"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
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sábado, 10 de febrero de 2018

El dolor, ... un maestro - cambiando nuestra visión


"Abandonarse al dolor sin resistir es abandonar el campo de batalla sin haber luchado."
Napoleón Bonaparte - militar y gobernante francés (1769-1821)

Tantas veces estamos agobiados por los problemas, nos sentimos decepcionados, creemos que la felicidad es casi inalcanzable y que la vida sólo nos muestra la cara de las dificultades sin darnos un respiro, no pensamos más que en nuestras precariedades y angustias, lo que convierte cualquier dificultad en un problema mucho mayor, sintiendo así sólo dolor del que lamentarnos, sin encontrar estímulo para continuar andando.

Sin embargo y tal lo que nos dice el escritor Leo Buscaglia: 

‘El dolor es un gran maestro. Tanto el dolor físico como el emocional pueden movilizar las defensas para mantenernos alerta a problemas mayores. Tienen la función de despertarnos y hacernos ver lo que anda mal en nuestra vida, que algo necesita más atención.

Si no prestamos atención al dolor interior, seguramente crecerá hasta perder el control.

Si aceptáramos el dolor, la tristeza y la desilusión tan fácilmente como aceptamos la alegría, estaríamos en camino de convertirnos en verdaderos amantes.’

Siempre es buen momento para detenernos y reflexionar sobre lo que nos toca vivir, y así tal vez caer en la cuenta de que aquellos momentos que nos hacen sentir mal, sólo son el necesario tiempo de aprendizaje para crecer y si a ello agregamos que nada es permanente y el dolor tambien pasa, podremos sentirnos reconfortados.

Intentar salir de la inconducente lamentación, tomar conciencia y cambiar nuestra personal visión de los sucesos que nos acontecen es nuestra responsabilidad, nadie dijo que sea fácil, pero hay que lograrlo.


"Dad palabra al dolor: el dolor que no habla gime en el corazón hasta que lo rompe."
William Shakespeare - dramaturgo, poeta y actor inglés, (1564-1816) 

martes, 6 de diciembre de 2016

¿Que hacemos con el dolor? - ... quedarnos en el sufrimiento o trascenderlo

"El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional."
Siddharta Gautama - Buda Gautama, sabio en cuyas enseñanzas se funda el budismo, nacido en la desaparecida república Sakia y muerto en Nepal (560-480 a.C.)

Desde que llegamos a éste mundo somos parte de un entorno que nos rodea y hace por atenuar aquello que nos mortifique, nos ama, nos contiene, nos protege, nos orienta, nos da herramientas para que al desarrollarnos y crecer podamos hacernos cargo de resolver por nosotros mismos, sin embargo cuando ese momento llega tendremos momentos felices y otros no tanto, la vida es cambiante y no escapamos a fracasos, frustración y dolor.

No todos reaccionamos de igual manera ante circunstancias difíciles, que muchas veces nos hacen perder las ganas de vivir, y tal vez las parábolas son una de las formas más sencillas de trasmitir enseñanzas a través de un relato breve y eso encontramos en ‘la parábola de la sal’ que aquí les dejo.

"El viejo maestro pidió a su joven discípulo que estaba muy triste, que se llenase la mano de sal, colocase la sal en un vaso de agua y bebiese.
¿Cómo sabe? le preguntó el maestro,
-fuerte y desagradable respondió el joven aprendiz.

El maestro sonrió y le pidió que se llenase la mano de sal nuevamente. Después, lo condujo silenciosamente hasta un lindo lago, donde pidió al joven que derramase la sal.
El viejo Sabio le ordenó entonces: bebe un poco de esta agua.
Mientras el agua se escurría por la barbilla del joven, el maestro le preguntó:
¿Cómo sabe?
-agradable, contestó el joven.
¿Sientes el sabor a sal? le preguntó el maestro.
No: Le respondió el joven.

El maestro y el discípulo se sentaron y contemplaron el bonito paisaje.
Después de algunos minutos, el Sabio le dijo al joven:
El dolor existe.... Pero el dolor depende de donde lo colocamos!
Cuando sientas dolor en tu alma, debes aumentar el sentido de todo lo que está a tu alrededor."
… …

Sin duda un mensaje para reflexionar, ya que nadie escapa a etapas donde la adversidad nos haga flaquear, cuando sucesos anteriores no pueden ser revertidos  o no esté en nuestra mano encontrar soluciones, lo que sí podremos hacer es aprender a manejar el dolor, reconociendo cuanto bueno nos rodea, -aunque nos cueste-,  tendremos que elegir entre quedarnos en el sufrimiento o trascenderlo, encontrando así el sentido de la vida, recordemos que somos responsables ante nosotros mismos.

"¿No ves cuán necesario es un mundo de dolores y problemas para educar nuestra inteligencia y convertirla en Alma?."
John Keats - poeta inglés (1795-1821)

martes, 18 de octubre de 2016

Adversidad o fortuna - todo es oportunidad, ... el ejercicio de relativizar

“La oportunidad que tiene consejos para todos los asuntos, proporciona fuerza, mucha fuerza, contra todo impedimento.”
Sófocles – poeta trágico griego (496-406 a.C.)

Querer una buena vida es el mayor deseo del ser humano, ser felices nuestro objetivo, solemos decir que ese es el sentido de vivir y contra viento y marea nos empeñamos en ello, perseguimos sueños, hacemos proyectos, pero como es lógico esperar, la vida a veces pone obstáculos, encontramos dificultades, nos enfrenta al fracaso, las pérdidas y el dolor, y tenemos que sacar fuerzas de donde no creemos tenerlas para seguir adelante.

Cuando las circunstancias nos muestran la cara amable de la vida sólo cabe disfrutar, hacer acopio de esa felicidad, viviendo a pleno, pero si nos toca enfrentar situaciones penosas allí nos sentimos desvalidos, nunca estamos suficientemente preparados para la adversidad, sin embargo es inevitable que en algún momento nos toque  enfermarnos, se desmorone algún proyecto que teníamos previsto encarar o nos sintamos frustrados frente a esa meta que no hemos podido alcanzar, y también nos veremos frente a la ausencia o la muerte de alguno de nuestros seres queridos.

A pesar de eso tenemos que buscar lo positivo en todo lo que nos ocurre, aprender a relativizar los acontecimientos, recurriendo a la vieja expresión de que ‘no hay mal que por bien no venga’, sabiendo que aunque no lo veamos en un primer golpe de vista, con el tiempo, y mirando en perspectiva lo que nos tocó transitar, encontraremos motivos que nos sugieran una explicación que sosiegue y reconforte nuestro ánimo, llegando incluso a la conclusión de que fue mejor que así sucediera y que cuando menos nos sirvió de aprendizaje.

Felicidad y tristeza se van alternando conformando el paisaje de nuestro recorrido por esta tierra, un tiempo más o menos fugaz, del que no manejamos su duración ni tampoco podemos, -aunque lo queramos- convertir en un permanente cuento de hadas, una felicidad continua. El mundo y la sociedad se encargan de exigirnos que seamos bellos y felices, y al mismo tiempo nos bombardea con eventos que afectan negativamente nuestros sentimientos y emociones y que no podremos eludir.

De nosotros depende encontrar el equilibrio que nos permita adaptarnos en cada circunstancia a lo que el momento requiera, haciéndonos cargo de que alegrías y tristezas, éxitos y fracasos, felicidad y dolor, estarán presentes y nosotros tenemos la obligación de vivir convencidos de que hacerlo, es plantearnos el desafío de aprovechar las oportunidades, todas las que se presenten, las buenas para disfrutarlas, las malas para crecer a partir de ellas, y todas para aprender a ser.

imagen: Pat Erickson

“La sabiduría tambien consiste en aceptar y relativizar los acontecimientos positivos o negativos de nuestra existencia.”
Catherine Rambert – escritora, periodista y pensadora francesa contemporánea

miércoles, 23 de septiembre de 2015

El tiempo que no se ve - ... el que deja huella, transforma ...

"Me he refugiado tantas veces en mi dolor, que hasta la soledad me parece dulce."
William Osorio Nicolas - sociólogo y escritor chileno contemporáneo
 
La vida para muchas personas es una sucesión de momentos, circunstancias y etapas diferentes donde significativamente predominan las malas, inesperadas, dolorosas, tristes, unas llevaderas, otras insoportables, tímidamente intercaladas con algunos breves momentos de alegría que ayudan a alivianar la carga en que se convierte el cotidiano vivir.

El egoísmo, la falta de oportunidades, la pobre educación, valores e ideas erróneas y el contexto social tienen que ver en esa angustia, esa absoluta ausencia de estímulos, esa chatura anodina a la que a veces quien la vive se somete y resigna, o no se percata hasta que en el transcurrir del tiempo siente que sus ilusiones, espectativas, y sueños han ido quedando en el camino, sin esperanzas de cambios, dejando sólo una sensación de frustración, y un amargo sabor en la boca.

Un brevísimo fragmento de la novela ‘La plaza del Diamante’ de la espléndida escritora catalana Marcè Rodoreda, y su maravillosa y sencilla narrativa, tan expresivo al respecto.

Y sentí intensamente el paso del tiempo. No el tiempo de las nubes y del sol y de la lluvia ni del paso de las estrellas adorno de la noche, no el tiempo de las primaveras dentro del tiempo de las primaveras, no el tiempo de los otoños dentro del tiempo de los otoños, no el que pone las hojas a las ramas o el que las arranca, no el que riza y desriza y colora a las flores, sino el tiempo dentro de mí, el tiempo que no se ve y nos va amasando. El que rueda y rueda dentro del corazón y le hace rodar con él y nos va cambiando por dentro y por fuera y poco a poco nos va haciendo tal como seremos el último día.”
… …

Vidas duras, de soledad, miseria, humildad, sumisión, inseguridades, miedos, pobreza, van dejando huella, moldeando una forma vivir, que no es tal, que va modificando la forma de ser, endureciendo el corazón para poder seguir adelante y cambiando el aspecto físico, de lo que se toma conciencia al mirar en el espejo y no reconocer la imagen que fue.

Cuando felicidad es sólo una palabra sin significado, el tiempo se vuelve implacable y sólo será posible escapar de esas situaciones, intentando salir a fuerza de voluntad y dignidad para poder transformar la realidad.

"Si mi sonrisa mostrara el fondo de mi alma, mucha gente, al verme sonreír, lloraría conmigo". 
Kurt Cobain - músico estadounidense (1967-1994)
 

sábado, 25 de abril de 2015

Miseria y dolor - Lee Jeffries y sus fotografías impactantes

"Lo más importante no es la cámara, sino el ojo." 
Alfred Eisenstaedt - fotógrafo y fotoperiodista polaco (1898-1995)

 
Nacido en 1971 en Inglaterra, Lee Jeffries durante años se dedicó a fotografiar eventos deportivos hasta que un dia caminando por Londres fotografió a distancia a una muchacha sin hogar, sin embargo ésta se dio cuenta y le increpó por hacerlo, la conversación que mantuvo con ella cambio su vida dedicándose desde entoces a reflejar con su cámara uno de los mayores problemas de Inglaterra y el mundo, las personas sin hogar.

Fotos tomadas en diferentes países de Europa y en Estados Unidos, para las que primero conversa y pide permiso a quienes va a fotografiar, explicando su trabajo








"No le tomo fotografías a todas las personas sin hogar que encuentro. Tengo que ver algo en sus ojos. A menos que sienta que se puede sentir alguna emoción de la persona, la fotografía sencillamente, no funcionará.", ... dice el artista.

Imágenes que sorprenden y golpean, con historias de vida que imaginar, que muestran la esencia de las personas, miseria y dolor, que impactan y mueven emociones fuertes al verlas, trasmitiendo compasión.

http://leejeffries.500px.com/home
http://en.yellowkorner.com/artistes/198/lee-jeffries.aspx
 

https://www.facebook.com/LeeJeffriesphotographer
 
"Si sabes esperar la gente se olvidará de tu cámara y entonces su alma saldrá a la luz."
Steve McCurry - fotoperiodista estadounidense contemporáneo



martes, 29 de julio de 2014

Dolor e infelicidad - circunstancias inevitables en la vida

“Tu capacidad de conocer la felicidad depende de tu capacidad para conocer el dolor.”
Macedonio Fernández - escritor argentino (1874-1952)

Nadie quiere ser infeliz, nadie elige serlo, sin embargo el transcurso de la vida nos enfrenta a diferentes circunstancias en las que el dolor está presente. no es posible evitarlo y la consecuencia lógica a ese.dolor es la infelicidad.
 
De todos modos transitar esos momentos es importante, casi necesario, porque una vida vivida sin altibajos sería una vida monótona, las dificultades, los momentos infelices o los que producen dolor, tienen como contrapartida lograr que se fortalezca la personalidad y de ella sacar un crecimiento como personas.
 
Cada persona debe vivir su peripecia personal, influirán los sentimiento y la razón, todos no reaccionamos de igual forma, algunos podrán superar sus circunstancias de mejor manera, otros deberán recurrir a una ayuda profesional.

Convivir con el dolor y superarlo no significa que olvidemos las situaciones vividas, de cada uno va a depender que hacemos, las procesamos y salimos a flote reinventándonos o no nos hacemos cargo y nos hundimos permitiendo incluso que se resienta la salud.

Como reaccionaremos va a depender de nuestra educación, de nuestra forma de ser, y hasta de la sociedad en la que estamos insertos y sus patrones socio culturales, como dijo Jean Paul Sartre "... somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros".
 
Las pérdidas y las enfermedades son causa frecuente de dolor e infelicidad nos sentimos impotentes, tenemos un sentimiento profundo de rabia, sin duda quedarán cicatrices que nos acompañarán pero debemos intentar que esas marcas no entorpezcan nuestro desenvolvimiento posterior en la vida convirtiéndose en el motivo por el que salgamos fortalecidos.

"Quien sabe de dolor todo lo sabe."
Dante Alighieri - poeta italiano (1265-1321)
 

lunes, 10 de marzo de 2014

Heridas y Perlas - sanando con dolor

"El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta al hombre irreflexivo; incluso los pobres de espíritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor."  
Fiodor Dostoievski - escritor Ruso (1821-1881)

Qué hermosas son las perlas. Aún así debemos saber que son producto del dolor. Toda perla es la consecuencia de una ostra que ha sido herida por un grano de arena que ha entrado en su interior. Una ostra que no ha sido herida no puede producir perlas...

En la parte interna de la ostra se encuentra una sustancia llamada “nácar” y cuando un grano de arena penetra en la ostra, ésta lo recubre con capas de nácar para protegerse. Como resultado, se va formando una hermosa y brillante perla. 

El valor de las perlas...

Te has sentido herido por las palabras, o actitudes de alguien?Has sido acusado de decir cosas que nunca has dicho? 
Han sido tus ideas rechazadas o ridiculizadas?
Te han culpado de haber hecho algo que jamás hiciste?
Tu actitud frente a ciertas situaciones, se malinterpreta?
Has sufrido alguna vez los golpes de la indiferencia?
Te han herido precisamente aquellas personas que menos esperabas?
No te valoran como realmente lo mereces?

Entonces, perdona y haz de tu herida una perla. Cubre tus heridas con varias capas de amor, recuerda que cuanto más cubierta esté tu herida, menos dolor sentirás.

Por el contrario, si no la cubres de amor, esa herida permanecerá abierta, te dolerá más y más cada día, se infectará con el resentimiento y la amargura y peor aún, nunca cicatrizará.
En nuestra sociedad, podemos ver muchas "ostras vacías" no porque no hayan sido heridas, sino porque no supieron perdonar, comprender y transformar el dolor en una perla.

“Una perla es… una herida sanada por el amor”
 ... ...

Pensemos cuántas personas, fruto del dolor que experimentaron (algunas veces extremo) luego se volvieron crueles con otras personas porque no pudieron sanar o siquiera manejar su dolor.
Has pensado alguna vez que la belleza interior que llevamos dentro es el producto de  tribulaciones, sufrimientos y dolores para limpiarnos y purificarnos de actitudes negativas, para convertirnos en mejores personas con una vida cambiada.

Este ejemplo grandioso de la naturaleza, es una cualidad que deberíamos imitar y ejercitar hasta convertirla en hábito, ya que a las pruebas de la vida vamos a estar expuestos siempre y es mejor tener al final nuestra propia cosecha de perlas.

Cubrir la arena con el nácar es un proceso trabajoso, si lo imitamos podemos obtener lo mismo traducido en amor, aprendizaje, perdón, correcta perspectiva y humildad, por mencionar sólo algunos beneficios.

Que podamos desarrollar esta capacidad de 'amor sin condiciones' perdonando cuando es necesario, entendiendo al otro, poniéndonos en su lugar, nos facilitará sentir amor para sanar cuando seamos lastimados, intencionalmente o no.

Sanemos y seamos ricos !!

"Dios, que muestras nuestras lágrimas a nuestro conocimiento, y que, en su inmutable serenidad, nos parece que no nos tiene en cuenta, ha puesto él mismo en nosotros esta facultad de sufrir para enseñarnos a no querer hacer sufrir a otros." 
George Sand - seudónimo de Amandine Aurore Lucile Dupin, baronesa Dudevant - escritora francesa (1804-1876)