"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
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lunes, 3 de noviembre de 2025

Tradición irlandesa - sabiduría simple y cotidiana

“Lo único que realmente nos pertenece es el tiempo. Incluso aquel que nada tiene, lo posee.” Baltasar Gracián - escritor español (1601-1658)

Cada pueblo en el mundo tiene sus historias unas de tradición oral trasmitidas en el boca a boca de padres a hijos y de una generación a otra, otras escritas en libros que las recogen y nos permiten a través de los años conocerlas.

Entre esas tradiciones y leyendas encontramos esta bella balada atribuída a los irlandeses y que nos habla del valor dado al tiempo y a la forma de emplearlo.

Encuentra tiempo

Encuentra tiempo para reflexionar, es la fuente de fuerza.
Encontrar el tiempo para jugar, es el secreto de la juventud.
Tiempo para leer, es la base del conocimiento.
Encontrar el tiempo para ser amable, es el camino a la felicidad.
Encontrar el tiempo para soñar, es el camino que conduce a las estrellas.
Encontrar tiempo para amar, es la verdadera alegría en la vida.
Encontrar el tiempo para ser feliz, es la música del alma...
 

Un texto de sabiduría simple y cotidiana, de belleza y gran enseñanza, que nos permite refexionar sobre lo que vivimos ... y como lo vivimos.

"Cuán insensato es el hombre que deja transcurrir el tiempo estérilmente."
Johann Wolfgang von Goethe - poeta, novelista, dramaturgo y científico alemán (1749-1832)

 

martes, 28 de mayo de 2024

Serenidad - ponderación, objetividad y fortaleza cuando de afrontar la adversidad se trata

“La serenidad no es estar a salva de la tormenta, sino encontrar la paz en medio de ella.”
Tomás de Kempis - canónigo agustino alemán del siglo XV (1380-1471)

El mundo actual apura, exige, tiene urgencias, y vivir en él obliga a involucrarse, decidir, ser competitivo y tomar compromisos que muchas veces nos superan y enfrentar a situaciones de estres y ansiedad. Ante esto nos encontramos en el valor de la serenidad, el mejor remedio para manejar el estrés.

La persona serena establece prioridades, conserva la calma en medio de los problemas, adquiere un estado de ánimo apacible, lo que es muy diferente a ser pasivo, complaciente o indiferente, aprende a procesar los impulsos, a enfrentar las pérdidas y la adversidad, adquiere. autocontrol y consigue exteriorizar sus sentimientos y emociones de mejor forma.

La serenidad va de la mano de la ponderación y la objetividad. No hace una tragedia por pequeños problemas, desdramatiza, trata de ver los inconvenientes de forma realista y positiva, conservando la calma sin desesperarse ni desanimarse.

Se puede evitar el estrés, pero algunas veces existen circunstancias que se nos salen de las manos,Ser organizados y asertivos, aprender a delegar, establecer límites y saber priorizar son detalles importantes que nos ayudarán en momentos críticos.

Les dejo aquí éste “Decálogo de la Serenidad” atribuído al Papa SS Juan XXII -Angelo Giuseppe Roncalli- (1881-1963), canonizado por la Iglesia Católica como San Juan XXIII.

Decálogo de la Serenidad 

* Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez. * Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto, cortés en mis maneras, no criticaré a nadi y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie sino a mí mismo. * Sólo por hoy será feliz en la certeza de que ha sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino también en este. * Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que todas las circunstancias se adapten a mis deseos. * Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.
 
* Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.
 
* Sólo por hoy haré por lo menos una sola cosa que no deseo hacer, y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.
 
* Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizás no lo cumpliré a cabalidad, pero lo redactaré y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.
 
* Sólo por hoy creeré aunque las circunstancias demuestren lo contrario, que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más existe en el mundo.
 
* Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y creer en la bondad.
 
Finaliza diciendo:
Puedo hacer el bien durante doce horas, lo que me descorazonaría si pensase tener que hacerlo durante toda mi vida. 
… …

Recordemos que desesperamos en los momentos difíciles, no ayuda ni soluciona las dificultades. La serenidad hace a la persona dueña de sus emociones, adquiriendo fortaleza para dominarse, soportar y afrontar la adversidad sin afectar el trato y las relaciones con sus semejantes.

Hay personas que por su carácter tienen naturalmente una serenidad que les permite ver el mundo y manejar su vida en una forma positiva.

Problemas todos tenemos, la diferencia radica en la manera de afrontarlos. La serenidad ayuda a aceptar lo que no podemos modificar, aleja la ira y ayuda al discernimiento.

“Señor, concededme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las que sí puedo y la sabiduría para establecer la diferencia."
Epicteto - Filósofo del siglo I dC - Plegaria de la Serenidad 

viernes, 21 de julio de 2017

Historia de un letrero - estrategia, ... cuando de comunicar se trata

"Yo sé que usted cree comprender lo que piensa que yo he dicho, pero no se si se da cuenta de que lo que usted ha oído, no es lo que yo quería decir."
Pierre Retaud - experto en ventas y autor francés contemporáneo

Trasmitir un mensaje claro y adecuado a lo que quien lo emite pretende comunicar, es una tarea no menor. Utilizar las palabras que mejor logren llegar a quien recibe ese mensaje consiguiendo una respuesta en consecuencia, es lo medular del tema.

Siempre decimos que hay que dar a las palabras su justo valor, podemos dar iguales mensajes con diferentes palabras y seguramente el resultado final de la comunicación será diferente.

En el año 2006 el español Francisco Cuenca Alcaraz produjo un corto llamado 'Una limosna por favor', replicado en el 2007 con la 'Historia de una letrero', del mexicano Alonso Álvarez Barreda  cortometraje premiado en la muestra de cine de Cannes. Ambos son un buen ejemplo de lo que significa realmente comunicar.






Basado en la misma idea y más allá del plagio que pueda haber existido, lo importante es rescatar la idea del valor de las palabras por si mismas y el usarlas de manera inteligente cuando lo que se persigue es trasmitir una idea para comunicar algo y que de esa manera sea percibido por quien lo recibe.

videos: 1,- jameson Notodofilmfest y 2,- zumodeojos

"Aprendamos a decir las cosas con presteza, claramente, de forma sencilla, y con una determinación serena, hablemos poco, pero con claridad, no digamos más que lo que es estrictamente necesario."
Emile Coué - psicólogo francés (1857-1926)

viernes, 26 de mayo de 2017

El tiempo - corremos o vamos despacio?

"El tiempo es una cierta parte de la eternidad."
Cicerón - escritor, orador y político romano (106-43 a.C)

El valor del tiempo considerado desde la perspectiva de quien vive y lo ve pasar, unas veces de manera demasiado lenta, otras tan rápido que apenas lo podemos ver, en ocasiones malgastado, ignorado, en otras fructífero, bien aprovechado, es siempre sinónimo del transcurrir de la vida.

En oportunidades perdemos de vista que es finito, imperceptiblemente se nos escapa, y cuando reaccionamos a veces es tarde, de eso habla el poema ‘No corras, ve despacio’, del escritor español Juan Ramón Jiménez, Nóbel de Literatura en 1956, breve,  fantástico, exquisito, como todo lo de éste gran poeta, que nos lleva a la reflexión.


¡No corras. Ve despacio,
que donde tienes que ir
es a ti solo!

¡Ve despacio, no corras,
que el niño de tu yo, recién nacido
eterno,
no te puede seguir!

Si vas deprisa,
el tiempo volará ante ti, como una
mariposilla esquiva.

Si vas despacio,
el tiempo irá detras de ti,
como un buey manso.
… …


No es poca cosa tratar de valorar en su justa medida ese don maravilloso que es el tiempo, que recibimos cuando nacemos  el que nos brinda la posibilidad de crecer, proyectarnos, y debemos administrar para llegar a un final que nos deje satisfechos y felices de lo vivido y de habernos encontrado a nosotros mismos.


imagen: Ceslovas Cesnakevicius

"Tan a destiempo llega el que va demasiado de prisa como el que se retrasa demasiado."
William Shakespeare - escritor británico (1564-1616)

viernes, 18 de marzo de 2016

Valor o precio? - ... lo tenemos claro?

“Muchas cosas tienen reputación, no por su valor, más por flaqueza nuestra.”
Séneca – filósofo, político, escritor y orador romano (4 a.C-65 d.C.)

Hay gente que va por la vida convencida de que si posee muchas cosas eso le agrega valor y le da un status social superior, y no se trata de despojarnos de aquello que necesitamos, nos resulta útil o nos da placer, sino de aquellos que acumulan objetos –algunos de alto valor económico- pensando que de esa manera aseguran su posición en la sociedad, igualmente a la inversa algunas personas caen en el error de pensar que si hacen regalos de gran valor serán mejor aceptados y más queridos.

El valor de los objetos está relacionado a la utilidad que prestan y también a la escasez o dificultad que presente el obtenerlos, dependerá de la calidad y duración de los mismos y la necesidad que quien los compra de contar con ellos. Y sin duda de los materiales con que esté realizado, si es fabricado en serie o de forma artesanal.

Pero hay algo más importante aún y que excede el valor monetario, que tiene que ver con el que nosotros le damos muchas veces a objetos sencillos, dependiendo de cuanto nos costó obtenerlo, de quien lo recibimos, o que recuerdos representa. Son pequeñas cosas cuyo valor pasa por lo humano y afectivo.

Es necesario tener claro que la felicidad no está en cuanto tenemos y que el valor que los objetos tienen está relacionado a lo que signifiquen para nosotros. Nadie en su sano juicio tiraría sin darle valor e importancia un anillo de oro o un instrumento importante, despojándose de todo para vivir como asceta, se trata de encontrar el equilibrio en el que valoremos especialmente todo aquello que toque los sentimientos.

Tal vez es buen momento de revisar nuestras creencias, - el actual modo de vida nos lleva sin darnos cuenta al consumismo-, todos cambiamos a lo largo de la vida y a veces es importante hacer un alto para replantearnos esos valores que tenemos como paradigmas, y ver si nos seguimos reconociendo, podemos comprar objetos y regalarlos si así lo sentimos, pero también podemos dedicarnos tiempo, querernos y hacer igual con quienes nos rodean.

Es tiempo de no seguir confundiendo valor con … precio …

“Las cosas sólo tienen el valor que les damos.”
Moliere – Jean-Baptiste Poquelin – dramaturgo, humorista y comediógrafo francés (1622-1673)

viernes, 11 de septiembre de 2015

Sencillez - cualidad que nos hace grandes

“No hay grandeza donde faltan la sencillez, la bondad y la verdad.”
León Tolstoi – escritor, novelista, 

Sencillez es esa cualidad que hace que un individuo no se interese por objetos materiales importantes o de gran lucimiento y ostentación, generalmente atado a una forma de vida simple y básica, es la que pone límites a nuestras ambiciones y necesidades, y es estímulo para la generosidad. Aplicada al espiritu es la decisión de priorizar el interés por cosas más trascendentales sobre los objetos materiales que nos hacen perder de vista lo importante, reconociendo las propias limitaciones.

El estilo de vida actual, la competencia de egos, las múltiples ocupaciones, el exceso de trabajo, la adquisición incesante de bienes, el desenfrenado consumismo, nos impiden muchas veces disfrutar de volver al origen, a lo primordial, a reconocer los aromas, colores y sonidos de la naturaleza o sentir el placer de ver un amanecer o una puesta de sol, devaluando la importancia de la sencillez como virtud.




Creemos erróneamente -muchas veces-, que la falta de carácter, ignorancia o pobreza, equivalen a sencillez, sin embargo sencillez es espontaneidad, es dejar de lado las angustias sin asidero, es postergar los deseos de tener y poder, es hablar sin agredir y sin alardear de uno mismo, es mantener viva la capacidad de asombro, es disfrutar de las pequeñas alegrías, es no discriminar al más humilde, es amar desinteresadamente, es ser auténticos, fieles a nuestra esencia y sentirnos libres de hacerlo.

Un valor que todos los seres humanos, -si lo intentamos- podemos en mayor o menor medida tener, que nos acerca al corazón de los otros, enseñándonos a valorar lo que tenemos, alejándonos de lo complicado, aliviando el equipaje que cargamos en la vida, poniendo en su justa medida éxitos y fracasos, permitiéndo que podamos acercarnos a la felicidad, mostrándonos como somos, sin máscaras.

“La sencillez no es fácil de lograr; es el resultado final de un proceso dinámico que abarca el exceso y el paulatino marchitarse del exceso”
Peter Brook - director de teatro, cine y ópera británico, contemporáneo
 

jueves, 3 de julio de 2014

Dignidad - un derecho intrínseco, fundamental, un valor intangible

"No tengo derecho a decir o hacer nada que disminuya a un hombre ante sí mismo. Lo que importa no es lo que yo pienso de él, sino lo que él piensa de sí mismo. Herir a un hombre en su dignidad es un crimen."
Antoine de Saint-Exupery - escritor y aviador francés (1900-1944)

La dignidad es un valor, un derecho inviolable, fundamental  e intangible de las personas, inherente al ser humano porque es un ser racional que posee libertad y es capaz de crear cosas, se basa en el respeto y la estima que la persona tiene de sí misma y del respeto que merecemos recibir de otros sin importar como seamos.

¿Somos conscientes de esto?  Todos los seres humanos podemos realizarnos, cambiando y mejorando nuestras vidas tomando nuestras propias decisiones en libertad. Cuando reconocemos las diferencias y las toleramos podemos sentirnos dignos, con honor y libres. Vivimos con sensación de plenitud, satisfacción, y reforzamos la personalidad.
 
La formalidad, honestidad y honra de las personas requieren de actitudes de nobleza, lealtad, generosidad, hidalguía, decoro y respeto por los demás, y hacen a la dignidad, a la hora de cumplir con los compromisos.

Desde sus orígenes en la antigua Grecia el concepto ha ido enriqueciéndose a través de la historia en su significado y alcances quedando señalado en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 que habla de la "dignidad intrínseca (...) de todos los miembros de la familia humana", y afirma en su artículo 1º que "todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos".

Es esencial tener claro los conceptos de bueno y malo y el respeto por los valores que nos hagan actuar con actitudes dentro la ética, sabiendo que lo contrario nos colocará en posición de dañar la dignidad.

Independientemente de las características físicas, intelectuales, posición social, económica o cultural, la dignidad como valor intrínseco supremo hace que merezcamos respeto y tenemos el derecho de así exigirlo, la esclavitud, genocidio, secuestro, abuso sexual , reclutamiento de menores, discriminación, maltrato físico, bullying, mobbing, inequidad social, inseguridad política, injusicias, etc. ofenden y lesionan el derecho a la dignidad como condición indispensable para el desarrollo de la sociedad actual.

No olvidemos que la dignidad es vapuleada cuando se vive en la miseria, cuando las oportunidades no existen, cuando se vive en un lugar hostil y violento, cuando hay guerras o en situaciones de enfermedad, pero además el desarrollo científico y tecnológico enfrenta a los individuos a nuevos riesgos en relación con el respeto de su dignidad haciendo especial hincapié en cuidar de los extremos de la vida -el nacimiento y la muerte- donde el ser humano es más vulnerable e indefenso.

"La dignidad es el respeto que una persona tiene de sí misma y quien la tiene no puede hacer nada que lo vuelva despreciable a sus propios ojos."
Concepción Arenal - escritora española (1820-1893)
 

sábado, 16 de noviembre de 2013

La palabra - un valor en extinción ?

Porque por tus palabras habrás de ser justificado y por tus palabras serás condenado". 
Mateo: 12:37
 
La palabra como tal le da un significado a la existencia y nos define como  hombres

En los comienzos los hombres interactuaban tan solo con la palabra y ésta adquirió valor como promesa, juramento, compromiso, deber, pacto, convenio, solo ella sostenia reinos, alianzas, y regía el destino de los hombres. La palabra era la garantía más valiosa que cualquiera podía dar, e incumplir un acuerdo verbal era motivo de rechazo moral y social.

Los tratos se hacían desde la buena fe y la confianza en el otro. Así surgieron frases como: ¡te doy mi palabra! ¡palabra de honor!, etc.

Hemos olvidado el valor de la palabra, la que se dice y la que se calla, la que se da o la que se pide.

Para algunos no son más que sonidos que emergen de su boca; sin embargo, para otros representan el significado de su vida , honor, honra, y valor como seres humanos.

Este significado se ha ido perdiendo y la consecuencia es la pérdida de confianza.

La relación del ser humano se basa en solicitudes y promesas, a menor número de cumplimientos de promesas, menor confianza.

Hay palabras que dan vida y otras que matan, palabras que alaban y palabras que lapidan…, algunas encubren, manipulan y engañan. Las hay como libertad, igualdad, fraternidad, que son conceptos, otras como injusticia, pobreza, hambre, nos recuerdan lo que aún queda por hacer.

"La palabra de un hombre honesto es tan confiable como un Contrato.
La gente nos recordará por las promesas que hemos cumplido y por nuestra sinceridad, en especial cuando pudimos haber sacado provecho de no decir la verdad. El valor de la palabra es su mayor riqueza y la honestidad es su mayor virtud."
Santiago 5:12

Las palabras son parte de nuestro patrimonio, con ellas hemos contado cuentos, hemos nombrado objetos, hemos inventado nuevas, y la forma de usarlas y decirlas nos muestra como personas. Son pensamientos convertidos en acción, pueden distraer o engañar, pueden transformar el mundo.

 Los tiempos han cambiado y ahora lo que no está escrito y oficializado ante la ley prácticamente no existe, por ello debemos -convencidos de su importancia- tratar de defender y recuperar su valor, apelando al uso constructivo y adecuado, convirtiéndola en un asunto de supervivencia y dignidad

"Una palabra es suficiente para hacer o deshacer la fortuna de un hombre".
Sófocles -
poeta trágico de la Antigua Grecia. (496 AC-406 AC)

viernes, 18 de octubre de 2013

Precio y valor - esas pequeñas grandes cosas que son gratis

"Lo que tiene precio, poco valor tiene"  - Friedrich Nietzsche


En éste actual  mundo consumista todo tiene precio. La propia educación que recibimos nos prepara para ello y nos vamos convirtiendo en consumidores. Vamos a fijarnos metas -lo cual es bueno- y vamos a querer una posición, la casa, el auto, etc.

Claro que más allá del precio en si mismo de cada objeto el valor se lo daremos nosotros de acuerdo a la necesidad y urgencia que tengamos del mismo.
Desde la infancia sabemos que cuando queremos obtener algo deberemos pagar por ello, desde un libro hasta las clases para educarnos.

En ocasiones deberemos pagar con dinero, en otras deberemos dar una contrapartida que responda al valor de lo obtenido. Y en ese camino correremos detrás de objetivos sin importar cómo para conseguirlos.

A veces olvidaremos que más importante que esa carrera por competir son los valores, principios y convicciones  que están en nuestro interior.

En el transcurrir de la vida iremos descubriendo que existen sentimientos, emociones, momentos, etc. que nos gratifican enormemente y no tienen precio.

Aprendamos a disfrutar de esas pequeñas grandes cosas que nos dan placer. Comencemos por valorarnos a nosotros mismos y luego a reconocer el valor de las pequeñas vivencias cotidianas que nos rodean.

El valor de una sonrisa, la alegría de un niño, el tiempo compartido, la lectura de un libro, la risa espontánea, el perfume de una flor, correr a la orilla del mar, ver una puesta de sol, disponer de tiempo libre, el juego de una mascota, la familia reunida, tener buena salud, dar y recibir un beso, abrazar a los amigos, los recuerdos felices, el canto de los pájaros, el sonido de la lluvia, en definitiva vivir y disfrutar.

Siempre estamos a tiempo para darnos cuenta, la vida es un continuo andar, no nos quedemos en el intento y que cuando queramos reaccionar sea tarde.

"No es más feliz quien más tiene, sino quien menos necesita". Regla de San Agustín de Hiponia a sus monjes

domingo, 29 de septiembre de 2013

Tú eres el resultado de ti mismo - Pablo Neruda

"Ay de aquellos que, con miedo a posibles aflicciones futuras, se queden sentados a la vera del camino llorando un pasado que ni siquiera fue mejor que el presente" - La caverna - José Saramago


Una poesía para la reflexión  de Neftali Reyes Basoalto - Pablo Neruda (1904-1973)

* * * * *

 
No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tu has hecho tu vida.

Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo, y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar corrigiéndote, el triunfo del verdadero hombre, surge de las cenizas del error.

Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay  quienes en tu mismo ambiente supieron vencer. Las circunstanciasson buenas o malas según la voluntad y la fortaleza de tu corazón; aprende aconvertir toda situación difícil en un arma para triunfar.

No te quejes por tu pobreza, por tu salud o por tu suerte, enfréntate con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus actos y la prueba que has de ganar.

No te amargues por tus fracasos, ni se los cargues a otros, acéptale ahora o siempre seguirás justificándote como un niño, recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar, y que ninguno es tan terrible para claudicar.

Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu tristeza, de tu necesidad, de tu dolor y de tu fracaso, si tu has sido el ignorante, el irresponsable, tú y solo tú, nadie pudo haberlo sido por ti, no olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de tu futuro es tu presente.

Aprende de los fuertes, de los audaces, imita a los valientes, a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones difíciles, a quienes vencieron a pesar de todo.

Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin aliento morirán; aprende a nacer desde el dolor y hacer más grande que el más grande de tus obstáculos.

Mírate en el espejo de ti mismo, comienza a ser sincero contigo mismo, reconócete por tu voluntad, por tu valor, y no por tu debilidad para justificarte.

Recuerda que conociéndote a si mismo serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias, tu mismo eres tu destino y nadie puede sustituirte en la construcción de tu propio destino.

Levántate, mira por la mañana y respira la luz del amanecer, tu eres parte de la fuerza de la vida, despierta, camina, muévete, lucha, decídete y triunfarás en la vida.

Nunca pienses en la suerte porque la suerte es: el pretexto de los fracasados. 

Si caes; levántate, sacúdete el polvo y sigue avanzando.

* * * * *
la gente gasta energías valiosas en victimizarse en vez de enfrentar las dificultades de la vida y salir fortalecida de ellas. En nuestro interior está la llama sagrada para vencer cualquier obstáculo. Estas palabras deberían ser el ideal de todos.