"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

lunes, 10 de febrero de 2014

Inocencia – una mirada sin juicios ni prejuicios

“Cuando más buena es el alma de un hombre, menos sospecha la maldad en los otros”. – Séneca - filósofo, político, orador y escritor romano (4 AC- 65 DC) 

Inocente es quien carece de información previa sobre algo –tal el caso de los niños-, ingenuo es quien conociendo sobre algo, falto de malicia y con una visión positiva del mundo –es el caso de adultos- prefiere ignorar esa información, lo que podría en ocasiones ser sinónimo de inmadurez y hace la sutil diferencia entre uno y otro término

Hay que aprender a valorar la visión que los niños tienen del mundo e intentar preservar esa mirada sencilla, alegre, crédula e imaginativa ante las situaciones que les rodean. Ellos creen todo lo que les contamos, porque confían en nosotros y nos admiran y también nos enseñan más de lo que creemos con la inocencia de sus razonamientos. la sinceridad de su corazón y sus comentarios sencillos.

Mirar a través de la mirada de un niño, bondadosa, sin maldad, sin juicios ni prejuicios, reflejando sorpresa e ilusión en una forma limpia y maravillosa nos ofrece un amplio mundo al que no estamos acostumbrados por las limitaciones que las malas experiencias no han dejado…

El niño ve las cosas como las quiere ver él, a través de su inocencia y bondad, libre de vivencias anteriores negativas, atiende con atención, mira con curiosidad y toquetea con entusiasmo, agregando una rica imaginación.

Mientras crecemos vamos aprendiendo que no todo es bueno y es cuando comenzamos a perder la inocencia. El secreto es crecer en equilibrio, lenta, pausadamente y sin acelerar lo que sólo el tiempo les otorgará, acompañando su educación, pero con la suficiente confianza como para creer en ellos y dejarlos volar su vuelo… Es necesario vivir muchas experiencias para perder la inocencia …

Si tratamos de que los niños conserven el mayor tiempo posible la inocencia que los caracteriza, educándolos de la mejor manera posible, enseñándoles lo bueno y lo malo, para que aprendan a decidir por ellos mismos, inculcándoles valores, lograremos que el mundo sea mejor.

Imagen: Elena Shemilova

“La fuerza más fuerte de todas es un corazón inocente.”
Victor Hugo - poeta, dramaturgo y escritor francés (1802-1885)

2 comentarios:

  1. LA inocencia de un niño es invalorable.

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  2. Educar, enseñar, inculcar valores, cuidar a los niños para que cuando crezcan mantengan el corazón sano. Así el mundo mejorará.

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