"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
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miércoles, 19 de mayo de 2021

Pigmeo o gigante? - aprender a ver

“En los campos de la observación, la suerte solo favorece a la mente preparada.” – Louis Pasteur - químico, físico, matemático y bacteriólogo francés (1822-1895)

La vida nos enfrenta muchas veces a situaciones en las que debemos tomar posición frente a determinados hechos y ese momento es más difícil de lo que a simple vista podríamos pensar.

Mirar es algo que hacemos con nuestro cuerpo, sólo es necesario abrir los ojos, contando con la luz adecuada, y ver es algo que pasa en nuestra mente, cuando tomamos posición tenemos que primero ver y observar, enterarnos de los hechos, conocer todas las versiones de aquellos que han participado, tratando de no perder la objetividad. 

Igual sucede con las personas, podemos tener una primera impresión, guiándonos por lo que superficialmente miramos, pero realmente conocer a esa persona significa que debemos ver y observar, sin suponer, para poder tomar posición.

Hay una frase del escritor y filósofo alemán Georg Philipp Friedrich von Hardenberg, que es realmente gráfica y dice ‘Cuando veas un gigante, examina antes la posición del sol, no vaya a ser la sombra de un pigmeo.’,  indicando cuan errados podríamos estar si nos dejamos llevar por lo que miramos y no evaluamos con detenimiento, y no una vez, sino toda las veces que necesitemos hasta estar seguros de que no nos estamos engañando, dejándonos llevar por lo que se ve en la superficie sin detenernos en investigar.

Si realmente no queremos ser engañados ni dejarnos llevar por las apariencias, si pretendemos ser honestos y responsables hay que tomar el tiempo para observar investigar, conocer, sin dejarnos embaucar por gigantes inexistentes.

El mundo y la sociedad actual se empeñan en dar importancia a lo superficial y las falsas apariencias son moneda corriente, recordemos aquello de que ‘no todo es lo que parece’, por lo que no deberíamos dejarnos impresionar ni permitirnos creer en imágenes o posiciones subjetivamente sobrevaloradas. 

Aprendamos a distinguir entre mirar y ver, aprendamos a reconocer entre un pigmeo y un gigante, no nos dejemos impresionar, no permitamos una visión errónea o sesgada, acostumbrémonos a observar y ver.

imagen: Tommy Ingberg

“Entre la idea y la realidad, entre la motivación y el acto, cae la sombra.’ - Thomas Stearns Eliot - poeta, dramaturgo y crítico literario británico-estadounidense (1888-1965)


martes, 8 de abril de 2014

Señales de Dios - saber observar

"Todo el que cree, piensa. Porque la fe, si lo que cree no se piensa, es nula."
San Agustín - Obispo y filósofo (354-430) .

Dice la religión que todos los Mandamientos se resumen en dos: “Amar a Dios sobre todas las cosas y Amar al prójimo como a uno mismo”. Todavía hubiera sido posible reducir la expresión un poco más dejando sólo uno, por entenderse, que quien ama al prójimo, ama a Dios; aunque no se deje ver mucho por la Iglesia.

Está con Dios la persona que al acostarse duerme tranquila sabiendo que no ha hecho mal a nadie.  O aquella que dedica su vida a cuidar enfermos a los que, de corazón, trata de llevarles consuelo o esperanza, pero poco puede querer a Dios aquel que es indiferente a los miles de niños que desnudos y esqueléticos son víctimas de un mundo hipócrita que les condena a muerte por hambre en muchos lugares del mindo.

Estos contrasentidos nos hacen dudar de la existencia de Dios, sin embargo siempre hay –generalmente- entre los más desposeídos quienes nos enseñan a encontrar las señales de que Dios existe.

Señales de Dios

Se cuenta que un viejo árabe, analfabeto, oraba con tanto fervor y con tanto cariño cada noche que cierta vez el poderoso jefe de una gran caravana lo llamó a su presencia y le preguntó:

- ¿Por qué oras con tanta fe? ¿Cómo sabes que Dios existe cuando ni siquiera sabes leer?
El viejo respondió:
- Gran señor, conozco la existencia de Dios por las señales que nos muestra.
El jefe indagó con algo de sorpresa:
- ¿Cómo así?

El humilde siervo le explicó:
- Cuando usted recibe una carta de alguna
persona ausente ¿cómo sabe quién la
escribió
El jefe respondió:
- Por la letra.
- Cuando usted recibe una joya, ¿cómo
obtiene información acerca de la persona que la elaboró?
El jefe volvió a responder:
- Por la firma del orfebre.
El viejo sonrió y agregó:
- Cuando oye pasos de animales alrededor de la tienda ¿cómo sabe, después, si fue un carnero, un caballo o un buey
Sorprendido, el jefe respondió:
- Por las huellas.

Entonces, el viejo creyente lo invitó a salir de la barraca y, mostrándole el cielo, donde la Luna brillaba rodeada por multitudes de estrellas, exclamó respetuosamente:
- Señor, aquellas señales, allá arriba, ¡No pueden ser de los hombres!
En ese momento, el orgulloso jefe de la caravana también comenzó a orar.

Autor Desconocido
… …
Tenemos la facultad de razonar, de pensar, de cuestionarnos, y de llegar a conclusiones correctas mediante el uso de la lógica. ¿Podemos probar la existencia de algo que no vemos?, si, y se ha hecho muchas veces con las leyes físicas, (átomos, partículas alfa, ondas de radio, etc.) llegando a lo que no podemos ver por los efectos que produce.

La fe es una virtud, tengamos el corazón abierto, hay que aprender a observar …

"Aquel que tiene fe no está nunca solo."
Thomas Carlyle - Historiador, pensador y ensayista inglés (1795-1881)