"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

miércoles, 23 de abril de 2014

Decir sin pensar, hablar sin saber - recuperar el silencio

"Piensa el sentimiento, siente el pensamiento.”
Miguel de Unamuno - escritor y filósofo español (1864-1936)

Muchas veces, hablamos por hablar, como una forma de llenar espacios, con comentarios banales o charlas insustanciales, otras veces decimos cosas de las cuales luego tenemos que arrepentirnos hablamos sin pensar y sin medir el alcance de las palabras y sus consecuencias.

Hablar sin pensar y actuar sin reflexionar puede lastimar, herir, ofender y llevar a cometer injusticias, pero también en ocasiones nos comprometemos a cumplir cosas que no vamos a cumplir o a realizar –convencidos de que lo haremos- lo que no vamos hacer.

No somos conscientes de que las palabras pueden lastimar -juzgamos sin saber- adoptando una posición que nadie otorgó, o creamos expectativas de algo que en realidad no será.

Cuantas veces decimos "daría la vida por...". Y la mayor parte de esas veces lo decimos sin pensar en lo que significa porque: ¿De verdad daríamos la vida por algo o por alguien?, tal vez lo creemos realmente, pero si se presenta el momento sabemos como reaccionaríamos? …

No siempre "las palabras se las lleva el viento", quizás haya frases que desaparezcan en el olvido, pero otras, ya sea por su importancia o por lo que pueda afectar a aquellos a las que van dirigidas, quedarán latentes por mucho tiempo.

Por ello, hay que ser siempre consecuente con lo que se dice y con lo que se hace, arrepentirse luego no es la solución, y saber callar a su debido tiempo, -encontrando el valor del silencio- es también una forma de comunicarse y una de las recomendaciones más frecuentes de los sabios de todos los tiempos.

Como dice M. Benedetti en un fragmento de su novela: "Primavera con una esquina rota" : "... A veces una buena relación, una relación que puede convertirse en amistad para siempre, se construye mejor con los silencios oportunos que con las confidencias intempestivas."

Reflexionemos y hagámoslo !!!...

“Una palabra es suficiente para hacer o deshacer la fortuna de un hombre.” 
Sófocles - poeta trágico de la Antigua Grecia (495-406 AC)
  

5 comentarios:

  1. La maravillosa melodía del silencio,donde nos reencontramos con nosotros mismos y somos capaces de compartir con los demás.
    Un abrazo.Isabel

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    1. Es cierto Isabel, el silencio tiene melodía, nos acompaña cuando miramos hacia adentro, nos permite ver con más claridad y -como dice Benedetti- construir mejor.

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  2. el locuaz... también debe aprender a callar, a escuchar, porque cuando no escuchamos, cometemos muchos errores que no podemos mejorar en el pasado, pero si lo aprendemos, el futuro será exitoso!!!...

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    1. Es cierto anónimo el locual generalmente peca de imprudente, aprender a callar, es una manifestación de respeto hacia el interlocutor, y un arte que debemos cultivar.
      Gracias por tu tiempo, pasa por aquí nuevamente cada vez que quieras, serás bienvenido/a.

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  3. amigo desconocido, en la forma, reconocido, por tus expresiones estos son algunas reflexiones de Prem Rawat

     Quiénes somos? ¿Qué somos? ¿Somos la suma de toda esta tecnología que existe en el mundo? ¿Todos los rascacielos, todas las carreteras, los aviones, los teléfonos celulares, las cámaras, todos los satélites espaciales—¿es eso lo que somos? Los constructores de naves enormes, más y más y más grandes... El Titánic... Cuando un pequeño clavo, un clavo muy pequeño se clava en tu pie y te duele, explicarle a alguien, Mira, ¿por qué te preocupa un pequeño clavo? Mira, como seres humanos hemos creado esta nave enorme. Y es mucho, mucho más grande que tu pequeño clavo. Mira este avión. ¡Es enorme, tiene dos pisos! Este clavo es tan pequeño. ¿Cómo puede ser que este clavo te moleste? Después de todo tú eres el creador de esto, de todo esto.

    Las explicaciones no funcionan. Lo único que le importa a esa persona que tiene un pequeño clavo en su pie es: sácalo; porque es algo que esta persona está sintiendo. Es dolor. No se trata de explicaciones. Se trata del dolor.

    La razón por la que doy este ejemplo es porque la paz es igual. Un ser humano sin paz no está completo. El deseo de paz nunca te lo enseñaron, de la misma forma que nunca te enseñaron a llorar. ¿Alguien te dio lecciones de cómo llorar? No. Un bebé sabe llorar. Un bebé sabe reír. Un bebé sabe qué hacer. Estas cosas son innatas. Son cosas fundamentales que nadie tiene que enseñarnos.

    El deseo de paz también es fundamental. Esto es lo que somos. Esto es quien somos. Estos son nuestros cimientos, nuestra necesidad, desde nuestro corazón; cada día impulsándonos a encontrar, a estar satisfechos, a encontrar esa pieza que falta en el rompecabezas.

    La irreflexiva pensar acerca de los pensamientos; los sabios darles forma

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