"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
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miércoles, 18 de enero de 2017

Abrazar el mundo - sociedad, autodestrucción y resistencia

"No busques el lujo sin compromiso. Ve las fuerzas en todas las debilidades."
Brandon Sanderson - escritor estadounidense contemporáneo

Estamos asistiendo a la degradación de una sociedad empeñada en autodestruirse, sin tomar conciencia de que lo hace, y en el comienzo de un nuevo año parece inevitable detenerse a pensar sobre la manera en que vivimos y vamos naturalizando, volviéndonos indiferentes a lo que sucede lejos de donde nos encontramos, la crisis de los refugiados, las guerras sostenidas en el tiempo donde prevalece la industria rentable que ella significa, frente a las vidas que por ella se pierden, los egoísmos y corrupción en la política y círculos de poder, y en lo personal y cotidiano, la explotación del hombre por otros hombres, la indiferencia frente a la pobreza y el hambre de muchos y las formas que encontramos para evadir la responsabilidad que igualmente siempre nos alcanza.

'La resistencia', es un ensayo del escritor argentino Ernesto Sabato, reflexivo y profundo, que nos hace tomar conciencia de tales situaciones y he elegido un fragmento que particularmente nos señala la responsabilidad que a cada uno nos cabe en la construcción o destrucción de éste nuestro mundo y de la sociedad en que unos viven, algunos apenas sobreviven y otros mueren.



(...) "...Yo había intentado un ascenso, un refugio de alta montaña cada vez que había sentido dolor, porque esa montaña era invulnerable; cada vez que la basura ya era insoportable, cada vez que la fugacidad del tiempo me atormentaba, porque en aquella altura reinaba la eternidad.  Pero el rumor de los hombres había terminado siempre por alcanzarme, se colaba por los intersticios y subía desde mi propio interior. Y tarde o temprano aquella montaña incorruptible concluye pareciéndonos un triste simulacro, una huida, porque el mundo del que somos responsables es este de aquí: el único que nos hiere con el dolor y la desdicha, pero también el único que nos da la plenitud de la existencia, esta sangre, este fuego, este amor, esta espera de la muerte. El único que nos ofrece un jardín en el crepúsculo, el roce de la mano que amamos..."

"… Así como en la muerte individual hay algo que sucede en el espíritu, toda conversión, como la muerte misma, tiene un pasaje, un tiempo para abandonar los rasgos del pasado y aceptar la historia como se acepta la vejez. Hacernos cómplices del tiempo para que caigan los velos y se desnude la verdad simple..."
… …

Nada hay nuevo bajo el sol y éste tema no escapa a la generalidad, de hecho Sabato escribió lo que transcribimos hace más de 15 años atrás, y las circunstancias que vivimos dejan de manifiesto que nada ha mejorado, sin embargo el hombre puede resistir y resurgir de la crisis en que estamos sumergidos.

Valoremos la vida, la propia y la de todos los seres humanos, tal vez ese sea el desafío que todos debemos asumir, dejar el individualismo, entendiendo que tenemos que volver a los valores de solidaridad y compromiso para tener la esperanza de una vida mejor, que de otro modo sólo serán palabras sin contenido, y de nosotros, nuestras actitudes y nuestras decisiones dependerá que así suceda.


"Los grandes cambios no suceden de inmediato, pero con esfuerzo incluso lo difícil se puede volver sencillo."
Bill Blackman - publicita estadounidense contemporáneo

miércoles, 27 de julio de 2016

'Querer es poder' - cuando nos comprometemos, ... se puede

"Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio."
Paulo Coelho - escritor brasileño contemporáneo

Cuando conocemos la historia de personas que se han atrevido a involucrarse y comprometerse para mejorar la realidad cotidiana de personas que viven en situaciones de exclusión, siempre resulta alentador, claro que cuando una de las características que hacen que la historia se despegue de otras, tiene que ver con que su protagonista sea un niño de corta edad la sorpresa es inevitable.

La historia de Ryan Hreljac, un chico canadiense nacido en 1991 ocurrió hace ya unos cuantos años atrás, pero eso no le quita el mérito, por el contrario es un ejemplo motivador a recordar en tiempos donde el afán de poder y los egoísmos propios son moneda corriente y las personas -aún la bien intencionadas- cuando no cuentan con los recursos adecuados abandonan las empresas que parecen más difíciles de concretar.

Lo cierto es que Ryan conmovido ante el relato de su maestra escolar cuando les habló de que en África poblaciones enteras vivían sin agua en condiciones tales que muchas personas –adultos y niños-, morían por ese motivo mientras él sólo debía abrir una canilla en su casa para tener cuanto quisiera o necesitara, tuvo la inquietud de saber cuanto costaría cambiar esa situación, a lo que su maestra respondió diciendo que existía una organización llamada 'WaterCan' que se dedicaba a hacer perforaciones con tal fin pero tenían un costo considerable.

En su casa el niño le pidió a su madre para comprar un pozo para los niños africanos, mientras que su mamá le dijo que debía ganarse él mismo el dinero necesario razón por la cual le dio tareas para colaborar en su casa por las que le compensaba con dinero que iban guardando con ese fin, pero el costo era más alto de lo previsto por lo que sus hermanos, amigos vecinos contagiados con el entusiasmo del niño comenzaron a colaborar y luego de un tiempo consiguieron reunir los U$S 2.000 con que pagar por el pozo a WaterCan.

Enero del 99 vió la perforación de un pozo en un pueblo al norte de Uganda., luego se construyó otro pozo en Angola y a partir de ese momento los niños de la escuela donde concurría Ryan comenzaron a escribirse con los niños de la escuela que estaba próxima a ese pozo en África, desde entonces no se ha detenido la recaudación de fondos y la búsqueda de apoyos.

La correspondencia inicial entre escolares hizo que Ryan conociera a Akana; un chico que luchaba por estudiar cada día, sintiéndose cautivado por él y pidió a sus padres ir a conocerle. Con un gran esfuerzo económico los padres pagaron un viaje a Uganda y Ryan en el año 2000 con 9 años de edad llegó al pueblo donde se había perforado su pozo. Cientos de niños de los alrededores lo esperaban coreando su nombre.

- ¿Saben mi nombre? preguntó Ryan a su guía
-Todo el mundo a 100 kilómetros a la redonda lo sabe, le respondió.

En la actualidad Ryan Hreljac tiene su propia fundación y llevan más de 400 pozos realizados en África, según datos tomados en el año 2010. Una historia real de un niño sensible a las penurias de otros niños, que pudo llevar agua a cientos de miles de personas, que con decisión y voluntad pudo hacer realidad lo que adultos con poder y posiblidades no hacen por indiferencia o desinterés. 

Un ejemplo válido de perseverancia, de que cuando existe un propósito y existe el compromiso, 'querer es poder' es una máxima que se cumple, y -sin importar cuanto tiempo haya pasado-, una historia que debiera ser replicada, donde queda clara la empatía y solidaridad necesarias para hacer de éste un mundo mejor, más humano, menos cruel, donde las desigualdades se emparejen para que todos puedan tener una vida digna.

imagen 1: bomba manual para extraer agua
imagen 2:  Ryan Hreljac

"No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas."
Lucio Anneo Séneca - filósofo, político, orador y escritor romano (4 a.C.-65 d.C.)

viernes, 6 de mayo de 2016

'Nosotros' o 'yo'? - el compromiso social

"La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma."
George Sand - pseudónimo de Amandine Aurore Lucile Dupin, escritora francesa (1804-1876) 

¿Por qué nos hemos vuelto egoístas, pensamos en nosotros nada más, todo nos agobia, nos olvidamos la costumbre de escuchar, perdimos el gusto de amar a los demás y sólo nos amamos a nosotros mismos, no nos gustan las obligaciones, tener que quedar en casa acompañando a un enfermo es hoy en día impensable, nos deprimimos, cuando debería ser un placer, un acto de amor, y en muchos casos nos aplica aquello de 'haz lo que yo digo pero no lo que yo hago'.

Es la época de los individualistas, donde nada nos importa más allá de nosotros, nuestros gustos, nuestros intereses, anteponemos tantas cosas a lo que es realmente más importante, buscamos excusas, nos evadimos argumentando, y es momento de preguntar a donde vamos? Nadie lo sabe! Aunque se hable del tema aquí y allá.


Hay un pensamiento del Dalai Lama que viene al caso para la reflexión:

“El cariño paternal, el contacto físico, la ternura amorosa hacia todos los seres vivos, la responsabilidad social y la atención especial a los menos privilegiados, todos estos conceptos son tan simples de entender. Entonces, ¿por qué su práctica parece costarnos tanto?.”

Pero, … sólo es por egoísmo? O tal vez, ¿por dejadez disfrazada de falta de tiempo?, falta de empatía, generosidad y compromiso?, estamos tan concentrados en el ‘yo’ que nos olvidamos de que existe un ‘nosotros’, a veces, parece que nos cuesta menos desarrollar los defectos que las virtudes...y acabamos regalando problemas y desilusiones a los demás. 

La indiferencia y la comodidad, no nos permiten la entrega desinteresada, bondad, sensibilidad, para con los demás, ... a veces nos comportamos así porque a nosotros tampoco nos dieron esos abrazos que tanto necesitábamos. Hay niñas que no tienen un beso de buenas noches, y queda allí para siempre un vacio, ... y esa niña procura que los demás estén bien, pero no siempre lo consigue, no siempre lo tiene presente, no siempre se da cuenta..

Tenemos presente los límites que nos imponemos, las metas que pretendemos superar, los desafíos que asumimos, los compromisos que adquirimos, siendo en todos los casos nosotros el centro de la cuestión, lo que es bueno, porque si estamos bien podremos cuidar de los demás, sin embargo con lo simple que resulta entender el texto del Dalai Lama lo complicamos al momento de ponerlo en práctica, ... si lo hiciéramos, como debe ser, despojándonos de egoísmos, bajándonos de la indiferencia, -para lo cual siempre estamos a tiempo-, viviríamos en un mundo mejor. 

"Mira con los ojos de otro, escucha con los oídos de otro y siente con el corazón de otro."
Alfred Adler - médico y psicoterapeuta austríaco (1870-1937).
 .

sábado, 21 de noviembre de 2015

Actitud y acción - ... salir de la indiferencia, ... mejorar la realidad

“Debemos rendir cuenta de nuestras acciones ante Dios. Podemos engañar a nuestras familias, a nuestra aldea, a nuestra casta, pero nunca podremos engañar a Dios.”
Mahatma Gandhi - Mohandas Karamchand Gandhi, abogado, pensador y político hinduista indio (1869-1948)

Las sucesos del mundo muchas veces nos apabullan, haciéndonos sentir nuestra pequeñez y la imposibilidad de hacer algo para mitigar los daños. Tambien en nuestro entorno pasan cosas que escapan a las posibilidades de ayudar por nuestra parte. Sin embargo -aún en la peores circunstancias- siempre podemos hacer algo.

Un cuento de autor anónimo, que aparece en el libro “Aplícate el cuento”, de Jaume Soler y M. Mercé Conangla, creadores de la Fundación Ambit de Barcelona, con el título “Cada acción es importante”, nos hace reflexionar sobre ello.

Se cuenta que había una vez un escritor que vivía en una tranquila playa, cerca de un pueblo de pescadores. Todas las mañanas andaba por la orilla del mar para inspirarse, y por las tardes, se quedaba en casa escribiendo.

Un día, caminando por la playa, vio a un joven que se dedicaba a recoger las estrellas de mar que había en la arena y, una por una, las iba devolviendo al mar.

- ¿Por qué haces eso?, preguntó el escritor.

- ¿No se da cuenta?, dijo el joven. La mar está baja y el sol brilla. Las estrellas se secarán y morirán si las dejo en la arena.

- Joven, hay miles de kilómetros de costa en este mundo, y centenares de miles de estrellas de mar repartidas por las playas. ¿Piensas acaso que vas a conseguir algo? Tú sólo devuelves unas cuantas estrellas al océano. Sea como sea, la mayoría morirán.
- El joven cogió otra estrella de la arena, la lanzó al mar, miró al escritor y le dijo:
- Por lo menos, habrá valido la pena para esta estrella.

- Aquella noche el escritor no durmió ni consiguió escribir nada. A primera hora de la mañana se dirigió a la playa, se reunió con el joven y los dos juntos continuaron devolviendo estrellas de mar al océano.
... ...

No hacer cosas porque creemos insuficientes y limitadas nuestras fuerzas es conformarnos con nada, ser indiferentes, dando por perdida una batalla que no dimos, mientras que si intentamos colaborar -en la medida de nuestra posibilidades- aún siendo poco, aún alcanzando magros resultados, siempre estaremos haciendo algo positivo, que hará la diferencia para alguien.

Sin permitirnos el desánimo, con optimismo, con la esperanza de contagiar a otros en el compromiso de nuestras acciones, pequeños detalles como el señalado en el cuento pueden lograr que el mundo y la sociedad cambien, se sensibilicen a partir de la actitud de quienes decidan sumarse, haciendo por una mejor realidad para vivir.

Nuestras buenas y malas acciones nos siguen casi como una sombra.” 
Buda Gautama - Sidarta Gautama, más conocido como el Buda, sabio en cuyas enseñanzas se fundó el Budismo, nacido en la ya desaparecida república Sakia y fallecido en la India (560-480 aC.)