"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

viernes, 24 de enero de 2014

Con ojos de niño - una forma de vivir la vida


"Si escuchamos al niño que tenemos en el alma, nuestros ojos volverán a brillar. Si no perdemos contacto con ese niño, no perdemos el contacto con la vida."
Paulo Coelho - escritor brasilero contemporáneo 

Dos cosas nunca son suficientes: dinero y tiempo. Trabajamos, estudiamos y hacemos más actividades para tener más dinero… las prisas, obligaciones y responsabilidades hacen que los adultos nos metamos en una vorágine sin dejar tiempo para disfrutar. 

La vida no es fácil y esto forma parte del  crecimiento personal de cada uno. Relativizar, dando a las cosas que nos suceden la justa importancia y tratar de verlas con perspectiva; ser francos, espontáneos, honestos, permitiéndonos ser imperfectos, mostrándonos como somos, hará que podamos afrontar las cosas desde una posición más tranquila. 

Hay un proverbio chino que dice "Si tienes un problema y no tiene solución, ¿para qué te preocupas?; y si tiene solución, ¿para qué te preocupas?”


Cuando las obligaciones te envuelven, se olvidan las cosas simples de la vida, por ello vivir el momento es tomar la actitud de un niño, para quien el momento presente es toda su realidad. 

En el mundo de los niños, las cosas son más sencillas y las cosas pequeñas tienen un gran valor. Los niños son auténticos, hacen y dicen lo que quieren, son espontáneos y no están condicionados. Se trata de intentar ver el mundo con esos ojos centrándonos en el momento presente y disfrutárlo con sencillez  que no implica simpleza.

Por eso, para dar cabida al niño interior sé tú mismo, sin pretender agradar a todo mundo. Nuestras diferencias son las habilidades y cualidades que nos hacen únicos y valiosos. Ríe tanto como puedas, dibuja, juega, haz nuevos amigos, acepta los que tienes sin intentar cambiarlos, inventa historias, canta, baila, haz bromas, intenta hacer cosas diferentes cada día, duerme la siesta, asume algunos riesgos. Llénate de optimismo para disolver las angustias y tomar con humor las adversidades.

Ser un poco niños siempre, es conservar la capacidad de asombro y de maravillarse, es mantener las ilusiones, las ganas de soñar, el deseo de compartir por el sólo placer de hacerlo, descubrir la ternura de un gato, o de ensuciarte comiendo un helado, encontrar la alegría de hacer pompas de jabón, o abrazar un árbol, descubrir que tu único deber es tratar de hacer felices a quienes te rodean, siéndolo tu mismo, liberar tu niño interior es permitir que surja el niño que fuiste y que está allí lalente, inquieto, es vivir en ese mundo sin tiempo disfrutando de la vida.

”El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta ". Pablo Neruda - escritor y poeta chileno (1904-1973)

1 comentario:

  1. Como bien dices en el post, dejar salir el niño interior es vivir en ese mágico mundo, del que al hacernos adultos nos olvidamos, para disfrutar de la vida.

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