"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

jueves, 31 de octubre de 2013

H. Keller y A. Sullivan – Una vida compartida; ejemplos de superación y abnegación


"El hombre se descubre a sí mismo cuando se enfrenta a los obstáculos" 
Antoine de Saint Exupery - escritor y aviador francés ( 1900-1944)

Helen Keller, sorda y ciega desde los 19 meses de edad, fue la fuerza que sobrepasa obstáculos, tierra fértil para asumir la vida como una gran aventura. Considerada como una de las personalidades más significativas de su siglo. Llegó a hablar cuatro idiomas, además del inglés se comunicaba en francés, alemán, latín y griego.

En la “The Story of My Life” – La misma Hellen Keller dice: “ … A veces, es cierto, me envuelve un sentido de aislamiento, como una fría niebla que me hace sentir sola y al margen de la vida. Más allá hay luz, música y dulce compañía, pero no puedo entrar.

“… El silencio se asienta, inmenso, en mi alma. Entonces viene la esperanza con una sonrisa y me susurra: “Hay dicha cuando nos olvidamos de nosotros mismos”. Y entones trato de hacer que la luz de los ojos de otros sea mi sol, que lo que otros oyen sea mi sinfonía y que la sonrisa en los labios de otros sea mi felicidad.

“… En el mundo silencioso y oscuro donde yo vivía no había sentimientos fuertes ni ternura 

“… El día más importante de mi vida fue cuando conocí a mi profesora, Anne Mansfield Sullivan, … ¡Luz! Denme Luz” era el mudo grito de mi alma, y la luz del amor brillaría en mí justo en esa hora.

“… Oí pasos que se acercaban. Tendí  la mano, suponiendo que era mi madre. Alguien la tomó, y quedé atrapada en los brazos de quien había llegado para revelarme todas las cosas y, sobretodo, para amarme.

Su vida fue  ejemplo de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: -como expresa el Dr. Viktor Frankl- la última de las libertades humanas -la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias- para decidir su propio camino.

La imagen pública y conocida de Helen Keller  sigue siendo la angelical, ciega y sorda, una niña adulta que venció sus desventajas, como ocurre con otras personas con discapacidad; sin embargo ella se veía a si misma como una persona libre e independiente, como ella escribió:  “Un ser humano con mente propia" .

Dedicó toda su vida a luchar por la trasformación de la sociedad, fue  una defensora incansable de los pobres, integrando diversos movimientos sociales importantes del siglo XX,  sobre el derecho al voto de las mujeres, contra la guerra y contra las grandes empresas transnacionales.

“… Sentí la oportunidad creciente, y deseé tener una voz tan fuerte como la necesidad de abrirme al mundo”,

"… Avergonzada en mi alma, contemplo las lágrimas de aquellos oprimidos del Sur que deben criar a sus hijos en la esclavitud de ser siervos, porque al otro lado está el opresor con sus campos y viñedos ejerciendo el poder " escribió Helen.

En su autobiografía en 1929 Keller declaró: "Resolví que independientemente del papel que jugase en la vida éste nunca sería pasivo”

"Debí mi éxito, en parte, a las ventajas de mi nacimiento y entorno" - dijo ella. "He aprendido que los apoyos que he tenido no están al alcance de cualquiera"

Pero ¿qué habría sido de esa inteligencia excepcional, única, si no hubiera existido otro ser humano excepcional como su maestra Anne Sullivan?

Generalmente se la pasa por alto, pues la gente recuerda solamente a su estudiante y no piensan en la maestra sobresaliente que le abrió la puerta a la vida, en una tarea tan difícil, si no más difícil, una tarea imposible, que el trabajo de Helen Keller como estudiante. Si no fuera por Sullivan, la vida de Keller nunca habría empezado verdaderamente.

Se destaca su constancia, su fuerza interior y paciencia. La maestra Ana Sullivan que a pesar de las dificultades creyó en las capacidades y en la inteligencia de la niña, buscando alternativas y estrategias con enorme creatividad en una época donde los recursos de la ciencia y la tecnología eran escasos logró darle vida a ese animalito agresivo e indefenso que era Helen Keller cuando todos veian un caso perdido, destacándose su constancia, fuerza interior y paciencia.

Como dice en sus cartas: “… La salvaje criaturilla de hace dos semanas se ha transformado en una dulce niña. Ahora me permite besarla, y cuando está de buen talante se sienta un par de minutos en mi regazo; pero no me devuelve las caricias.  El gran paso -el paso que cuenta- ya se ha dado.


 “… Anoche, cuando me acosté, se acurrucó contra mí sin que yo se lo pidiera y me besó por primera vez, y creí que mi corazón estallaría, tan colmado estaba de alegría."


Estuvo a su lado por 50 años, con tenacidad y abnegación, desde su lugar, apoyando. enseñando, brindando amistad y dedicándole toda su vida.

Dos historias de vida excepcionales, donde superación, tenacidad, compromiso y abnegación están presentes como valores fundamentales, historias que llevan a la reflexión cuando frente a situaciones personales creemos que los obstáculos o dificultades que se nos presentan son insalvables, siendo lección inspiradora que nos impulse para salir adelante.

En definitiva una historia para conocer, dos mujeres que merecen ser recordadas.

"La abnegación ennoblece aun a las personas más vulgares." H. Balzac 
 novelista francés (1799-1850)

2 comentarios:

  1. Superación y la tenacidad de ambas de manera irrenunciable.

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    1. Sin duda dos vidas intensas y sorprendentes. Gracias por comentar.

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