George Sand –
seudónimo de Amandine Aurore Lucile Dupin, escritora francesa (1804-1876)
En el hemisferio sur -en pocas horas más- está terminando el verano, vamos dejando atrás el
calor y la luminosidad del verano, esa época del año que disfrutamos
acercándonos al mar, viviendo al aire libre, alejándonos de las preocupaciones,
sintiéndonos libres, y comienzan los días más frescos, más húmedos, con menos
horas de luz que nos acercan al comienzo del otoño, un tiempo impregnado de esa
tristeza propia de sentir que nos alejamos de algo que no deseamos dejar ir.
Nos invade una especial melancolía sin saber bien por qué.
Nos invade una especial melancolía sin saber bien por qué.
Dice un poema Zen
"Los árboles meditan en invierno. Gracias a ello,
florecen en primavera; dan sombra y frutos en el verano, y se despojan de lo
superfluo en el otoño".
La edad media veía motivos religiosos para esa melancolía, pero la relación entre éste estado anímico y emocional y los meses de otoño es atribuído y así ha sido demostrado por la psiquiatría a cierta desincronización entre algunos sistemas neurofisiológicos y los
ritmos diarios de luz-oscuridad, que, en otoño, cambian sustancialmente
en relación con los del verano.
Sin embargo prefiero pensar que el otoño, nos da tiempo de intimidad con nosotros mismos, para trabajo interior y reflexión.
Y así como la naturaleza cambia sus colores, como
alguna vez aprendimos de niños –los árboles pierden sus hojas-, también nosotros
debemos pensar que cosas de nuestra vida queremos conservar y qué debemos dejar
"caer"... dejar "ir, como los árboles que dejan caer sus hojas abonando así la esperanza de vida
de otro tiempo, nosotros debemos soltar aquello que nos sobra, para abrirnos a
lo nuevo.
Otoño... época de agradecer lo recibido y de guardar lo necesario para el invierno que se acerca, momento de poner orden en nuestras mentes, reflexionar sobre los apegos, concretar ideas, evaluar proyectos, deshacernos de lo innecesario y conquistar lo que queremos ...
Tiempo de otoño, para preparar el
camino, … que se repetirá cada 365 días para recordarnos que siempre podemos
alcanzar nuestros sueños, sanar nuestras almas, transformarnos y comenzar de
nuevo.
Transformemos
la melancolía en plenitud ...
"Todo
tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el cielo."
Eclesiastés - libro del Antiguo Testamento de la Biblia
Música de Vivaldi. Las Cuatro Estaciones.
Otoño Allegro. Video : Maite Botero
Muy buena reflexión sobre los cambios que vienen y que sentimos con esta estación de año.
ResponderBorrarGracias!
ResponderBorrarJusto alli estoy, me sirvió enormemente leerte.
Gracias Anónimo por leer y comentar, me alegra te haya gustado y sea de utilidad para ti.
BorrarLas puertas están abiertas para que regreses siempre que lo desees.
Saludos.