"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
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martes, 20 de octubre de 2020

Comienzos, miedos, aprendizaje - avances y retrocesos para alcanzar metas sin renunciar

“No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor.”
Alejadro Dumas – escritor francés (1802-1870)

La vida es un continuo aprendizaje, el ser humano desde que nace hasta que muere se enfrenta a nuevos comienzos, situaciones diferentes no vividas anteriormente, en los que implícitamente están incluídos desafíos para superar lo que no conocemos y miedos ante la incertidumbre de no saber si lo lograremos. Todos en algún momento lo vivimos y nos hemos visto movilizados profundamente por las emociones en el intento de resolver y superar adecuadamente para seguir adelante.

No es nuestra intención profundizar en un tema tan delicado sino presentar el corto de animación ‘Piper’ (Flautista), de Disney-Pixar realizado en el año 2016, ganador de un Oscar como mejor Cortometraje de animación en el año 2017, que en unos pocos minutos y de una magnífica forma, tomando el ejemplo de la naturaleza y los animales, -en éste caso pequeños pájaros-, muestra toda la curiosidad, el miedo, el asombro del pequeño que comienza su camino de vida y sus reacciones, acompañadas por la necesaria enseñanza que le permite arriesgar, descubrir y ser.





Los niños que inician su recorrido en la vida sin duda son el ejemplo más perfecto, ya que están moldeando su carácter, personalidad, conductas, habilidades y según sea el desempeño acompañará y alimentará el proceso de crecimiento, porque aún fracasando ello igual significará aprendizaje, incorporando el concepto de que nada se consigue sin esfuerzo.

Un video sumamente agradable e inspirador, con buena calidad de imagen, que nos exhibe desde la inocencia del pequeño pájaro sus primeros pasos, miedos, avances, curiosidades, fracasos, logros y todo un abanico de emociones con imágenes llenas de calidez y ternura, que nos permiten al finalizar reflexionar sobre el intentar una o tantas veces como sean necesarias sin renunciar a la meta que queremos alcanzar.

Sólo dense el tiempo de verlo y disfrutarlo como lo he hecho yo.

video: Bhai VLogz

“El cambio es siempre el resultado final de todo verdadero aprendizaje.”
Leo Buscaglia.- escritor y orador motivacional (1924-1998) 

martes, 7 de julio de 2020

Aprendizaje y experiencia - imprescindibles vehículos de crecimiento


"Necesaria es la experiencia para saber cualquier cossa."
Séneca - filósofo, político, orador y escritor romano.(4 a.C.-65 d.C.)

Desde sus orígenes el individuo ha vivido y evolucionado aprendiendo por imitación conductas y habilidades. Es indiscutible que ese recorrido por el aprendizaje es el apoyo necesario para el conocimiento, sin embargo no sólo es importante lo que se aprende en teoría, es tambien importante la experiencia personal que hace que logremos vivencias e internalicemos profundamente lo que vivimos de manera directa, aquello en que nos involucramos, que nos puede llevar al descubrimiento más fascinante o al más absoluto fracaso, pero que es el resultado de lo hecho por nosotros mismos.

Enfocándonos en la experiencia debemos tener claro que la posibilidad que nos ofrece de crecimiento es singular, nadie es carpintero o mecánico hasta que no coloca el primer clavo con sus propias manos, no podríamos pensar en un estudiante de medicina sólo con el aprendizaje en los libros hasta que no se enfrenta con su primer paciente, y allí es donde reside el valor de lograr un crecimiento a partir de los aciertos y equivocaciones que cometamos y de los cuales realmente ‘aprenderemos’ sin olvidar que esa acción de experimentar, tocar, sentir, es personal e intransferible, la percibiremos desde nuestra perspectiva, con nuestra sensibilidad y estará teñida de nuestras propias peculiaridades.




Nadie aprende del dolor ajeno hasta que no lo sufre, nadie experimenta la alegría o desilusión mientras no se enfrenta a la toma de decisiones, las que acertadas o no serán en definitiva y sin dudas el resultado de si mismo y el mejor aprendizaje que podamos tener, porque si bien lo que aprendamos formalmente nos prepara para el conocimiento, el caer y levantarse es el mensaje que nos permite avanzar, la oportunidad de ser un poquito más sabios para una próxima vez.

A pesar de saber ésto, el hombre no siempre aprende, tropezando dos o más veces con la misma piedra, repitiendo errores, buscando argumentos de disculpa, encontrando obstáculos que no sabe como superar, pero vivir es eso, caerse, levantarse y superar, descubrir y volver a empezar más allá de éxitos o fracasos, porque lo importante no es perder o ganar sino aceptar y crecer.

Definitivamente el bagaje adquirido es lo que nos construye y nos hace ser quienes somos, por lo tanto si aceptamos la idea de que madurar y crecer es la manera de alcanzar objetivos, tal vez tropezar no sea tan malo y necesitemos de esas piedras en el camino que nos fortalezcan, haciéndonos superar los miedos y las propias limitaciones, siendo más sabios, más conscientes de nosotros mismos.

Aprendizaje y experiencia una dupla ineludible y necesaria.

"La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede."
Aldous Huxley - novelista, ensayista y poeta inglés (1894-1963)


jueves, 5 de marzo de 2020

Ikigai - una exquisita palabra, para una forma de ver la vida

"He descubierto que si amas la vida, la vida te amará de vuelta."
Arthur Rubinstein - pianista polaco-estadounidense (1887-1982)

El mundo occidental y el mundo oriental no sólo se diferencian por razones geográficas, La forma de pensar, la forma de vivir que hacen a la idiosincracia de las sociedades es manifiestamente diferente entre ambos mundos, la milenaria y rica cultura oriental ha sido desde hace ya algún tiempo motivo de atención por parte de occidente, que ha ido incorporando elementos en distintas áreas, desde la gastronomía, la medicina o la literatura.
Así en la escritura vemos que occidente enlaza letras formando sílabas que a su vez forman palabras mientras que oriente utiliza símbolos que combinados dan lugar a un concepto.
Tal es  el  caso  de  la  palabra japonesa Ikigai, que se compone de las partículas iki  (生き)  se refiere a la vida y kai  (生き)  que se traduciría como la razón de lo que uno desea y espera, un término que no tiene traducción y que podríamos definir como ‘el significado de tu vida’, ‘la felicidad de estar siempre ocupado’ o ‘la razón de ser’.
Es una de esas maravillosas y exquisitas palabras japonesas de las que tenemos mucho que aprender. En la cultura japonesa, se cree que cada uno de nosotros posee un ikigai. Esta palabra, desconocida para muchos, refiere a todo aquello que le da sentido a nuestra vida.


La problemática del ikigai es que, aunque todos lo poseamos, no todos lo encuentran, ¿Para qué estamos aquí?. A cada uno le llevará un tiempo diferente encontrarlo, pero
cuando has encontrado tu ikigai es imposible que no seas feliz.
Tal vez para comprender mejor esta palabra debemos empezar por entender que la cultura oriental da una importancia significativa a la búsqueda del equilibrio, el autoconocimiento y a través del mismo el descubrimiento de la felicidad, con el convencimiento de que la realidad es un constante cambio, que el hombre puede transformarse a si mismo en el fluir hacia esa búsqueda y que en la armonía del universo todo tiene un lugar de forma armónica y un motivo de ser.
Una palabra, una forma de ver y comprender la vida, la búsqueda de un propósito, un interesante aprendizaje.


"Un hombre, como regla general, debe muy poco a lo que ha nacido, un hombre es lo que hace de si mismo."
Alexander Graham Bell - científico e inventor británico (1847-1922)

viernes, 21 de octubre de 2016

Creciendo - ... juegos, el mejor aprendizaje

"Jugar para un niño es la posibilidad de recortar un trocito de mundo y manipularlo, sólo o acompañado de amigos, sabiendo que donde no pueda llegar lo puede inventar. Así define el juego, el juego libre que es la verdadera necesidad del niño."
Franceso Tonucci - pensador, psicopedagogo y dibujante italiano contemporáneo

Cuando los adultos creemos que darle a un niño un juguete costoso, y para ello nos empeñamos –a veces más de lo que podemos-,  nos sorprendemos luego al ver que el chico recibe el obsequio, lo saca del envoltorio, quita la caja, lo mira, y más de una vez, lo deja a un lado y durante muchos días juega, imaginando en un despliegue de su maravillosa fantasía, mil historias diferentes, con esa caja que contenía, lo que nosotros elegimos para ellos.

Los niños son naturalmente inquietos, curiosos, observadores, vitales y dueños de una imaginación que les permite crear el mundo a su alrededor, que generalmente es diferente al que los mayores les proponemos. Pueden construir castillos, jugar con dinosaurios, escalar una montaña, o armar su propio auto, tener su almacén de insectos o inventar la canción más graciosa, encontrando la alegría aún en un entorno de precariedad, inventando la felicidad.




Ellos necesitan sentirse queridos, protegidos y apoyados por el entorno para crecer saludablemente, dejarlos jugar es la mejor forma de permitirles crecer, desarrollarse, es fundamental estimularlos y dejar que ensayen, exploren, experimenten, se ensucien, gasten energías y a nosotros nos corresponde acompañarlos, compartiendo, dándoles valores y alas, para que puedan volar, ya irán llegando en el momento adecuado las responsabilidades y obligaciones de manera paulatina.

Claro que en los tiempos que corren, la multiplicidad de ocupaciones de los adultos y las tecnologías al alcance de la mano a veces conspiran en los procesos, pero si logramos el equilibrio que permita congeniar y acompasar los tiempos y las necesidades de los niños habremos conseguido andar por el camino del medio que es el más adecuado, ya que todo es necesario en el complejo proceso de crecimiento de nuestros niños de hoy, para que se convierten en adultos felices.

"El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde."
Gabriela Mistral - seudónimo de Lucía Godoy Alcayaga, poetisa, diplomática y pedagoga chilena, Nobel de Literatura 1945 (1889-1957)

viernes, 15 de abril de 2016

Somos lo que somos - ... hagámonos cargo

“Lo que creemos de nosotros mismos y de la vida llega a ser nuestra verdad.”
Louise L. Hay – escritora y oradora estadounidense contemporánea

Mientras vivimos estamos inmersos en un proceso de evolución y aprendizaje continuo, que podemos encarar decididamente o estropear si permitimos que nuestras creencias, hábitos y miedos se conviertan en el mayor obstáculo de nuestra vida.

Somos sin duda el resultado de la forma, la sociedad, la cultura  y el ambiente en que fuimos educados y como crecimos, memorizamos conductas, actitudes, creencias, reacciones, hábitos, habilidades, recuerdos, respuestas y percepciones sin que nos demos cuenta y estamos condicionados por ellos, nuestro cerebro reacciona tal como fue programado.

Sin embargo más allá de saber y entender por qué y cómo 'somos lo que somos', podemos tratar de modificar esos patrones encontrando estímulos, fijando metas, impulsando formas de superar aquello que nos limite, siempre estamos a tiempo para creer en nosotros, querernos más, mejorar la autoestima, atreviéndonos a emprender nuevos caminos.

De nosotros depende que adoptemos la actitud que nos lleve a probar retos, aceptando el desafío de convertir ideas en realidades, aunque en ocasiones tengamos temores, arriesgando a enfrentar posibles fracasos, convencidos que podemos, y que si en el primer intento no lo logramos, lo volveremos a hacer.

Seamos creativos, innovadores, copiemos de los niños, no pongamos ni aceptemos límites a nuestro crecimiento, la vida implica ser, hacer, decidir, hagámonos cargo, desde iniciar una carrera profesional, pasando por formar una familia propia, hasta enfrentar situaciones del mayor compromiso a medida que crezcamos en edad.

Frente a una misma situación podemos reaccionar con recelo, desconfianza y dudas o tener una mirada abierta, confiada y positiva, recordemos que somos los dueños del presente y futuro, responsables de lo que hagamos con nuestra vida y de la felicidad que logremos alcanzar.

imagen: Paulo Abrantes

“Da tu primer paso con fe, no es necesario que veas toda la escalera completa, sólo da tu primer paso” 
Martin Luther King - pastor estadounidense de la iglesia bautista, activista por los derechos civiles, Nobel de la Paz en 1964 (1929-1968) 
  

viernes, 12 de septiembre de 2014

Desconfiar ? - descubrir nuestra esencia

"No hay que empezar siempre por la noción primera de las cosas que se estudian, sino por aquello que puede facilitar el aprendizaje." 
Aristóteles - filósofo griego (384-322 aC)

Hay autores que por su forma simple, sencilla, amena, de fácil y agradable lectura nos facilitan el camino a la reflexión de algunos temas y uno de ellos es el psiquiatra y psicoterapeuta argentino Jorge Bucay.

Lograr el desapego es uno de los caminos por el que podemos transitar en su libro 'El camino de la espiritualidad', quinto libro de la serie "Hojas de ruta", aprendiendo a soltar las preocupaciones materiales y donde espiritualidad no es sinónimo de religión.
En el epílogo nos dice: 

 Epílogo

Desconfia de lo que te digo.
Desconfia con la mirada de un investigador,
no con la mirada de un incrédulo.
Pero desconfia de lo que te digo

 
Desconfia con mentalidad de un buscador,
no con la de un escéptico.
Pero desconfia de lo que te digo

Desconfia con el corazón abierto y el deseo de aprender,
no con la soberbia del que todo lo sabe.
Pero desconfia de lo que te digo.

Desconfia de mi, pero no de ti
... ...


Todos no estamos preparados para leer a Nietzche, sin embargo leer lo que nos acerca Bucay, aún con el estigma de plagio que le persigue, y sin aspiraciones de textos con valor literario, cosas ambas que él no niega, nos permite -sin caer en la creencia de la mágica posibilidad de alcanzar la felicidad- a través de sus cuentos, aproximarnos a ciertas lecciones de vida de las que cada uno sacará el aprendizaje que pueda y sienta.

Estar bien con nosotros mismos, buscando nuestra esencia y asumiendo nuestra espiritualidad es la manera de ser felices en el camino de la vida.

Intentemos "desconfiar", con mentalidad abierta, con espíritu de búsqueda, nos vamos a sorprender, tomemos las riendas de nuestra vida, nuestra alma y nuestro corazón lo van a agradecer.

Imagen: Emilia Wilk - artista polaca

"Aprender a ver es el aprendizaje más largo en todas las artes."
Edmond de Goncourt - escritor francés (1822-1896)
 

jueves, 3 de abril de 2014

Apurones educativos o la aventura de aprender ? - las reflexiones de A. Dolina

"Lo que lleva mucho tiempo en aprenderse, lleva tambien mucho tiempo en olvidarse."
Lucio Anneo Séneca - filósofo, político, escritor y orador romano (4 AC-65 DC)

Alejandro Dolina es un escritor, músico, conductor de radio y de televisión y actor argentino, conocido por sus imperdibles reflexiones sobre temas actuales.

Sin comentarios previos les acerco este jugoso e imperdible texto, que -aunque largo- merece la pena dedicarle el tiempo para su lectura.
 
La aventura del aprendizaje

La velocidad nos ayuda a apurar los tragos amargos. Pero esto no significa que siempre debamos ser veloces. En los buenos momentos de la vida, más bien conviene demorarse.Tal parece que para vivir sabiamente hay que tener más de una velocidad. Premura en lo que molesta, lentitud en lo que es placentero. Entre las cosas que parecen acelerarse figura -inexplicablemente- la adquisición de conocimientos.

En los últimos años han aparecido en nuestro medio numerosos institutos y establecimientos que enseñan cosas con toda rapidez: "....haga el bachillerato en 6 meses, vuélvase perito mercantil en 3 semanas, avívese de golpe en 5 días, alcance el doctorado en 10 minutos ..."
Quizá se supriman algunos ... detalles. ¿Qué detalles? Desconfío. Yo he pasado 7 años de mi vida en la escuela primaria, 5 en el colegio secundario y 4 en la universidad. Y a pesar de que he malgastado algunas horas tirando tinteros al aire, fumando en el baño o haciendo rimas chuscas.
Y no creo que ningún genio recorra en un ratito el camino que a mí me llevó decenios.

¿Por qué florecen estos apurones educativos? Quizá por el ansia de recompensa inmediata que tiene la gente. A nadie le gusta esperar. Todos quieren cosechar, aún sin haber sembrado. Es una lamentable característica que viene acompañando a los hombres desde hace milenios.
A causa de este sentimiento algunos se hacen chorros. Otros abandonan la ingeniería para levantar quiniela. Otros se resisten a leer las historietas que continúan en el próximo número. 

Por esta misma ansiedad es que tienen éxito las novelas cortas, los teleteatros unitarios, los copetines al paso, las "señoritas livianas", los concursos de cantores, los libros condensados, las máquinas de tejer, las licuadoras y en general, todo aquello que ahorre la espera y nos permita recibir mucho entregando poco.

Todos nosotros habremos conocido un número prodigioso de sujetos que quisieran ser ingenieros, pero no soportan las funciones trigonométricas. O que se mueren por tocar la guitarra, pero no están dispuestos a perder un segundo en el solfeo. O que le hubiera encantado leer a Dostoievsky, pero les parecen muy extensos sus libros.
Lo que en realidad quieren estos sujetos es disfrutar de los beneficios de cada una de esas actividades, sin pagar nada a cambio.
Quieren el prestigio y la guita que ganan los ingenieros, sin pasar por las fatigas del estudio. Quieren sorprender a sus amigos tocando "Desde el Alma" sin conocer la escala de si menor. Quieren darse aires de conocedores de literatura rusa sin haber abierto jamás un libro.

Tales actitudes no deben ser alentadas, me parece. Y sin embargo eso es precisamente lo que hacen los anuncios de los cursos acelerados de cualquier cosa.
Emprenda una carrera corta. Triunfe rápidamente.
Gane mucho dinero sin esfuerzo ninguno.
No me gusta. No me gusta que se fomente el deseo de obtener mucho entregando poco. Y menos me gusta que se deje caer la idea de que el conocimiento es algo tedioso y poco deseable.
¡No señores: aprender es hermoso y lleva la vida entera!
El que verdaderamente tiene vocación de guitarrista jamás preguntará en cuanto tiempo alcanzará a acompañar la zamba de Vargas. "Nunca termina uno de aprender" reza un viejo y amable lugar común. Y es cierto, caballeros, es cierto.

Los cursos que no se dictan: Aquí conviene puntualizar algunas excepciones. No todas las disciplinas son de aprendizaje grato, y en alguna de ellas valdría la pena una aceleración.
Hay cosas que deberían aprenderse en un instante. El olvido, sin ir más lejos. He conocido señores que han penado durante largos años tratando de olvidar a damas de poca monta (es un decir). Y he visto a muchos doctos varones darse a la bebida por culpa de señoritas que no valían ni el precio del primer Campari.
Para esta gente que sufre sería bueno dictar cursos de olvido. "Olvide hoy, pague mañana". Así terminaríamos con tanta canalla inolvidable que anda dando vueltas por el alma de la buena gente.

Otro curso muy indicado sería el de humildad. Habitualmente se necesitan largas décadas de desengaños, frustraciones y fracasos para que un señor soberbio entienda que no es tan pícaro como él supone. Todos -el soberbio y sus víctimas- podrían ahorrarse centenares de episodios insoportables con un buen sistema de humillación instantánea.

Hay -además- cursos acelerados que tienen una efectividad probada a lo largo de los siglos. Tal es el caso de los "sistemas para enseñar lo que es bueno", "a respetar, quién es uno", etc.
Todos estos cursos comienzan con la frase "Yo te voy a enseñar" y terminan con un castañazo. Son rápidos, efectivos y terminantes.

Elogio de la ignorancia: Las carreras cortas y los cursillos que hemos venido denostando a lo largo de este opúsculo tienen su utilidad, no lo niego. Todos sabemos que hay muchos que han perdido el tren de la ilustración y no por negligencia. Todos tienen derecho a recuperar el tiempo perdido. Y la ignorancia es demasiado castigo para quienes tenían que laburar mientras uno estudiaba.

Pero los otros, los buscadores de éxito fácil y rápido, no merecen la preocupación de nadie. Todo tiene su costo y el que no quiere afrontarlo es un garronero de la vida.
De manera que aquel que no se sienta con ánimo de vivir la maravillosa aventura de aprender, es mejor que no aprenda.

Yo propongo a todos los amantes sinceros del conocimiento el establecimiento de cursos prolongadísimos, con anuncios en todos los periódicos y en las estaciones del subterráneo.
"Aprenda a tocar la flauta en 100 años".
"Aprenda a vivir durante toda la vida".
"Aprenda. No le prometemos nada, ni el éxito, ni la felicidad, ni el dinero. Ni siquiera la sabiduría. Tan solo los deliciosos sobresaltos del aprendizaje"
... ...

Me quedo con unas frases que creo fundamentales, "Nunca termina uno de aprender", "la ignorancia es demasiado castigo para quienes tenían que laburar mientras uno estudiaba",  "Aprenda a vivir durante toda la vida".

Los "apurones educativos" como Dolina los llama tienen su razón de ser en este mundo actual y en algunas situaciones, pero no se justifican como forma de aprender de aquellos que sólo buscan el éxito fácil sin esfuerzo ninguno.

Interesante lectura para reflexionar.

En el siguiente link la página oficial de A.Dolina - http://www.alejandrodolina.com.ar/

"Algunas personas nunca aprenden nada, porque lo comprenden todo demasiado pronto."
Alexander Pope - poeta ingles (1688-1744)

martes, 25 de febrero de 2014

Jugar - recreación y aprendizaje, un derecho de todos

"El niño tiene cien lenguajes, cien manos, cien pensamientos, cien formas de pensar, de jugar y de hablar, cien siempre, cien formas de escuchar, de sorprender, de amar, cien alegrías para cantar y entender."
Loris Malaguzzi - maestro y pedagogo italiano (1920-1994)

Para el hombre en general -escribió el historiador holandés J.Huizinga-, el juego es un elemento tan importante como el trabajo intelectual o el fabril, un fenómeno cultural, una actividad libre, en la que fluye el espíritu creador del lenguaje constantemente de lo material a lo pensado, la cultura surge en forma de juego y está ligado a la poesía, a la filosofía, al arte, al saber, al derecho, etc.

El juego infantil es una actividad mental y física esencial que favorece el desarrollo del niño de forma integral y armoniosa. El niño juega por instinto, y mediante los juegos consigue entrar en contacto con el mundo y tener una serie de experiencias de forma placentera y agradable. Jugar es investigar,  crear, conocer, divertirse, descubrir, esto es, la expresión de todas las inquietudes, ilusiones y fantasías, que un niño necesita desarrollar para convertirse en adulto.


El juego en la educación es relativamente reciente, desarrolla un papel determinante en la escuela contribuyendo enormemente al desarrollo intelectual, emocional y físico de los niños, éstos corren, saltan, trepan, suben o bajan, se relacionan, desarrollan y se perfeccionan el lenguaje, imita actitudes, adquiere hábitos sociales, favorece la creatividad, mejora la comunicación y facilita la formación de la personalidad.

Sin embargo varios millones de niños en el mundo de hoy ni juegan, ni estudian, ni descansan, a pesar de que la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Declaración de los Derechos del Niño de 1959 y la comunidad internacional así lo reconoció. Aún para aquellos que viven una situación adversa, el juego es un aliciente y ayuda a sobrellevar la realidad, pero los que trabajan no tienen tiempo o están cansados para poder jugar.  

Probablemente se pueda crecer sin jugar, pero el mundo todo debe tomar conciencia. El juego no es un descanso del estudio, no es un privilegio, es un derecho que todos los niños deben tener y disfrutar, de acuerdo a la etapa del desarrollo en que se encuentren.

El juego es una necesidad a lo largo de la vida y la actividad principal en la infancia, proporciona alegría y nos convierte en seres creativos, abiertos al cambio, y lo más importante ¡¡¡ libres !!!

“Cuando los niños dejan de ser importantes en una sociedad, esa sociedad perderá el derecho a su futuro."
L. Ronald Hubbard - escritor estadounidense (1911-1986)