"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

sábado, 21 de febrero de 2015

“Ñe’ë”, palabra sagrada - tradición y cultura

"No desprecies las tradiciones que nos llegan de antaño; ocurre a menudo que las viejas guardan en la memoria cosas que los sabios de otro tiempo necesitaban saber."
John R. R. Tolkien -
escritor, poeta, filólogo y profesor universitario británico (1892-1973) 

Sin ánimo de entrar en un terreno que no es el nuestro, en el que hay importantes personalidades experientes, sólo pretendemos en éstas líneas, dar difusión a una, -a nuestro entender-, de las más bellas y ricas tradiciones culturales de la América prehispana.

Los guaraníes, pueblo nativo originario de la región amazónica, asentados en distintas regiones del continente, desde el Caribe hasta el Río de la Plata, y desde el Atlántico hasta los Andes especialmente en el Paraguay, no construyeron ciudades o monumentos sino que volcaron su sensibilidad y talento en una lengua que se constituyó en su valor cultural más alto. Esa cultura indígena, religión e idioma, ha resistido el trancurso del tiempo hasta hoy, a pesar de que la lengua guaraní, desplazada de la educación formal, relegada al rol de instrumento de comunicación cotidiana en la casa, calle y labores, pero sostenida por la fuerza de la oralidad, preservó así una particular identidad. 

Graciela Chamorro, profesora de Historia Indígena con estudios de postgrado en teología y antropología, autora del libro "Teología guaraní",  dice: “Lo que podemos llamar “religión”  entre los grupos guaraníes, está basada en “la palabra”. Los términos “ñe’é” , “ayvú” y “á” -traducidos generalmente como “palabra”, significan “voz, habla, lenguaje, idioma, alma, nombre, vida, personalidad, origen” y tiene sobre todo, una esencia espiritual. La palabra explica como se entiende la vida para los guaraní y como ellos imaginan lo trascendente. Las experiencias de la vida son experiencias de la palabra, los caminos de comunicación con las divinidades.

El “Ñe’ë”-palabra o lengua y también alma en guaraní-, podemos entenderlo como “entregar el alma", fue erigido como el valor central y sagrado de su cultura. Los guaranís, o los avá (“hombre” en lengua guaraní), se consideran ñe’êngatu (ñe’ê = palabra + ngatu = perfecta); es decir, emiten palabras perfectas; y por consiguiente, dicen solamente lo que deben decir y hablan solamente cuando tienen algo que merezca la pena decir. Para ellos, la palabra es sagrada.

Para los guaraníes, la Palabra tiene un valor esencial, sagrado. En sí misma es alma. La palabra es hálito vital, verticalidad. Por la palabra, el hombre está erguido, eleva su espíritu y pule sus sentimientos. Sin ella sería vegetal, sin pensamiento ni ideas. Por medio del purahéi-paje (canto mágico), tiene sonido el alma, se expresa la espiritualidad y, junto con el jeroky-paje (danza mágica), se transmiten los más sublimes sentimientos que hacen a la transcendencia. La Palabra es la esencia de su Ser, es él mismo, es su Alma.

En una época en que la palabra tiene cada vez menos valor, ésta visión del mundo enaltece a una cultura, que supo perpetuarse privilegiándola, demostrando riqueza espiritual y moral. Si te doy mi palabra, te doy mi alma. Esta es mi palabra, éste soy yo.

Las palabras tienen vida y poder. Nacen, se utilizan, decaen y m
ueren. Viajan, se adaptan, se desfiguran, se préstan de un idioma a otro, toman formas nuevas, pero lo más importante, expresan ideas, según el uso que hagamos de ellas estaremos mostrando que clase de persona somos, según el valor que les demos será la sociedad que crearemos.

Fuente: http://www.portalguarani.com/detalles_museos_otras_obras.php?id=27&id_obras=2376&id_otras=369
             https://dgaleanolivera.wordpress.com/el-otro-la-palabra-adultez-guarani/


"Creen los indios guaraníes que quienes mienten la palabra, o la dilapidan, son traidores del alma."
Eduardo Galeano - escritor uruguayo contemporáneo; Las palabras andantes


2 comentarios:

  1. Reconocer la palabra como esencia del ser, hálito vital, da a quien asi lo siente una enorme estatura humana, pero además implica dar valoindíger y respetar al otro, lo que aumenta aún más su riqueza espiritual.
    Un magnífico material para conocer de las culturas indígenas. Gracias por compartirlo.
    Saludos Irene.

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    1. Gracias por comentar Irene. Cuando el mundo actual nos muestra una sociedad con una vapuleada escala de valores, descubrir una etnia indígena que hacía de la palabra su culto, es asombroso.

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