"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

viernes, 25 de octubre de 2013

Cuando la fotografía es denuncia y protesta - James Mollison

James Mollison fotógrafo keniata que actualmente vive en Italia es autor de un gran trabajo -luego de 4 años de investigación- llamado “Where children sleep” (Donde duermen los niños), un libro de fotografías publicado en el año 2010 que cuenta con el apoyo de la ONG “Save the children”, donde el autor refleja la vida de más de 200 niños de distintos países y diferentes clases sociales a través de la imagen de su dormitorio.

Una forma diferente de abordar las complejas situaciones y problemas sociales que afectan a los niños para dar a conocer, protestar por sus derechos, comparar y reflexionar sobre las enormes diferencias, pobreza y riqueza, terribles injusticias y tremendos excesos e inequidades del mundo frente a la realidad de los niños en cada situación.

Esta es sólo una muestra de su trabajo:

Dong, de 9 años, vive en Yunnan, China, con sus padres, hermana y abuelo. Comparte dormitorio con sus padres y hermana. La familia tiene terreno como para plantar arroz y cañas de azúcar. En las tardes, emplea una hora haciendo los deberes del colegio y una hora viendo la televisión. De mayor quiere ser policía.


 
Lamine, de 12 años, vive en Senegal. Es alumno de la escuela coranica de la aldea, que no admite a chicas. Comparte dormitorio con otros chicos, donde las camas tienen las patas hechas con ladrillos. Trabaja desde las seis de la mañana en la granja-escuela de la aldea, donde aprende agricultura y ganadería. Por la tarde, aprende el Coran.


Kaya, de 4 años, vive con sus padres en un pequeño apartamento de Tokio, Japón. Su dormitorio esta repleto, desde el suelo hasta el techo, de ropa y muñecas. La madre confecciona todo su vestuario: tiene 30 vestidos y abrigos, 30 pares de zapatos y numerosas pelucas. Su madre gasta $1,000 mensuales en su guardarrop.



Thais, de 11 años, vive con sus padres y su hermana en la tercera planta de un bloque de pisos en Rio de Janeiro, Brasil, en el barrio Cidade de Deus, concido antiguamente por el trafico de drogas y la rivalidad entre las bandas mafiosas. Comparte dormitorio con su hermana. De mayor le gustaría ser modelo.



Este chico anónimo llegó desde Rumania con su familia, duerme en un colchón en un descampado de las afueras de Roma. Son indocumentados, y no pueden conseguir un trabajo legal. Sus padres ganan dinero limpiando parabrisas de coches en los semáforos a cambio de la voluntad de los conductores. Nadie en su familia ha ido a la escuela.






Indira, siete años, vive con sus padres, y hermanos, en Katmandú, Nepal. Su casa tiene una sola habitación, una cama y un colchón en el suelo compartido por los nilños. Indira trabaja 6 horas al día en la cantera de granito desde los tres años. 150 niños trabajan allí. Ayuda a su madre en el hogar y asiste a la escuela, situada a 30 minutos a pie. Le gustaría ser bailarina cuando sea mayor.





En el enlace siguiente se pueden ver mas fotos.
Fuente: http://www.telegraph.co.uk/culture/photography/8063693/Where-children-sleep-pictures-from-around-the-world.html

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