"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

martes, 14 de enero de 2014

Cuidar las palabras - de ellas depende la felicidad o la desgracia

Cuida tus pensamientos porque se volverán palabras; cuida tus palabras porque se volverán acciones; cuida tus acciones porque se volverán hábitos; cuida tus hábitos porque se convertirán en carácter; cuida tu carácter porque se convertirá en tu destino”.
Compilación de proverbios budistas que la tradición atribuye a Buda.

Somos conscientes del poder de las palabras?. Nuestro pensamiento crea nuestra realidad, es, al fin y al cabo, nuestro destino. Y lo es a través de nuestras palabras, a través de nuestras acciones, a través de nuestro hábitos…

Nosotros escogemos nuestros pensamientos, que constituyen la base del diálogo interno y de las palabras que decimos. El diálogo interno crea el ambiente mental según el cual actuamos.

Todo el tiempo utilizamos palabras, pero generalmente no pensamos lo que decimos ni cómo lo decimos.  Prestamos muy poca atención a la elección de nuestras palabras, y la mayoría de las personas suele hablar en forma negativa. 

Debemos ser responsables de nuestras palabras, ellas son una prolongación de nuestros pensamientos. Con ellas podemos herir, a los demás y a nosotros mismos, o nos podemos sentir bien. Hablemos con  sencillez y naturalidad   No digamos nunca algo de lo que después nos tengamos que arrepentir.

Las palabras son la imagen de nosotros mismos, de lo que pensamos, sentimos y hacemos, utilicemos palabras respetuosas, amables y justas, que sirvan para tender puentes, no para levantar muros. 

La capacidad de comunicarnos es un regalo, un privilegio que incluye una gran responsabilidad; las palabras dejan huella, tienen poder.

Pensemos antes de hablar, no lo hagamos cuando el enojo nos impida razonar, sólo hablemos cuando estemos calmados y en paz. Una palabra amable, puede suavizar las cosas; una palabra alegre, puede iluminar el día; una palabra oportuna, puede aliviar la carga; una palabra brutal, puede herir o matar.

De las palabras depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra.

“Algunos dicen que / cuando se ha dicho /  la palabra muere / os digo sin embargo que / en ese preciso día / empieza a vivir.”
Emily Dickinson - poeta estadounidense (1830-1886) 

1 comentario:

  1. De acuerdo, es el poder del verbo,todo pensamiento se materializa, tarde o temprano, y la palabra es un instrumento del mismo.El universo es mente.(Cito a Hermes Trimegistro)

    ResponderEliminar