"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
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domingo, 6 de marzo de 2016

Cuaresma - tiempo de reflexión y cambio

“Cuaresma  es un ‘camino’, un camino que comienza desde la oscuridad y llega a la luz.”
Giacomo Biffi – Cardenal italiano de la Iglesia Católica, Arzobispo de Bolonia (1928-2015)

La cuaresma es el período que se extiende desde el miércoles de Ceniza –primer miércoles después de carnaval- y el jueves de Semana Santa, no trata de evitar los excesos del carnaval sino de buscar el equilibrio entre cuerpo, psique y espíritu, atendiendo a la totalidad del ser humano, es un tiempo de reflexión, de recuperar las prácticas cristianas que el mundo nos va haciendo olvidar, de preparación para el misterio Pascual y la fiesta de Pascua de Resurrección.

En la Biblia los números tienen significado diferente al que comunmente les damos, denotan cantidad y tambien simbolismo. Así el 4 significa el cosmos, el mundo y el 40 representa el cambio de un período a otro. Son 40 los días de Cuaresma, que responden al simbolismo de ese número en la Biblia, 40 días y 40 noches fue el diluvio universal, 40 años duró la marcha del pueblo judío por el desierto, 40 días estuvieron Moisés y Elías en la montaña, 40 días estuvo Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública.

Su práctica se estableció en el siglo IV y aunque en los comienzos se vivió como días de penitencia con ayuno y abstinencia, actualmente la sociedad ha alivianado tales exigencias.

Cristo y la Iglesia nos invitan en éstos días a revisar nuestras actitudes invitándonos a no alejarnos de Dios, son días de reconciliación y perdón, de identificar los cambios necesarios en nuestra vida, de despojarnos de odios, recelos, rencores, envidias, y de todo lo viejo desprendiéndonos del lastre que nos limita, aceptando con alegría lo que nos toque vivir.

Es momento de darnos ese espacio para el necesario examen de conciencia, para adoptar los cambios que nos transformen en seres mejores.


“La Cuaresma es el tiempo privilegiado de la peregrinación interior hacia Aquél que es la fuente de la misericordia.”
Benedicto XVI – Joseph Ratzinger, Papa No.265 de la Iglesia Católica


domingo, 6 de diciembre de 2015

Adviento – tiempo de la esperanza cristiana

"Decid a los cobardes de corazón: 'Sed fuertes, no temáis'. Mirad a nuestro Dios que va a venir a salvarnos". - Isaías 35:4 

Adviento palabra que proviene del verbo ‘venir’, indica el tiempo litúrgico en el cual los cristianos nos preparamos para celebrar la Navidad, conmemorando  la venida del Hijo de Dios entre los hombres, tiene actualmente una duración de cuatro semanas y se extiende desde el domingo más cercano al 30 de noviembre, prolongándose  hasta la tarde del 24 de diciembre, en que comienza el tiempo de Navidad.

Un tiempo de espera alegre y confiada, de preparación para la cada vez más cercana venida del Señor y de feliz advenimiento. Adviento nos recuerda al Señor de la historia, quien se encarnó en la Virgen de Nazareth, haciéndose semejante a nosotros, que nos revela que Dios es amor obteniéndonos el maravilloso don de la reconciliación y recordándonos que somos peregrinos en ésta vida en camino hacia el Padre.



Periodo de preparación que evoca, al mismo tiempo, la larga espera mesiánica, e invade la vida del cristiano sumergiéndola en un clima de esperanza, adquiriendo una perspectiva que se traduce en una constante invitación a la expectativa vigilante porque el Señor vendrá cuando menos lo pensemos, momento de estar en vela en un clima de fidelidad, de espera, ya que sólo en él está la salvación y sólo él puede librarnos de nuestra propia miseria, por lo que la seguridad de su venida nos llena de alegría.

Momento de preparar los caminos del Señor –como Juan El Bautista invitó a hacerlo-, caminos para una espera eficaz, que estimulen el esfuerzo humano por contribuir a la construcción de un mundo mejor, sin odio, sin violencia, más justo, más pacífico, en el que los hombres vivan como hermanos y las riquezas de la tierra sean distribuidas con justicia, en una contribución esencial para que el mundo vaya madurándose y preparándose positivamente a su transformación definitiva y total.

Y la esperanza continuará hasta el final de los tiempos. Hasta entonces es preciso repetir, reiterar una y otra vez la experiencia de su venida a nivel del misterio, insistiendo en la imagen de un movimiento circular cerrado en sí mismo, donde siempre se termina en el punto que fué el punto de partida, pero sugiriendo la imagen del círculo en forma de espiral donde cada vuelta supone un mayor grado de elevación y de profundidad, donde cada año la celebración sea un acto de fé, un acontecimiento, nuevo e irrepetible.


“Todo hombre no vive más que por lo que espera.”
Giovanni Papini – escritor italiano (1881-1956)