"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
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miércoles, 5 de agosto de 2026

Moisés, un poema de Luis A. de Cuenca - Aunque la vida es breve, los días pueden ser demasiado largos

'Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga.' -  Homero, poeta de la Antigua Grecia (siglo VIII a. C)

Nacido en Madrid, España, un 29 de diciembre de 1950, doctorado en Filología en la Universidad Autónoma de Madrid, Luis Alberto de Cuenca es poeta, ensayista, traductor, editor, crítico literario, incursionó en política en la gestión cultural y fue director de la Biblioteca Nacional, ocupando otros cargos relevantes en el ámbito público y privado. 

Ha recibido entre otros el Premio de la Crítica de Poesía Castellana en el año 1985 por La caja de plata y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana por toda su trayectoria en 2025.

En sus propias palabras, se reconoce como acérrimo defensor de la libertad, conservador, escéptico y liberal, reivindica las manifestaciones de la cultura popular, el cómic y el cine, es crítico con la censura y dice contrarrestar las amarguras de la vida con humor y sentido común.

Quiero compartir aquí el poema 'Moisés' perteneciente a su libro 'Cuaderno de vacaciones' que tambien recibiera el Premio Nacional de Poesía en 2015, que reúne 85 poemas para leer, paladear, pensar ... Allí describe la vida como un viaje complejo del que no podemos escapar, utiliza la figura del profeta y la dureza del Éxodo como metáforas hurgando en los recuerdos las cargas y dificultades para las que necesitamos encontrar apoyos y sostén.




'Dame la mano. Hay que cruzar el río
para llegar al otro lado, y siento
que las fuerzas me faltan. Cógeme
como si fuera un bulto abandonado
en un cesto de mimbre que se mueve
y que llora a las luces del crepúsculo.
Cruza el río conmigo. Aunque sus aguas
no replieguen su cauce ante nosotros
esta vez. Aunque Dios no nos asista
y una nube de flechas acribille
nuestras espaldas. Aunque no haya río.'

... ...



Poema, casi plegaria, ... una pintura exquisita de las dificultades de la vida, cuando el equipaje que llevamos, la dureza del camino, y nuestras propias debilidades son lastre que hace flaquear la voluntad y en esos momentos necesitamos del amor y la compasión de una mano que se ofrezca y nos ayude a cruzar el río, como en la imagen bíblica de Moisés en el Mar Rojo. Porque a pesar de la vulnerabilidad, el cansancio, la derrota, aún tenemos voz, y aunque no haya camino ni río ni Dios, lo que salva no son las fuerzas para llegar a la otra orilla sino las manos extendidas que hayamos estrechado.


'Si das la luz para encender la vida de tu hermano, en ti brillará más esplendorosa.' -  Albert Schweitzer, médico, filósofo, teólogo y músico franco-alemán, Nobel de la Paz en 1952 (1875-1965)

domingo, 20 de noviembre de 2016

Contradicción - una forma ilusoria de compadecernos

"¿Contradición? ¡Ya lo creo! ¡La de mi corazón que dice si, mi cabeza que dice no! Contradicción naturalmente. Como que sólo vivimos de contradicciones y por ellas,como que la vida es tragedia, y la tragedia es perpetua lucha, sin victoria ni esperanza de ella, es contradicción."
Miguel de Unamuno - escritor y filósofo español (1864-1936)

¿Quien en la vida escapa a situaciones penosas, circunstancias que nos disgustan, miedos que necesitan ser aliviados, miserias que nos abochornan?. La perspectiva desde la que miramos, la posición que tomamos y nuestra subjetividad frente a las circunstancias que otros viven, las penurias y sufrimientos ajenos, de alguna forma son la medida con que disimulamos nuestra fragilidad, y a través de los sinsabores que no nos pertenecen, relativizamos los propios.

Participar del dolor de los otros, identificándonos, empatizando con ese sufrimiento nos acerca a una realidad diferente a la nuestra, adhiriéndonos a ese sufrimiento, pero no todos lo hacemos de igual manera, unos tomarán acciones que les permitan ayudar, mientras que otros simplemente asumirán una actitud pasiva de lamentación inconducente, que les permitirá ser espectadores doloridos, pero parapetados de cualquier involucramiento mayor.

La vulnerabilidad de los demás nos permite sentirnos compasivos, sabemos que estamos en un lugar diferente en el que ese dolor no es nuestro, nos llenamos de lástima, pero al mismo tiempo inconsciente y egoístamente nos sentimos aliviados de saber que esa circunstancia no nos sucede a nosotros, y aunque sin duda no siempre está a nuestro alcance intervenir, sólo actuamos como si de ver una película se tratase, podemos llorar mientras la vemos y luego nos desvinculamos de la situación, sin otra consecuencia.

La subjetividad con la que miramos es una manera de ver como deseamos ver, y no como realmente es, una forma de sentir íntimamente, nos colocamos en un punto alejado y desde allí nos permitimos tener una visión distanciada, caprichosa, ilusoria, en que podemos llegar a compadecer a quien vive el dolor, la desgracia o la carencia, con juicios de valor, puntos de vista, muchas veces arbitrarios, sin poner allí el corazón, y eso ya nos satisface y nos permite quitar el foco de nuestros propios problemas, disgustos y sufrimientos.

Eludiendo involucrarnos realmente, contradictoriamente nos sentimos satisfechos, dignificados y hasta virtuosos con esa nuestra limitada sensibilidad, que nos da la satisfacción de creernos compasivos, pero sin comprometernos-, y al mismo tiempo nos consuela de nuestras propias desgracias, haciéndonos olvidar -aunque temporalmente-, de las miserias que si debemos soportar. 

imagen: Usovich Alessey

"Se sentía arrastrado hacia ellos,por una compasión irresistible, pero la compasión no son obras. Ni siquiera es amor. La compasión es como el sexo, un instinto nada más."
Shusaku Endo - escritor, novelista, dramaturgo, ensayista, crítico literario japonés (1923-1996)