video: Documentales y mas
Fuente: http://mx.selecciones.com/usuario/contenido?id_contenido=636

"La naturaleza ha puesto en nuestras mentes un insaciable deseo de ver la verdad."
Cicerón - escritor, orador y político romano (106-43 a,C.)


lunes, 20 de junio de 2016

Hablar o callar - la decisión de decir o no decir

"Muchas veces las palabras que teníamos que haber dicho, no se presentan ante nuestro espíritu hasta que ya es demasiado tarde."
André Gide - escritor francés, Premio Nóbel de Literatura 1947 (1869-1951)

En el transcurso de la vida cuantas veces postergamos lo que quisiéramos hacer, lo que quisiéramos decir, cada uno sabrá sus vivencias personales y conocerá los motivos que le llevaron a eso, sólo les dejo un texto de Yago Zamora -coaching personal, experto en marketing, humanista, terapeuta transpersonal holístico, español, contemporáneo- que nos ayuda a aclarar ideas.

"Alguna vez te pusiste a pensar a donde va lo que no decimos, todo lo que no nos permitimos sentir, las miradas que no entregamos, los besos que no damos, los miedos que no soltamos, las angustias, los gritos. Sabes a donde van las palabras que no se dijeron?
A donde va lo que querés hacer y no hacés?
A donde va lo que querés decir y no decís?
A donde va lo que no te permitís sentir? Nos gustaría que lo que no decimos caiga en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se nos transforma en insomnio, en dolor de garganta.
Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo.
Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente.
Las palabras que no decimos se transforman en insatisfacción, en tristeza, en frustracion.
Lo que no decimos no muere, nos mata. Lo que no decimos se transforma en trauma, en veneno que mata el alma.
Lo que no decís te encierra en el pasado.
Lo que no decimos se transforma en herida abierta."
... ...

En ocasiones podemos pensar que hablar sería un error y es mejor callar, en otras creemos que no podremos hacerlo, a veces sentimos que no vale la pena, sin embargo nada habrá peor que la duda sobre que habría sucedido si hubiéramos hecho lo que descartamos. Vale la pena reflexionar y tomar posición para la siguiente oportunidad.

"No hay peor gestión que aquella que no se hace." - anónimo
  

sábado, 18 de junio de 2016

Reir o llorar? - penas y alegrías, ... emociones que acompañan la vida

"Voy a llorar sin prisa. Voy a llorar hasta olvidar el llanto y lograr la sonrisa."
Sara de Ibáñez - seudónimo de Sara Iglesias Casadel, poeta uruguaya (1909-1971)

Alegria y tristezas son emociones propias del ser humano, que –a lo largo de la vida- responden a las diferentes circunstancias y situaciones que nos toca vivir. Ambas existen, vivir una es necesario para valorar la otra, y aunque todos deseamos la felicidad y tratamos de esquivar las penas, en la vida la emociones responden a momentos y la felicidad aun en las mejores circunstancias es generalmente efímera, apenas la disfrutamos cuando nos damos cuenta que se ha esfumado, sin embargo la tristeza cuando por diferentes motivos se presenta, nos agobia y permanecemos en ella - sin darnos cuenta-, más tiempo del necesario, llorando una y otra vez por las mismas cosas.

La emociones son inevitables, van y vienen, cuando se presentan sólo podemos vivirlas pero podemos decidir de que manera vivirlas. Sin duda las alegrías hacen a nuestra felicidad y los momentos felices deseamos que se prolonguen en el tiempo, sin embargo paradójicamente cuando llegan los momentos de dolor nos cuesta reponernos y lloramos una y otra vez por los mismos motivos reiterando y extendiendo la pena más allá de lo razonable sin darnos cuenta que entrar en la espiral de dolor nos lleva a angustiarnos perdiendo de vista el proyecto de vida que tenemos, alimentando el dolor.

Hay un breve relato que nos ayuda a reflexionar: 

"Un anciano sabio se paró ante un público, contó un chiste y todos rieron. Al cabo de un rato contó el mismo chiste y casi nadie rió, contó el chiste una y otra vez hasta que nadie se reía. Entonces dijo: si no puedes reirte varias veces de una sola cosa porqué lloras por lo mismo una y otra vez? ...
… …

Si bien el dolor es un maestro con el que aprendemos, maduramos y crecemos, no hagamos de las tristezas un hecho cotidiano, no nos aferremos a ellas, busquemos el lado positivo en cada situación, lloremos  las penas cuando nos lleguen y liberémosnos luego de ellas para sanar las heridas, encontremos el equilibrio entre alegrías y tristezas que la vida continúa y debemos vivirla de la mejor manera posible.

imagen: Silvia Enriconi/ goccedicolore

"¿No ves que es necedad o simpleza llorar por lo que con llorar no se puede remediar?."
Fernando de Rojas - dramaturgo español (1465-1541) 

miércoles, 15 de junio de 2016

Ancianos - su lugar en nuestras vidas

"En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos."
Marie von Ebner Eschenbach - escritora austríaca (1830-1916)

Vivimos en un mundo en el que la violencia es omnipresente y va en aumento, la vemos -en mayor o menor grado, en todos los continentes y en todos los estamentos sociales, las víctimas de éstas situaciones, quienes sufren abuso, maltrato, descalificación, trato negligente o soledad no encuentran la forma de resguardarse y la sociedad y los gobiernos no dan una respuesta adecuada que aporte para revertir tales circunstancias.

Abarca a niños, adultos, y viejos,  las causas son múltiples y en un mundo con población envejecida, la tercera edad está sometida a diferentes manifestaciones de violencia, en un complejo y generalmente invisibilizado problema que existe pero tratamos de no ver.


Si bien a través de la historia la vejez ha sido venerada por su sabiduría y experiencia en algunas culturas, también en el otro extremo, en otros lugares del mundo, han sido sacrificados al considerarlos inútiles y en éste fenómeno social confluyen generalmente la dependencia económica o las malas condiciones de salud del anciano que hacen al cambio de roles, la dependencia y la indefensión frente a una realidad que los vulnera en sus derechos.

La juventud es la promesa del futuro y debe tener su espacio, pero la actitud para con nuestros adultos mayores, aquellos que ya hicieron su camino, trabajaron, y nos ayudaron a crecer y ser lo que hoy somos, deberían cuestionarnos como sociedad y como seres humanos.

Mientras olvidemos respetarlos, darles el trato que merecen, devolviéndoles con amor todo lo que ellos hicieron antes por nosotros,  mientras la incapacidad para darnos cuenta nos impida reintegrarles su dignidad, privilegiar el lugar que por derecho les cabe en la sociedad y en cada familia, el entramado social se seguirá degradando.

Démosle a cada anciano un lugar en nuestras vidas, démosle tiempo, atención, cariño, contemplemos sus necesidades y sus ritmos, reconozcámosle su experiencia, incluyámosle haciéndoles sentir que son parte, que están vivos, que son necesarios.

"Se es viejo cuando se tiene más alegría por el pasado que por el futuro."
John Knittel - escritor suizo (1891-1970)

martes, 14 de junio de 2016

Egocentrismo - exagerado protagonismo o falta de humildad?, ... el ruido de la carreta

"El hombre que no elige el bien supremo al que su naturaleza le inclina, sino que se prefiere a si mismo por encima de todo y de todos, ni se perfecciona como persona ni logra ser feliz." - Tomás Melendo, Gabriel Martí - Elogio a la afectividad
Quien puede decir que no conoce alguna persona que se caracteriza por presumir de lo que es o posee, cuyas conversaciones tienen su egocentrismo como tema permanente, que intentan sobresalir de cualquier manera, cuando en realidad no destacan por nada en particular  demostrando una actitud egoísta donde la voz de los demás no cuenta ni importa.
Dicen que nadie está más vacío que aquél que sólo está lleno de si mismo y sólo habla de si mismo, de sus títulos, sus vacaciones, sus viajes, su casa, -lo cual no sería malo si dejara espacio para escuchar a los otros-, ... pero eso no sucede, y de eso trata el viejo relato de autor desconocido, que les dejo y que a modo de metáfora nos habla de 'La carreta vacía'.


Alejandra caminaba con su padre cuando éste, de repente, se detuvo en una curva del camino. Después de un breve silencio le preguntó:
– Además del cantar de los pájaros, ¿qué oyes Alejandra?
La niña paró, aguzando sus oídos. Después de unos segundos respondió:
– Papá, estoy oyendo el ruido de una carreta que se acerca.
– Muy bien – respondió su padre -. Tienes razón, se está acercando una carreta vacía.
Alejandra, asombrada, preguntó a su padre:
– ¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la has visto?
Entonces el padre respondió:
– Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por el ruido que hace. Cuanto más vacía está la carreta, mayor ruido hace.
Alejandra se convirtió en adulta y, siempre que veía una persona interrumpiendo una conversación y hablando demasiado de sí misma, de forma inoportuna o violenta, o presumiendo de lo que poseía, tenía la impresión de oír la voz de su padre diciendo:
– Cuanto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace.
… …

Todos sabemos que cuando un carro va cargado su marcha es esforzada y silenciosa por el peso que lleva y por el contrario vacío va ligero, rápido, haciendo sonar sus ruedas y todo aquello que tiene flojo.

Nada más simple que la satisfacción de lo que se es o se tiene y natural el deseo de compartirlo, pero cuando esa satisfacción nos vuelve vanidosos, sordos a los comentarios de quienes nos rodean o lo que es peor muchas veces es sólo el deseo de aparentar en una suerte de protagonismo exagerado, y lo que debería ser una conversación se convierte en un monólogo donde sólo se escuchar el bla, bla, bla y el sin sentido de aquél que quiere menospreciar a los demás ahí es donde lo que escuchamos es … la falta de humildad que termina llevando al aislamiento, y ... el ruido de 'la carreta vacía'.

"Una manera laboriosa de no ser nada es serlo todo; de no querer todo; de no querer nada es quererlo todo."
Henri Fréderic Amiel - filósofo suizo (1821-1881)

domingo, 12 de junio de 2016

Forma de vida - elegida y diseñada por nosotros

"Hay personas que guardan sus sueños en una caja pequeña y dicen que tienen ilusiones. Luego guardan las cajas, y cada tanto, las abren para comprobar que siguen allí. Son grandes planes pero nunca saldrán de sus cajas. Hace falta mucho coraje para probar si somos tan buenos como nuestros sueños."
Erma Louise Bombeck - escritora, periodista y humorista estadounidense (1927-1996)

Cuando niños vivimos en ese mundo de ilusión, donde los afectos y lo lúdico juegan un preponderante papel, donde incorporamos enseñanzas y nos nutrimos de vivencias que van moldeando nuestra forma de ser, al crecer tenemos ideas propias, fijamos objetivos, planeamos como llegar a ellos pero tambien estamos sujetos a la influencia de familia y entorno que con las mejores intenciones y creyendo aportar en nuestro beneficio, condicionan nuestras aspiraciones pretendiendo imponernos una realidad diferente y sentimos que nuestros proyectos se desmoronan, desviándonos del camino hacia aquello que soñamos.

Como dice la escritora estadounidense contemporánea Susan Polis Schutz, las decisiones son nuestras:


"Tú puedes escoger la forma de vida que quieres seguir, no debes escuchar lo que los demás quieren que hagas, debes escucharte a ti mismo.
No necesitas seguir los caminos ajenos y no necesitas fingir ciertos estilos de vida para impresionar a los demás.
Sólo tú puedes hacer lo que es bueno para tí, así es que empieza ahora mismo.
Tendrás que trabajar muy duramente, tendrás que vencer muchos obstáculos tendrás que encarar el juicio de mucha gente y superar sus prejuicios, pero podrás obtener lo que quieras si lo intentas con suficiente fuerza.
Empieza ahora mismo y vivirás una vida diseñada por tí y para tí. Por lo tanto te encantará tu vida.
... ...

La imaginación será nuestro aliado en la concreción de esas metas que deseamos, lo que hagamos para lograr el futuro soñado dependerá de cuanto empeño pongamos en armar el puzzle que nos lleve a armar la vida que queremos tener, con empeño, trabajo duro, dispuestos a renunciar, a comenzar otra vez si es necesario, a superar obstáculos y temores, sabiendo que al final podremos disfrutar conscientes de que construímos la vida que quisimos.

imagen: inna cikahina:

“Sueña siempre y apunta hacia más allá del punto que sabes puedes alcanzar. No te preocupes por tus contemporáneos, ni por tus predecesores. Intenta ser mejor que tú mismo.”
William Faulkner – narrador y poeta estadounidense (1897-1962)

sábado, 11 de junio de 2016

Apariencias o valores? - ... cuando importa el ser y no el tener

"No es más rico quien más tiene sino quien menos necesita." - refrán 


Sabemos que la vida no es igual para todos, algunos tienen oportunidades que otros tal vez nunca conozcan, en ocasiones nos quejamos por las cosas que nos suceden, o por las cosas que quisiéramos tener y no están a nuestro alcance, y olvidamos valorar aquellas que si tenemos, hasta que en un momento las situaciones cambian y cuando las perdemos nos damos cuenta pero ya es tarde, el momento pasó.

La vida es un milagro que debemos apreciar en su justa medida, despertar cada día es un regalo en sí mismo, a pesar de las circunstancias de vida que tengamos, mientras estamos vivos todo es posible.

Dirigido por el estudiante astraliano Nima Raoofi, de la MAPS Film School el cortometraje ‘My Shoes’, ‘Mis zapatos’ nos refiere en apenas 3 minutos, la historia donde un chico pobre mediante la metáfora de comparar sus zapatos rotos con los zapatos nuevos de otro chico que ve en un parque, deseando cambiar sus zapatos y su vida por la de aquél, sin saber que quien tiene esos zapatos nuevos está impedido de caminar, como dice el mismo Raoofi: 'una fábula sobre las apariencias de la vida'.




Varias situaciones quedan planteadas a través del video, una excelente forma de hacernos reflexionar sobre los valores de la vida, la importancia que damos a la cosas materiales y como el desear la vida y posesiones ajenas guiándonos por las apariencias pueden impedir que disfrutemos de lo que realmente es nuestro. 

Cada persona es única e irrepetible y su valor no depende de lo que posee sino de lo que es, muchas veces nos sentimos inseguros porque comparamos sin darnos cuenta que cada uno es valioso por si mismo y que de nuestro propio esfuerzo dependerá el modificar y mejorar nuestras condiciones.

Las cosas materiales hoy las podemos tener y mañana tal vez no, tal vez las situaciones nos resulten injustas, pero los valores personales son los que realmente cuentan en la vida y nos hacen ser lo que somos.

Video: Cristian Javier Valdez

"Cada cual es como Dios lo ha hecho, pero llega a ser como él mismo se hace."
Miguel Servet - teólogo y científico español (1511-1553)
  

miércoles, 8 de junio de 2016

Imágenes sorprendentes e inquietantes - el arte tridimensional de 'Shaka'

"El arte es la libertad del genio."
Adolf Loos - arquitecto alemán (1870-1933)

Serigrafia, fotografía, tatuajes, graffitti, escultura, y pintura son varias disciplinas en las que ha incursionado Marchal Mithouard, conocido por el seudónimo de Shaka, un artista francés nacido en 1975 que vive y trabaja en Paris. Terminó sus estudios de Bellas Artes en 1999 y desde el 2007 ha encaminado sus trabajos incorporando técnicas 3D.

Con influencia de V. Van Gogh, Vermeer y la escuela expresionista alemana, las pinturas muy coloridas parecen salir de la pared o la lona en que están realizadas destacando por el movimiento así como los excesos y absurdos del ser humano que muestra.








Un artista talentoso que juega con la ilusión óptica en trabajos de excepción, mágicos, que ha expuesto en diferentes partes del mundo.

Imágenes sorprendentes, inquietantes, que merecen ser conocidas y plenamente disfrutadas.


"El arte es un modo de aprehender aquello que de otro modo es imposible captar, que excede de la experiencia humana."
August Zamoyski - escultor polaco (1893-1970)

lunes, 6 de junio de 2016

Puzzle de retazos - pedacitos que construyen la vida

“No es que haya que vivir., puesto que la vida nos es fatalmente dada. La vida se vive a si misma nos guste o no.”
Julio Cortázar – escritor e intelectual argentino (1914-1984)

Caminar la vida puede ser una tarea compleja, para algunos tal vez más simple que para otros, para algunos es mágica y alegre, para otros una sucesión de golpes duros difíciles de remontar, y en ese quehacer que a algunos favorece y a otros castiga, unos vemos oportunidades, otros sólo desaliento, pero en medio de esa cotidianidad unos y otros deberíamos mantener a costa de lo que fuere, y aunque cueste,  la capacidad de sorprendernos.

Del libro ‘Ella que lo tuvo todo’, de la escritora colombiana contemporánea, Ángela Becerra, tomo un breve fragmento, en el que tal vez encontremos nuestro propio pensamiento o el aliciente para intentar hacerlo propio.


“No sé por qué presiento que usted va buscando algo que no sabe bien que es. Quiere creer que la vida es una sola cosa, un bloque entero que se inicia al nacer y acaba al morir, y es o bueno o malo, y hay unos seres a los que les toca lo bueno y otros a los que les corresponde lo malo, pero se equivoca. La vida está hecha de pedacitos sueltos de todos los colores. Cosas que vives, cosas que sueñas, un poco de lo que te dice el vecino, otro poco de lo que imaginas, un trozo de pizza, dos capuchinos, una canción, dos raticos de sol, uno de dolor, una zambullida en un mar calmo, una ola despistada que te eleva, … otra que te hunde. Venga y saboreará mi paraíso. Hágame caso. Las cosas buenas nunca se dan cuando se piensan mucho. Déjele espacio a la improvisación. Déjese sorprender.”
… …

A veces perdemos de vista que vivir es una construcción diaria en la que nos empeñamos poniendo nuestras aspiraciones, sueños y proyectos, a veces alcanzamos el objetivo, otras quedan en el camino. Para quienes las penas sean grandes –una realidad actual-, tal vez los sueños y proyectos sean inexistentes, y por eso es importante apreciar lo que tenemos valorando los pequeños retazos que la vida proporciona, improvisando con los colores que tengamos, intentando armar el puzle de la forma que podamos, seguro nos descubriremos sorprendidos del resultado.

Muchas veces las caídas nos harán cuestionar el sentido del camino a recorrer. Sin desanimarnos, juntemos los pedacitos sueltos que la vida nos regala e improvisemos, que de eso se trata y de nosotros depende, no nos declaremos derrotados antes de intentarlo.

“Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir siempre.”
Mahatma Gandhi – abogado, pensador y político indio (1869-1948)

domingo, 5 de junio de 2016

Orgullo - entre la saludable autoestima y la equivocada soberbia

“El orgullo contrapesa todas las miserias. O bien las oculta o, si las descubre, se ufana a si mismo por haberlas conocido.”
Blaise Pascal – polímata, matemático, físico, escritor y filosofo francés (1623-1662)

Según indica el diccionario orgullo es un exceso de estimación hacia uno mismo y los propios méritos por lo cual la persona se siente superior a los demás o el sentimiento de satisfacción hacia algo propio o cercano que se considera meritorio.

Si nos detenemos a considerarlo, es cierto que valorar nuestros logros, reconocer nuestras cualidades o las habilidades que sabemos tener y ‘estar’ satisfechos por eso es algo natural, casi está en el sustento de la autoestima, siendo el mejor estímulo para seguir adelante lo que sin duda no es igual a ‘ser’ orgulloso sintiéndonos superiores, creyendo no necesitar nada de nadie y por ello menospreciar a quienes nos rodean, poniendo un muro entre nosotros y los demás, aislándonos.

Un sentimiento complejo, para una palabra cuyo origen viene del término hebreo ‘gaon’ cuyo significado es orgullo, altivez, arrogancia, una emoción que nos puede hacer  perder de vista nuestra posición en la sociedad y el mundo cuando sin darnos cuenta permitimos que se desmadre, cuando unido al afán de poder, riqueza, alimentamos una suerte de avasallamiento de los derechos de otros, permitiendo que termine en conductas destructivas.

Los límites del orgullo positivo, el que nos beneficia, produce felicidad y nos alienta, como en toda otra situación son delgados y difícil es no sobrepasarlos, cayendo en actitudes que llegan a la soberbia, cuando equivocarnos y asumirlo no es una opción, sentimos que somos perfectos, no aceptamos sugerencias y nos creemos superiores e imprescindibles.

Aceptemos el orgullo positivo, el que nos convierte en mejores personas, el que valora nuestros esfuerzos, el que nos permite construir,  liberándonos del negativo que hace oídos sordos y menosprecia la opinión o el apoyo de los demás, el que nos hace vivir pendiente de las apariencias, el que no nos permite ver, convirtiéndose en un tirano que enferma nuestra vida.

imagen: Caras Ionut

“Pido pues a mi orgullo que siempre vaya del brazo de mi cordura. Y cuando me abandone mi cordura, pues le gusta alzar el vuelo, que mi orgullo vuele siquiera del brazo de mi locura.”
Friedrich Nietzsche – filósofo, poeta, músico y filólogo alemán (1844-1900)