"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
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jueves, 24 de junio de 2021

La vida, ... un viaje - en palabras de Eduardo Galeano 'un viaje entre dos aleteos'

‘Un abrazo quiere decir: no me amenazas, no tengo miedo de estar tan cerca, puedo relajarme, sentirme en casa, estoy protegido y alguien me comprende. Dice la tradición que cada vez que abrazamos de verdad a alguien, ganamos un día de vida.- Paulo Coelho – escritor brasileño contemporáneo

Cuando hablamos de la vida nos gusta buscar similitudes entre ésta y diferentes imágenes con las que se le puede comparar, Un baile en el que nos sentimos a gusto y sin importar el alcanzar un objetivo, queremos disfrutar; un tren al que nos subimos y en el que durante el camino nos permite conocer e interactuar con quienes permanecerán a lo largo del trayecto o con quienes sólo serán parte de un tramo de ese mismo recorrido que es la vida.

De la pluma de don Eduardo Galeano, de su libro ‘Bocas del Tiempo’, una recopilación de relatos cortos, donde cuenta historias ‘vividas o escuchadas’. he elegido uno en el que se refiere al inicio y final de ese viaje que llamamos vida de una forma singular.

El viaje

Oriol Vall, que se ocupa de los recién nacidos en un hospital de Barcelona, dice que el primer gesto humano es el abrazo. Después de salir al mundo, al principio de sus días, los bebés manotean, como buscando a alguien.

Otros médicos, que se ocupan de los ya vividos, dicen que los viejos, al fin de sus días, mueren queriendo alzar los brazos.

Y así es la cosa, por muchas vueltas que le demos al asunto, y por muchas palabras que le pongamos. A eso, así de simple, se reduce todo: entre dos aleteos, sin más explicación, transcurre el viaje.

… …

Tal vez una manera de significar la importancia de los abrazos, tan necesarios, diría que  imprescindibles en cualquiera y todas las etapas de la vida, ese gesto que trasmite calidez, reconforta, alimenta nuestro ser interior, entibia el corazón, arropa el alma, haciéndonos sentir -desde que nacemos- amados y protegidos y que en el ocaso de la vida nos ayuda a ‘despedirnos’, en el tramo final del viaje.

Tal vez una manera de señalar el valor de los comienzos y finales en la vida, esos momentos donde somos especialmente frágiles y vulnerables, donde el énfasis e importancia está puesto en los primeros y últimos intentos de abrazar, y esa vida -que dada la relatividad del tiempo-, puede ser larga o breve, se convierte en un 'viaje entre dos aleteos', el que si nos distraemos, sin darnos cuenta, llega a su fin mucho más rápido de lo que supondríamos.

imagen: Jason Zwolak

‘Un hombre que se permite malgastar una hora de su tiempo no ha descubierto el valor de la vida.’ - Charles Darwin - naturalista inglés (1809-1882)

miércoles, 20 de enero de 2016

Generosidad o egoísmo - una forma de vivir

“Yo y mí dialogan con demasiada asiduidad.” 
Friedrich Nietzsche  - Filosofo alemán (1844-1900)
 
Muchas veces nos acostumbramos a hacer lo estrictamente necesario, y creemos que con eso es suficiente, hasta  sentimos estar haciendo un favor y esperamos a cambio una gran retribución o un importante reconocimiento, sin ser conscientes de lo egoísta de nuestra posición.

Cuantas situaciones así conocemos en la vida diaria?. Igual actitud tomamos cuando nos vemos abordados por personas que en situación de pobreza nos piden algo en una calle cualquiera, nos molesta y evitamos o negamos la colaboración.

Fábulas, metáforas, relatos breves, han sido utilizados desde la antigüedad para facilitar los procesos de comprensión y reflexión frente a las necesidades de enseñanza-aprendizaje, como forma de ejemplificar de manera sencilla, y eso nos muestra el relato que les dejo.


“Hubo una vez un limosnero que estaba tendido en la calle. Vio a lo lejos venir al rey con su corona y capa. "Le voy a pedir, de seguro me dará bastante" pensó el limosnero y cuando el rey pasó cerca le dijo: "Su majestad, ¿me podría por favor regalar una moneda?" aunque en su interior pensaba que el rey le iba a dar mucho.

El rey le miró y le dijo:" ¿Por qué no me das algo tú? ¿Acaso no soy yo tu rey?” .el mendigo no sabía que responder a la pregunta y dijo: "Pero su majestad...yo no tengo nada!". El ¡rey respondió: "Algo debes de tener... busca!".

Entre su asombro y enojo el mendigo buscó entre sus cosas y supo que tenía una naranja, un bollo de pan y unos granos de arroz". Pensó que el pan y la naranja eran mucho para darle, así que en medio de su enojo tomó 5 granos de arroz y se los dió al rey.

Complacido el rey dijo: "Ves como sí tenías!" Y le dio 5 monedas de oro, una por cada grano de arroz. El mendigo dijo entonces: "Su majestad...creo que acá tengo otras cosas", pero  el rey no hizo caso y dijo: "Solamente de lo que me has dado de corazón te puedo yo dar".

… …

Es cierto que hay quienes como el mendigo abusan de su situación y de la espontaneidad de aquellos a los que les piden algo. Sin embargo como contrapartida a esto también es cierto que todos tenemos algo que puede ser dado sin duda, y no precisamente un limosna, una palabra amable, una actitud de apoyo, lo importante no es lo que se brinda sino la generosidad y el desprendimiento con el que se hace.

Un relato sencillo que nos impulsa a la reflexión y a comprometernos cada uno desde la posición en que estemos, sabiendo que de cada uno y de la forma de relacionarnos con el entorno, de lo abiertos que seamos o de lo egoístas que nos mostremos, depende que tengamos un mundo mejor, más amable y menos deshumanizado en el que vivir.

Todos aún el que menos tiene siempre puede mostrarse solidario, saliendo de su zona de comodidad en la que cree que los demás están obligados a corresponderle y agradecer, y siempre estamos a tiempo de hacer lo mejor que sabemos y podemos, extendiendo una mano al que lo necesite, porque quien nos necesite puede ser un vecino, un compañero de trabajo, un amigo ... no precisamente 'un limosnero', menos aún 'el limosnero del rey'.

imagen: Gabriela Iñiguez Snyder

“El único egoísmo aceptable es el de procurar que todos estén bien para estar uno mejor.”
Jacinto Benavente  - Dramaturgo español (1866-1954)