"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

sábado, 5 de julio de 2014

Compasión no es lástima - empatía y más.

"Mientras el círculo de su compasión no abarque a todos los seres vivos, el hombre no hallará la paz por sí mismo."
Albert Schweitzer - médico, filósofo, teólogo y músico francés, misionero médico en África, Nobel de la Paz en 1952 (1875-1965)

En la medida que comprendemos el dolor del otro y sobre todo cuando es un sufrimiento que no merece aparece en nosotros el sentimiento de la compasión es decir acompañamos ese sufrimiento como lo indica la propia palabra que proviene del griego "sufrir juntos", es el reconocimiento de que la experiencia humana es imperfecta, frágil, y que por ello todos nos sentimos vulnerables a estas realidades.
 
Es un sentimiento más profundo e intenso que la empatía y se compaña del deseo de aliviar, ayudar o si es posible eliminar el sufrimiento del otro, debe estar basada en el respeto y en el entendimiento de que todos somos iguales y todos debemos tener el derecho a ser felices y no sufrir y no debe ser confundido con la lástima que es sólo la pena que nos provoca la desgracia ajena pero de una forma pasiva.
 
En Occidente, el término ha sido utilizado sobre todo en el lenguaje de las religiones. No se habla de compasión ni en las familias, ni en el ámbito educativo, ni en la sociedad en general. La compasión es la esencia  y la práctica principal de la vida espiritual.
 
Compasión es sentir aprecio por los demás y desear liberarlos de su sufrimiento, es comunicación y expresión de afecto, es ponerse en el lugar del otro desde el afecto y con afecto, tratando de establecer una relación de ayuda sin esperar nada a cambio.
 
Para cultivar este sentimiento empecemos por no ser severos con nosotros mismos cuando nos equivocamos o no logramos cumplir con las espectativas que teníamos, aprendamos a escuchar y aceptar las diferencias sin juzgar las decisiones ajenas y así podremos rescatar valioso aprendizaje.
 
Liberemos los resentimientos y tratemos de entender y empatizar aún con quienes se equivocan y seamos generosos ofreciendo nuestro tiempo, ayuda y energía a quien lo necesite tratando de asumir que todos somos valiosos y merecemos amor y compasión, incluso nosotros mismos.
 
Si el ser humano usara este sentimiento, esta emoción de forma frecuente mejoraría sin duda la forma de relacionarse, abarcando familia, amigos, conocidos, personas cercanas y aún aquellas que no conocemos, tanto para lo simple y cotidiano como para los que atraviesan serias dificultades.
 
No es simple, no es mágico es un proceso que lleva tiempo y para el que hay que estar dispuesto a dar el primer paso.

"Si quieres que los demás sean felices, practica la compasión. Si tú quieres ser feliz, practica la compasión!" 
Dalai Lama - título que obtiene el dirigente del Gobierno tibetano en el exilio y el líder espiritual del budismo tibetano. El actual Dalái Lama es Tenzin Gyatso, Nobel de la Paz en 1989.

2 comentarios:

  1. Me impactó esa foto, ... clarísimo ejemplo de compasión.
    Adelante con el blog, ... cada vez mejor, felicitaciones.

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    1. Gracias por estar allí y por tu estímulo.

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