"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

martes, 19 de julio de 2016

Ser o parecer - una compleja disyuntiva

“En las grandes cosas los hombres se muestran como les conviene mostrarse. En las pequeñas como son.”
Nicolás de Chamfort – seudónimo de Sébastien-Roch Nicolas moralista francés (1741-1794)

Partiendo de la frase dicha en público por el emperador romano Julio César con respecto a su esposa Pompeya, “No basta que la mujer de César sea honesta, también tiene que parecerlo”, al ordenar el divorcio, deberíamos tener claro que el verbo ser es el que –en el idioma español-, utilizamos para definirnos a nosotros mismos como tales y el verbo parecer para señalar aquello que tiene similitud con otra cosa, puede asemejarse, pero no es igual.

Asumiendo que esto es más que un juego de palabras, concluiríamos que no alcanza con ser bueno, honesto, responsable, bien intencionado, sino que además hay que parecerlo para evitar malos entendidos y desconfianzas innecesarias que socavan la confianza de quienes son observadores sobre las acciones y actitudes de otros que son observados.

Sin embargo muchas veces las circunstancias nos ponen en el lugar opuesto al anteriormente señalado, … y quien no se ha sorprendido en algún momento ante actitudes de personas en las que confiábamos que demuestran lo contrario de lo que creíamos y peor aún de lo que aparentaban.

Bastaría con mirar para ver cuántas situaciones existen: el estudiante que engaña diciéndose dedicado al estudio y no es tal; el empresario que aparenta dar condiciones laborales que realmente no proporciona; los obreros que dando una imagen de cumplimiento en realidad sólo aportan una menguada producción; el gobernante que diciendo mejorar las condiciones de quienes le eligieron para ocupar ese lugar, sólo se ocupa realmente de su propio beneficio y tantos otros ejemplos similares.

Ante la realidad que nos decepciona, tenemos que cuestionarnos si Julio César tuvo razón con su célebre frase cuando por el contrario es la apariencia lo que se impone, en ésta sociedad donde la hipocresía es moneda corriente, y cabe recordar el cuestionamiento que el pintor belga René Magritte plantea en su cuadro, representando una pipa, que debajo tiene la frase que da nombre a la obra e indica ‘Esto no es una pipa’, aludiendo inequívocamente a que sólo es la representación de una pipa en un dibujo, incentivándonos a cuestionar entre esencia y la aparente representación de la misma.

Concluyendo, una primera frase que establece lo que se debe exigir como conducta honesta y responsable para transitar por la vida y una segunda que nos remite a pensar en lo visible y lo invisible, lo real y su representación o apariencia. Mucho más que dos frases, en una sociedad que se encarga de atropellar nuestras buenas intenciones, en la que nadie escapa en algún momento a colocarse -por diferentes motivos-, alguna máscara con la cual aparentar lo que no es realmente, aceptando las propias falencias, hay que saber ver, elegir, decidir y exigir, la disyuntiva es, … ser o parecer?.

“Alcanzarás buena reputación esforzándote en ser lo que quieres parecer.”
Sócrates – filósofo ateniense (470-399 a.C.)

1 comentario:

  1. Dos frases aparentemente antagónicas que sin embargo se complementan para dejarnos asumir que elegir en nuestras vidas.

    Un tema muy interesante y bien tratado. Un saludo Irene

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