"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

domingo, 6 de diciembre de 2015

Adviento – tiempo de la esperanza cristiana

"Decid a los cobardes de corazón: 'Sed fuertes, no temáis'. Mirad a nuestro Dios que va a venir a salvarnos". - Isaías 35:4 

Adviento palabra que proviene del verbo ‘venir’, indica el tiempo litúrgico en el cual los cristianos nos preparamos para celebrar la Navidad, conmemorando  la venida del Hijo de Dios entre los hombres, tiene actualmente una duración de cuatro semanas y se extiende desde el domingo más cercano al 30 de noviembre, prolongándose  hasta la tarde del 24 de diciembre, en que comienza el tiempo de Navidad.

Un tiempo de espera alegre y confiada, de preparación para la cada vez más cercana venida del Señor y de feliz advenimiento. Adviento nos recuerda al Señor de la historia, quien se encarnó en la Virgen de Nazareth, haciéndose semejante a nosotros, que nos revela que Dios es amor obteniéndonos el maravilloso don de la reconciliación y recordándonos que somos peregrinos en ésta vida en camino hacia el Padre.



Periodo de preparación que evoca, al mismo tiempo, la larga espera mesiánica, e invade la vida del cristiano sumergiéndola en un clima de esperanza, adquiriendo una perspectiva que se traduce en una constante invitación a la expectativa vigilante porque el Señor vendrá cuando menos lo pensemos, momento de estar en vela en un clima de fidelidad, de espera, ya que sólo en él está la salvación y sólo él puede librarnos de nuestra propia miseria, por lo que la seguridad de su venida nos llena de alegría.

Momento de preparar los caminos del Señor –como Juan El Bautista invitó a hacerlo-, caminos para una espera eficaz, que estimulen el esfuerzo humano por contribuir a la construcción de un mundo mejor, sin odio, sin violencia, más justo, más pacífico, en el que los hombres vivan como hermanos y las riquezas de la tierra sean distribuidas con justicia, en una contribución esencial para que el mundo vaya madurándose y preparándose positivamente a su transformación definitiva y total.

Y la esperanza continuará hasta el final de los tiempos. Hasta entonces es preciso repetir, reiterar una y otra vez la experiencia de su venida a nivel del misterio, insistiendo en la imagen de un movimiento circular cerrado en sí mismo, donde siempre se termina en el punto que fué el punto de partida, pero sugiriendo la imagen del círculo en forma de espiral donde cada vuelta supone un mayor grado de elevación y de profundidad, donde cada año la celebración sea un acto de fé, un acontecimiento, nuevo e irrepetible.


“Todo hombre no vive más que por lo que espera.”
Giovanni Papini – escritor italiano (1881-1956)
 

1 comentario:

  1. Un tiempo para reflexionar, cada vez más olvidado. Saludos Irene

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