"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
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sábado, 13 de agosto de 2016

Sabores y aromas - ... cocinar un arte, un oficio, ... un divertimento ... un construir hogar

“El postre es como una canción para sentirse bien. Las mejores te hacen bailar.”
Edward Lee – empresario y chef estadounidense contemporáneo

¿Alguna vez se han encontrado mirando una receta de cocina?, más aún, una receta  que entre sus ingredientes indicaba agregar 1 ‘cucharita de café de …’, ¿y han preguntado que tipo de café era el que se debía incorporar?, pues a mi sí me ha pasado, a ese grado ha llegado mi ignorancia sobre el arte culinario, siendo incapaz de reconocer en esa simple indicación que se trataba de una unidad de medida como referencia de cantidad y no una clase especial de café.

Siempre tuve el privilegio de estar rodeada de personas que cocinaban muy bien, por lo cual también me acostumbré a saborear, paladeando y eligiendo que comer, sin necesidad de pensar que y como hacer, lo que sumado a mi poco interés en aprender cómo y al escaso tiempo de que disponía para hacerlo, hizo que me convirtiera poco a poco, en una de esas personas que son inútiles, incapaces hasta para ayudar en esas tareas.

Hoy el dolor de cabeza -una de mis interminables jaquecas- me tuvo a mal traer todo el día, y como me sucede con relativa frecuencia opto por tomar la medicación y esperar que con el correr de las horas aparezca el alivio, mientras intento distraer el tiempo haciendo algo que me mantenga ocupada fuera de la rutina y para mi sorpresa me doy cuenta ahora que cada vez más seguido intento hacer algo en la cocina.

Claro que la historia de la ‘cucharita de café de …’ sucedió hace muchos años, y hoy luego de haber doblado ya varias décadas, es una duda que ha desaparecido, lo que me sorprende es notar que lo hago con bastante soltura, me atrevo a incorporar cambios en alguna de las muy simples recetas con las que me manejo y apelo a muchos productos de los que abundan con alguna preparación previa que facilita su uso, sin embargo es una doble satisfacción haberlo logrado, un gusto comer lo que he hecho con mis propias manos, en ocasiones recibir algún elogio de quienes se atreven a probar, y sobre todo comprobar que superé mis limitaciones.

Cocinar es un arte, un oficio, la que yo practico es sin complejidades ni sofisticaciones, a modo de ejemplo les dejo una de esas recetas que hago con mayor frecuencia que intenta emular al ‘strudel de manzana’ en una versión rápida y sencilla, que quien sepa puede preparar haciendo masa de hojaldre y quien no lo sepa comprando masa pronta para hornear, y para el relleno, '…  se cortan varias manzanas en trozos, se agregan nueces y pasas de uva, se espolvorea con canela y azúcar morena y se lleva a horno moderado hasta que la masa esté dorada'. Imposible equivocarse, hasta un niño se atrevería, y el resultado es realmente estupendo, riquísimo.

Lo importante es que una vez más compruebo que todo es posible cuando nos lo proponemos, para mí un desafío, un entretenimiento, un sentir que la torpeza que me acompañó para estas labores, con el correr de los años no ha podido conmigo, que en la vida hay que atreverse, poner voluntad y determinación, y que aprender cosas nuevas nos mantiene activos y permite que conozcamos facetas de nosotros mismos que no creíamos tener, si a eso le agregamos que los sabores y aromas me llevan a la cocina de mi madre, a  los almuerzos de domingos en familia, a revivir los recuerdos con alegría, toma sentido el concepto de hogar como tal y es muy gratificante.

“Una receta por si misma no tiene alma, es tu trabajo dársela.”
Thomas Keller – empresario, chef y escritor estadounidense contemporáneo 

domingo, 8 de diciembre de 2013

Flores - fragancias, colores, belleza y mucho más

“La tierra es insultada y ofrece sus flores como respuesta.” 
R. Tagore - poeta, filósofo, artista, dramaturgo, músico, novelista y autor de canciones. Nobel de Literatura en 1913 (1861-1941)
 
Las flores cumplen una función integral produciendo azúcar natural para alimentar a los insectos y a los pájaros, como hábitat para los microorganismos, y las semillas para la propagación de las especies vegetales. Los animales y los seres humanos, no podrían existir sin las flores y los productores primarios que absorben y fijan la luz solar y la traducen en elementos comestibles, tambien  ayudan en la reproducción de las plantas atrayendo polinizadores externos. Sin las flores, las plantas simplemente serían verdes y el mundo sería un lugar más aburrido.

Muchas flores tienen usos comestibles o medicinales, y los seres humanos podemos disfrutar de sus fragancias y colores que estimulan los sentidos, nos acompañan en nuestras alegrías y en nuestras penas, en nuestros éxitos y en los momentos más íntimos, dándonos siempre lo mejor que tienen, su belleza, su delicadeza, su aroma  y su naturalidad.

Desde la Antigüedad, las flores han transmitido sentimientos. El lenguaje de las flores tiene sus orígenes en Oriente y se ha extendido de cultura en cultura.

Con ellas se puede transmitir amistad, respeto, admiración, etc. Cada flor tiene un significado propio, relacionado con su forma, y color. La acacia significa elegancia, el alelí encarnado belleza, la rosa roja es sinónimo de amor, la margarita blanca  inocencia por lo que está relacionada con la niñez; y la gardenia significa alegría

Su vida es efímera, cumple ciclos y siempre vuelve a comenzar, han sido tema recurrente de pintores y poetas, las hay cultivadas con especiales cuidados, las hay silvestres nacidas espontáneamente, todas sin importar cual, nos seducen, alegran y son compañeras necesarias en la vida del ser humano.

"La tormenta es capaz de dispersar las flores, pero no es capaz de dañar las semillas". 
K. Gibran - pintor, poeta, novelista y ensayista libanés (1883-1931)