"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
Mostrando las entradas con la etiqueta confiar. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta confiar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de abril de 2016

El coraje de vivir - ... descubriendo nuestras fuerzas y capacidades

“La mayoría de nuestros obstáculos desaparecerían si en lugar de acobardarnos ante ellos nos decidiéramos a caminar con valentía a través de ellos.”
Orison Sweet Marden -  autor y escritor motivacional estadounidense (1850-1924)

Vivir implica en muchas oportunidades riesgos y consecuentemente miedos, frente a situaciones que tenemos que enfrentar, nos angustian y que no siempre sabemos como resolver. sin embargo debemos separar aquellos hechos en los que el coraje se impone y que generalmente esperamos ver en personas dedicadas a tareas como bomberos o rescatistas, entrenados para ello o esos otros temores que tienen que ver con la vida cotidiana y que sin ninguna duda nos condicionan como es el que sentimos frente a la enfermedad, a emprender tareas para la que no sabemos si nuestras fuerzas serán suficientes, o simplemente a la inseguridad ciudadana presente en las calles de cualquier parte del mundo.

Cada persona es única y sus vivencias son intransferibles, por lo tanto cada uno debe reconocer y enfrentar sus temores desde su propia perspectiva, como algo personal que se debe transitar en solitario, y en cuyo camino podremos descubrir nuestro propio potencial, haciéndonos cargo de los desafíos y responsabilidades que significa vivir, descubriendo que podemos hacer, soportar y lograr mucho más de lo que nosotros mismos suponíamos.

Superar miedos y conflictos nos ayudan a madurar y crecer, el premio a ese esfuerzo es el privilegio de estar vivos, conscientes y sentirnos satisfechos de tener el control de nuestra  vida. Alguien dijo que, ‘el miedo es una reacción y el coraje una decisión’, y ciertamente el miedo es una emoción y la valentía una habilidad mental, no nos asustemos por sentir miedo, es la reacción natural del ser humano pretendiendo defenderse de aquello que siente como una amenaza, pero decidir con valentía hacer lo necesario para que ese miedo no nos inmovilice, es fundamental.

Frente a la enfermedad consultaremos al médico, ante una tarea para la que no nos sintamos competentes nos capacitaremos, salir diariamente a la inseguridad en las calles hará que tomamos precauciones y cuidados, e igualmente ante otras circunstancias que se nos presenten buscaremos los recursos necesarios para salir adelantre, lo peor que podemos hacer es dejar que el temor nos impida continuar con nuestra vida avasallando las posibilidades de ‘hacer’, quedándonos estancados.

Cualquier momento es el adecuado para comenzar el proceso, en la medida en que lo hagamos nos sentiremos más seguros y aunque los temores aparezcan sólo debemos tomarlos como un alerta, y al mismo tiempo un acicate seguros que podremos encontrar la fuerza y valentía necesarias para resolver esos miedos.

Dice un proverbio que 'El miedo hace al lobo más grande de lo que es', podemos lidiar con el miedo si nos lo proponemos, tal vez si nos permitimos volver a ser niños, dando paso a la curiosidad, tratando de descubrirnos a nosotros mismos, confiando en nuestras fuerzas, talentos y capacidades.

imagen: Gabor Dvornik

“La inacción alimenta la duda y el miedo, la acción genera confianza y coraje. Si quieres vencer el miedo, no te sientes en casa y pienses en ello, sal y ponte a trabajar.”
Dale Carnegie – empresario y escritor estadounidense (1888-1955)

viernes, 17 de octubre de 2014

Palabras - pensamos y ponemos en práctica ? ...

"Las palabras están ahí para explicar el significado de las cosas, de manera que el que las escucha, entienda dicho significado." 
Aldous Huxley - Novelista, ensayista y poeta inglés (1894-1963)
 
Las palabras tienen peso por si mimas, con las palabras podemos ser amables o duros, construir o destruir, elogiar o criticar, herir o consolar, aconsejar, y muchas veces nos hacen reflexionar.

Tal es el caso de éstas palabras -atribuídas a Walt Disney-  que nos hacen pensar sobre lo que en ocasiones olvidamos con respecto a nosotros mismos. 

 
Muévete

Mueve tu casa, tu cama, tu cuerpo. Camina, sal por las montañas, sal de la rutina del trabajo, las relaciones y los patrones de vida. Cambia tu perspectiva. Acércate a aquellas personas con las que puedas ser auténtico y nutran tus sueños más locos. No necesitas mover montañas, trasladar una pequeña piedra puede hacer maravillas.

Toca

Toca las partes que más amas de tu cuerpo. Da abrazos en la panadería, en el parque, en las puertas de toda la ciudad. Besa a la gente en la mejilla. Acaricia a tu gato o tu perro un poco más. Saborea la sensación de un pañuelo de seda, de una pieza de madera, de las diferentes texturas. El musgo, las cortezas, las rocas y el agua. Mientras más lo hagas te sentirás más a gusto con el placer de tocar.

Escucha

Siéntate en silencio y observa cuánto hay allí para ser escuchado. Escucha a la gente, lo que realmente están diciendo. Escucha hasta la última nota de cada canción. Escucha tu voz interna, esa que sólo escuchas cuando la confusión de cada día disminuye. Oye el susurro de las hojas, el llamado de las ranas, el crujido de la madera ardiendo en tu chimenea. Escucha con tu corazón y siempre escucha aquello que nunca es hablado.

Siente

El dolor, experimenta el gozo, hasta que sientas que vas a evaporarte. Permítete reír hasta que te duela, siente el amor desde lo más profundo de tu corazón. Ríndete a la sensualidad de la vida. Enójate y expresa tu furia, si es el caso, pero hazlo a solas. Si no sientes de verdad, no estás vivo.

Confía

Tú sabes lo que necesitas saber. Detén tus dudas. Aquella cosquilla interna es tu más alta verdad y ella te servirá del mejor modo. Te arrepientes cuando desconoces o niegas tu intuición. Ten esto en cuenta: Finalmente, tú y sólo tú, sabes lo que es mejor para ti. Si consumes, sin darte cuenta, todo tu día pintando, eso es lo que debes hacer. Si te encanta caminar al lado del mar, encuentra la forma de llegar allí. Si no confías completamente en ti, te conviertes en moho.

Reúnete

Con los hombres y mujeres que amas. Toma el té acompañado, camina en compañía por el bosque, conversa y habla, lee en voz alta para otros. Celebra que tu cabello, tu piel, tu cuerpo y tus historias son diferentes a las de los otros y a su vez son completamente parecidas. Cocina y come en compañía.

Recibe

Por una vez, deja de dar y dar y dar a todos menos a ti mismo. Acepta los cumplidos con gracia. La voz que necesitas oír, el abrazo, ese momento para conversar, la comida en tu mesa, el dinero que necesitas, siempre serán suministrados. Ábrete a recibir, abre tus manos para que sean llenadas con abundancia. Recibe todas las cosas buenas que mereces y recuerda mostrar gratitud por tu vida.
... ...

Si nos proponemos tenerlas en cuenta y ponerlas en práctica, seguramente lograremos en nuestra vida cotidiana el equilibrio y la felicidad que todos buscamos.

"Las palabras son ráfagas de viento, pero al propagarse lo mismo pueden producir frutos que daños y ruina."
Chuang-Tzu -
filósofo de la antigua China (369-286 aC)