"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

domingo, 12 de enero de 2014

Locura y cordura - de que lado de la pared estamos?

"Tengo una pregunta que a veces me tortura: estoy loco yo o los locos son los demás." 
Albert Einstein - Científico alemán nacionalizado estadounidense (1879-1955)

Que parámetros utilizamos para medir si la realidad está dentro o fuera de lo normal? 

Somos el producto de las normas que la sociedad nos indica y podemos ser si nos alejamos de ellas genial, santo o loco dependiendo de la medida que use quien nos juzgue amparándose en su criterio, experiencia, sabiduría o autoridad.

Todos somos influenciados por el entorno sin darnos cuenta. Padres, maestros, hermanos o amigos pretenderán -con la mejor intención- que hagamos o seamos como a ellos les parece que sería mejor. 

De nosotros dependerá, de nuestro criterio, voluntad, carácter, lo moldeables que podamos ser o si podremos mantener ese fundamental sentido de rebeldía que nos permita discernir y decidir en consecuencia que haremos de nuestra vida.

De eso trata este breve cuento del genial Khalil Gibran.

El loco

"En el jardín de un hospicio conocí a un joven de rostro pálido y hermoso, allí internado.

Y sentándome junto a él sobre el banco, le pregunté:

-¿Por qué estás aquí?
 
Me miró asombrado y respondió:

 -Es una pregunta inadecuada; sin embargo, contestaré. Mi padre quiso hacer de mí una reproducción de sí mismo; también mi tío. Mi madre deseaba que fuera la imagen de su ilustre padre. Mi hermana mostraba a su esposo navegante como el ejemplo perfecto a seguir. Mi hermano pensaba que debía ser como él, un excelente atleta. Y mis profesores, como el doctor de filosofía, el de música y el de lógica, ellos también fueron terminantes, y cada uno quiso que fuera el reflejo de sus propios rostros en un espejo. Por eso vine a este lugar. Lo encontré más sano. Al menos puedo ser yo mismo.

Enseguida se volvió hacia mí y dijo:
 
-Pero dime, ¿te condujeron a este lugar la educación y el buen consejo?
 
-No, soy un visitante -respondí.
 
-Oh -añadió él- tú eres uno de los que vive en el hospicio del otro lado de la pared."

... ...

Tal vez no nos interese que nos hablen de historia, química o guerras, tal vez queramos saber el color del amanecer o el olor del mar.

Nuestra cordura o locura dependerá de lo que nos rodee y de nosotros mismos. No permitamos que nos manejen y tratemos de no influenciar a otros. Dejemos a quienes amamos ser ellos mismos y no un reflejo de nuestros anhelos.

La libertad de pensamiento y el amor deben ser el equilibrio que nos ponga de una lado o del otro de la pared.

"La locura, a veces, no es otra cosa que la razón presentada bajo diferente forma." 
Goethe - Poeta y dramaturgo alemán (1749-1832)

1 comentario:

  1. No dejarse influenciar ni hacerlo con los demás, esa es la cuestión, mantener la libertad de pensamiento aunque cueste.

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