"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
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lunes, 17 de julio de 2023

Relaciones interpersonales - cuidamos su vulnerabilidad?

"Lo que no quieras que los otros te hagan a ti no lo hagas a los otros."  - Confucio - pensador chino (551-479 AC)

En algún momento nos hemos detenido a observar como las urgencias del mundo actual, la multiplicidad de actividades, nos obligan a hacer más de una cosa al mismo tiempo?.

Para ello colabora la tecnología -que desde hace tiempo ha llegado para quedarse- y sin obligarnos nos lleva a compartir una conversación y al mismo tiempo estar frente a la computadora, mirar televisión, enviar mensajes de texto, leer el periódico o estar con los auriculares escuchando música.

Hemos perdido la costumbre  de mirarnos a la cara mientras hablamos?  El proceso de deterioro en el relacionamiento -a su paso- nos va dejando avisos pero hacemos caso omiso de ellos, y como cambiarán los hechos, si no modificamos nuestra actitud?




No escuchar e interesarse por el otro, no prestarle atención, no estar atento a las necesidades, inmersos en nuestro propio mundo, con nuestras propias preocupaciones, cada uno ocupado con lo suyo, sólo colabora a demostrar desinterés .

Las relaciones humanas son complejas y vulnerables, hemos perdido de vista el respeto que debemos tener por ellas, debemos ser conscientes que es fundamental nuestra actitud y el tiempo que dediquemos para fortalecerlas.

Tal vez deberíamos plantearnos como un desafío modificar esta manera de “hacer”, participar en conversaciones y reuniones de familia o con amigos dejando a un lado el celular, desconectándonos de los auriculares y apagando la computadora, que convierten nuestra compañía en soledad.

No se trata de menospreciar la tecnología que tantos beneficios brinda en la vida actual, la tecnología no daña las relaciones sino que lo hace el mal uso que hacemos de ella, se trata si de dar el sitio adecuado y revalorizar ese contacto personal, cara a cara, disfrutando de los vínculos, involucrándonos con quienes nos rodean y haciendo de éste intercambio una forma de vida, ... nuestra forma de vida. 

Imagen: Serie House

"La soledad es una tormenta de silencio que arranca todas nuestras ramas muertas." - Khalil Gibran - poeta, pintor, novelista y ensayista libanés.(1883-1931)
 

lunes, 20 de abril de 2020

Aislamiento - '... Ojalá podamos tener el coraje de estar solos ...'

“… El que no puede vivir en sociedad, o no necesita nada para su propia suficiencia, no es miembro de la sociedad, sino una bestia o un dios.”
Aristoteles – filósofo griega (384-322 a.C)

El hombre posee cualidades que hacen a su dimensión individual y esas características marcan su personalidad, sin embargo el ser humano necesita vivir en sociedad para desarrollarse, -y aunque es tema de discusión-, socializar es su propia naturaleza, comunicarse, interactuar y convivir es una necesidad para sentirse protegido, pudiendo así satisfacer sus necesidades tanto físicas como espirituales.

Tendemos a agruparnos y coexistir para crecer y desarrollarnos y para ello nos rodeamos de la familia como primer núcleo de la sociedad pero aún eso no nos resulta suficiente y construímos y ampliamos nuestros círculos para interactuar en un entramado mayor. Por eso no podemos aceptar el aislamiento y la soledad sin sentirnos mal.

Los tiempos actuales en una sociedad tan conectada por redes sociales y medios tecnológicos, han llevado a que -a pesar de vivir en sociedad- nos veamos en soledad, unas veces impuesta por las circunstancias y otras veces elegida y hay que aprender a vivirla sin caer en la ansiedad o el estrés. La soledad puede permitirnos conectar con nosotros mismos y nuestro mundo interior enriqueciéndonos, pero el encuentro humano cercano y los afectos son indispensables.




La situación en éste 2020, como reflejo de la pandemia por la expansión del virus Covit-19 de manera global nos ha puesto frente a algo peor que la soledad y es el aislamiento forzado como forma de evitar contagios y éste aislamiento es el que se está convirtiendo en un problema real que de prolongarse en el tiempo y ante la incertidumbre de un horizonte no avizorado que genera miedos, inseguridades y angustia, termina acarreando depresiones y enfermedades asociadas.

Es una realidad que la pérfida de hábitos y cambios en el ritmo de vida, las conductas restrictivas, el encierro, la falta de contacto físico, si bien son encarados como una forma de ser responsables de la salud propia y la de terceros, un forma de solidaridad, son al mismo tiempo -junto a la crisis económica que ello implica-, un factor desencadenante de problemas con la salud mental.

Tratar de conservar la salud biológica y tambien la salud mental como un todo, es tal vez el gran desafío a enfrentar, en un mundo de cambios inesperados debemos pensar que éstos malos tiempos tendrán un final, no sabemos cuánto tiempo llevará encontrar la luz al final del túnel, cuanto esfuerzo implicará el levantarse cuando ese momento llegue y recuperarse el día después.

Sin dudarlo ese momento llegará, enterraremos los sinsabores, las tristezas, y volverán los abrazos y la cercanía, podremos dar un beso sin sentir temor, compartir una charla o un café con la alegría del reencuentro y toda la fuerza para volver a comenzar, aunque tal vez deberemos mantener cuidados, precauciones e incorporarlos como parte de una nueva manera de vivir lo cotidiano.

Mientras tanto apelemos a la creatividad, la paciencia, miremos hacia adentro y nos sorprenderemos de cuanto podemos encontrar, como dijo alguna vez Eduardo GaleanoOjalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos … ' y así será.

“La soledad se admira y desea cuando no se sufre, pero la necesidad humana de compartir cosas es evidente.”
Carmen Martin Gaite – escritora española premio Principe de Asturias 1988 (1925-2000)