"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

viernes, 11 de noviembre de 2016

Miserias cotidianas - el indeseable Guk y el genio de J. Cortázar

"La peor intolerancia es la de eso que llamamos razón."
Miguel de Unamuno - escritor y filósofo español (1864-1936)

Vivimos en un mundo donde la pretendida y mal llamada humanidad juzga, discrimina, exige conductas masificadas que impiden la independencia de criterios y comportamientos, todos han de parecerse entre si  consumiendo las mismas cosas, es intolerante, obligando a buscar la aceptación y aprobación del entorno en el que estamos insertos, para sentirnos incluídos.

Ésta realidad me ha recordado al gran Julio Cortázar y los breves relatos de su libro ‘Historias de Cronopios y de Famas’, y de esos relatos el del ‘Camello declarado indeseable’, un texto imperdible con la veta surrealista y la mirada poética para ver la cotidianidad y sus miserias.




'Aceptan todas las solicitudes de paso de frontera, pero Guk, camello, inesperadamente declarado indeseable. Acude Guk a la central de policía donde le dicen nada que hacer, vuélvete al oasis, declarado indeseable inútil tramitar solicitud. Tristeza de Guk, retorno a las tierras de infancia. Y los camellos de familia, y los amigos, rodeándolo y qué te pasa, y no es posible, por qué precisamente tú. Entonces una delegación al Ministerio de Tránsito a apelar por Guk, con escándalo de funcionarios de carrera: esto no se ha visto jamás, ustedes se vuelven inmediatamente al oasis, se hará un sumario. Guk en el oasis come pasto un día, pasto otro día. Todos los camellos han pasado la frontera, Guk sigue esperando. Así se van el verano, el otoño. Luego Guk de vuelta a la ciudad, parado en una plaza vacía. Muy fotografiado por turistas, contestando reportajes. Vago prestigio de Guk en la plaza. Aprovechando busca salir, en la puerta todo cambia: declarado indeseable. Guk baja la cabeza, busca los ralos pastitos de la plaza. Un día lo llaman por el altavoz y entra feliz en la central. Allí es declarado indeseable. Guk vuelve al oasis y se acuesta. Come un poco de pasto, y después apoya el hocico en la arena. Va cerrando los ojos mientras se pone el sol. De su nariz brota una burbuja que dura un segundo más que él.'
… …

Es la mayor frustración sentir que todas las posibilidades están cerradas, que cualquier negociación es imposible, que no hay destino ni vida que nos permitan, que no existen derechos ni justicia que nos ampare, no somos deseables, así sin más, … como Guk, sólo un camello, casi un símbolo de esa intolerancia que impera y abruma, que lleva a que sobrevivir sea al costo de mimetizarnos, ser indistintos, desvalorizados, sometidos a la inflexibilidad y la indiferencia.

Criaturas fuertes los camellos, acostumbrados a soportar pesos e inclemencias, pero sin posibilidades ante el pensamiento cerrado, una constatación que por analogía con el hombre, deja un amargo sabor en la boca y contra lo que rebelarse es una difícil e imprescindible condición para sentirnos humanos.

"La intolerancia puede ser definida aproximadamente como la indignación de los hombres que no tienen opiniones."
Gilbert Keith Chesterton - escritor y periodista británico (1874-1936)

3 comentarios:

  1. Para mi también es un placer leerte. Seguiré visitandote. Mi saludo con infinito respeto.

    ResponderEliminar
  2. Un cuento tan actual en el tiempo como en la situación planteada. En un contexto cotidiano todos nos encontramos con trabas sin justificación, mentes cerradas, negociaciones imposibles, obstáculos insalvables y nos hace sentir muy mal.

    Siempre me sorprendo con la variedad de temas que traes aquí. Saludos Irene

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por visitarnos y tomarte el tiempo para comentar Irene.

      Eliminar