"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
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miércoles, 27 de septiembre de 2023

Hacer bien las cosas - la oportunidad de hacer lo 'correcto'

‘Mira a la derecha y a la izquierda del tiempo y que tu corazón aprenda a estar tranquilo.’ - Federico García Lorca, poeta, dramaturgo y prosista español, perteneciente a la generación del 27 (1898-1936) 

A priori podemos decir que todos estamos de acuerdo en que ‘hacer lo correcto’ es un valor ético, sin embargo no es tan simple como parecería, los valores culturales, que como sociedad recibimos y practicamos no son los mismos en todas partes de éste nuestro mundo y lo que podría ser bueno para unos sería desaprobado por otros.

Sin embargo coincidiremos en que mas allá de diferencias culturales cuando honestamente lo que pensamos, decimos y hacemos respeta principios universales estaríamos haciendo lo correcto, aunque como seres humanos imperfectos que somos lograrlo no es tan sencillo como expresarlo.




Tal vez lo correcto va de la mano con lo justo, verdadero, transparente, con acciones que no tengan falsedad ni resulten en perjuicio de personas o grupos, que no esté reñido con la moral, seguramente el mejor termómetro para evaluar y decidir sería que la acción no nos coloque en la posición de sentirnos indignos o faltos de integridad.

La sociedad actual motiva, impulsa y exige éxito y en pos de ello el ser humano se vuelve egoísta dejando muchas veces de hacer lo correcto para hacer aquello que mas le conviene o beneficia, o cuando menos estar en duda.

Sin importar que sea en el plano profesional, familiar o personal, hacer lo correcto puede hacernos sentir agobiados, pero tiene el valor de darnos la oportunidad de ‘hacer bien las cosas’, brindándonos al final la tranquilidad y satisfacción de haberlo hecho, ejerciendo conscientemente nuestro poder de decisión, ... a pesar de las dudas.

‘Las personas con carácter hacen lo correcto no porque crean que van a cambiar el mundo sino porque se niegan a que el mundo los cambie.’ – Michael Josephson, abogado, profesor de derecho y conferencista estadounidense contemporáneo. 


martes, 27 de septiembre de 2022

Sin principios ni finales - dejar fluir la vida

“En la vida hay momentos en que tú defines el momento o el momento te define.” – anónimo

La vida es una sucesión de momentos, los habrá buenos, mejores y peores, algunas veces  estaremos felices, satisfechos, otras tristes y decepcionados, pero la vida hay que vivirla como se presenta, no podemos elegir lo que nos toca vivir y por mucho que lamentemos o nos sintamos frustrados, vivir se impone y la alternativa es decidir que y como queremos hacerlo. 

Siempre en cualquier momento aún cuando pensamos que hemos tocado fondo, siempre tenemos la posibilidad de un nuevo comienzo, depende de nuestra voluntad hacerlo y no existen argumentos ni excusas que lo impidan, no importa la edad que tengamos ni el pensar que no podremos estar la altura, los inicios no tienen fecha de caducidad ni dependen de la opinión de terceros

Quiero compartir aquí un muy breve texto de la poetisa española Sara Bueno Hormigo, conocida como Sara Buho


La vida comienza involuntariamente

tantas veces como latidos 

como suspiros, como sonrisas contenemos.

Comienza después del golpe, después de la herida,

después de la pérdida, después de un café,

de un abrazo, de hundirse en el mar,

de tu película favorita, de los labios rojos.

La vida comienza te lo juro,

cientos de veces por primera vez.

… …

Cada instante, es un nuevo principio de algo que aún no comenzó, debemos darnos la oportunidad de ese inicio, probando una mirada nueva, sin importar obstáculos, con tesón, perseverancia, sin escuchar cansancios, a pesar de incertidumbres, olvidando miedos, -aunque allí estén- apelando a la fuerza interior que a veces olvidamos tener, pero que existe y nos impulsa.

La vida es un ciclo infinito de principios y finales, resiliencia?, tal vez, … los finales –exceptuando los de malas situaciones-, acarrean un sabor agridulce, duele aceptar que nada es para siempre, pero el dolor se minimiza cuando entendemos que cuando algo acaba no es el final sino que es la transformación en algo nuevo que comienza es aceptar que siempre existen nuevos comienzos, sólo hay que dejar fluir la vida.

“Me es necesario un tiempo todo mío, sin rastro de hipoteca, sin control en sus tiempos, sin diezmos ni descuentos. Necesito contar cada hora, cada comienzo, cada cumplimiento, no tengo tiempo para no ser libre”. Tomás Segovia – escritor, poeta y ensayista español (1927-2011)


lunes, 5 de diciembre de 2016

Crecer y madurar - Cuando el amor y el ejemplo son la clave y el mandato

"A menudo a los niños se les castiga por ser seres humanos. A los niños no se les permite manifestar mal humor, tener días malos, tonos irrespetuosos, o malas actitudes. Si, los adultos los tenemos todo el tiempo. Ninguno de nosotros es perfecto. Debemos dejar de imponer a nuestros niños estándares de perfección más elevados de los que podemos obtener nosotros mismos."
Rebecca Eanes – escritora estadounidense contemporánea

Que los niños son el futuro del mundo, nuestro mayor tesoro, son frases utilizadas a menudo, que sin embargo muchas veces no van acompañadas de hechos y actitudes que hagan por una niñez sana, feliz, de la que nos podamos sentir satisfechos y orgullosos de verlos crecer, aprendiendo a manejar sus emociones y convertidos luego en adultos con una vida provechosa.
Tener y criar hijos conlleva además de todo el amor y protección incondicional que hay que darles, un aprendizaje mutuo en el que del niño aprenderemos mucho más de lo que que creemos y para el que debemos hacer que el niño encuentre el ambiente adecuado y seguro en el que desarrollarse, el adulto ha de ofrecer la contención, el acompañamiento y los ejemplos a seguir, ya que una parte fundamental de esa relación surge de cómo manejamos nuestra propia vida y la observación que el niño hace del comportamiento de los mayores.



Niños y adultos sentimos emociones, y cada uno necesita aprender -en su proceso de crecimiento- a escucharlas y sacar experiencia de esas vivencias aunque a veces resulte difícil hacerlo. Cuando el niño llora, está ansioso, triste o se enoja no significa que hay que consentir y darle lo que arbitrariamente reclame, consintiendo al creer que esa  es la forma de hacerlo feliz, tampoco reprimirlo, porque el niño igual que el adulto, cuando se enoja necesita exteriorizarlo por el contrario debemos encontrar el delicado equilibrio para respetar su emoción sabiendo colocar los límites sin escatimar abrazos, para que pueda superar y sobreponerse, y sin duda mal podremos hacerlo si no logramos manejar las emociones propias.
Los niños acumulan conocimientos, y es importante para su vida futura que estén bien capacitados pero no debemos olvidar que tanto o más importante que la educación curricular, además de saber sumar, restar, lenguas y ciencias, es darle valores, principios, sentido de responsabilidad, confianza en si mismo, sensibilidad frente al dolor ajeno, respeto por sus mayores, fortaleza de espíritu, compasión por los débiles, un corazón dispuesto a amar y concepto de libertad y justicia, esa libertad y justicia para la que añadiremos alas con que estimular su vuelo.
Tarea de creación y construcción, difícil si las hay, para la que el amor será condición imprescindible, así como la dedicación de tiempo compartido, cuyo resultado final logrará nuestro propio crecimiento si conseguimos mantener nuestra visión con ojos de niño y nos hará sentir orgullosos y esperanzados de que habremos contribuído a transformar chicos emocionalmente felices en adultos seguros de sí mismos, dignos, respetuosos, para los que la violencia no sea una opción, de temperamento fuerte y mano acogedora, que con sus certezas podrán hacer por un mundo mejor.
"Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida."  Pitágoras - filósofo y matemático griego (569-475 a.C.)