"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

martes, 3 de diciembre de 2013

Honestidad - juego limpio, integridad y transparencia


"Creo que debemos trabajar honestamente, porque sin una actitud honesta nada se puede realizar en el mundo".
Mao Tse-Tung - Político y estadista chino (1893-1976)

La honestidad, -y no hay que confundir con la simple honradez- es un valor indispensable para que las relaciones humanas se desenvuelvan en un ambiente de confianza y armonía, tal vez el valor más importante de la personalidad y que tiene la humanidad, pues se debe actuar honestamente con todas las personas del entorno para ser una persona íntegra, y sin embargo es una cualidad que se ha perdido a través del tiempo y del que hoy las personas ni siquiera tiene claro lo que significa, y mucho menos lo ponen en práctica.

No debemos olvidar que es fundamental la educación como base para inculcar desde pequeños estos valores que deben primero vivirse personalmente, antes de exigir que los demás cumplan con nuestras expectativas.

Es muy difícil ser honestos, exige coraje para decir siempre la verdad, y obrar en forma recta y clara. Muchas veces nos encontramos en situaciones difíciles en las que al final no nos conviene hablar con la verdad por miedo a salir perjudicados.

Ser honesto es ser una persona íntegra, leal, auténtica, que razona para con los demás como si  lo estuviera haciendo para si mismo, es ser decente, sincero, recatado, discreto, razonable, justo y honrado. Es cumplir con las obligaciones contraídas, es evitar la murmuración y juzgar, saber guardar las confidencias recibidas y ser cuidadoso y transparente en el manejo del dinero, así como aceptar los errores propios y sus consecuencias.

Cuando se está entre personas honestas cualquier proyecto humano se puede realizar, y la confianza colectiva se transforma en una fuerza de gran valor.

Si queremos ser honestos debemos conocernos más a nosotros mismos, expresando sin temor lo que sentimos o pensamos siempre, con respeto, sin perder de vista la verdad, cumpliendo las promesas, jugando limpio sin perjudicar a nadie sólo por un bienestar personal.

La honestidad, tiñe la vida de confianza, sinceridad y apertura, y expresa la disposición de vivir a la luz de la verdad, es una decisión que cada persona debe de tomar, que favorece sus valores éticos y morales. No es tan solo ser franco y honrado es también ser capaz de convencer a los demás para que sean honestos, es sembrar confianza en uno mismo y en quienes están en contacto con la persona honesta.

La familia y la escuela -tan en crisis últimamente- deben inculcar estos principios y práctica de valores que deben marcar para el futuro el rumbo de las personas, ya que el reflejo de estas cualidades hará de éste un mundo mejor.

Imagen : Harika Paylaşımlar

"Todos somos viajeros en este mundo yermo, y lo mejor que podemos encontrar en nuestro recorrido es un amigo honesto".
Roberto Louis Stevenson  - escritor escocés (1850-1894)

2 comentarios:

  1. Es notorio que estos valores se ven en las personas de los países mas desarrollados, social y económicamente.
    Aquí es el lugar viveza, la simulación, decidía, y engaño, por ello no evolucionamos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es probable que algo de eso que tu dices haya, igualmente yo prefiero creer que los valores -sin importar en que lugar estemos- y más allá de las condiciones económicas tienen que ver con la forma de ser de cada uno.
      Tambien en el primer mundo hay ejemplos de corrupción, que es la contrapartida de la honestidad.
      Como en cualquier cosa que dependa del ser humano nada es 100% bueno o malo.
      Es un tema atrapante, gracias por comentar.

      Eliminar