"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
Mostrando las entradas con la etiqueta riqueza. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta riqueza. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de octubre de 2016

Sabemos ser felices? - ... cuando buscamos en el lugar equivocado

"La felicidad está precisamente donde no cuidamos de buscarla."
Orison Swett  Marden - escritor estadounidense (1850-1924)

En todos los tiempos, el hombre ha corrido detrás de riquezas, con la convicción de que ellas son el sustento de la felicidad, y persiguiendo sus ambiciones no repara en costos como si de una suerte de locura se tratara. La época actual no ha mejorado esos parámetros, ni los ejemplos que la historia nos da sirven para que el hombre modere su afán de dinero y poder dejando en el camino valores como la familia, amigos, y la propia salud, de las que cuando se da cuenta y quiere recuperar, muchas veces ya es tarde.

Releer los autores clásicos siempre nos acerca a textos que nos hacen reflexionar, como el cuento del escritor ruso León Tolstói,  'La camisa del hombre feliz', que a grandes rasgos nos dice lo que aquí les sintetizo, y que pueden leer completo en el link al pie.

'Un rey enfermó gravemente y ningún médico podía curarlo. Un trovador que habitaba en el palacio indicó: “Lo que el rey necesita es la camisa de un hombre feliz”. Los sirvientes trataron de hallar a un hombre feliz entre los nobles, pero no lo encontraron. Cuando iban de regreso al palacio pasaron frente a la choza de un campesino que descansaba feliz junto a la puerta: “Con el trabajo realizado, una buena salud y afectuosos amigos y familiares ¿qué más podría pedir?” Se acercaron, pero vieron que era tan pobre que no llevaba camisa. Al volver así se lo contaron al rey.'

Podríamos suponer que esta lección hizo que el rey reaccionara ordenando que sus riquezas se distribuyeran para que todos los pobres tuvieran camisa…  y a los pocos días consciente de que riqueza no es sinónimo de salud y felicidad, seguramente comenzó a aliviarse, ... o que infelizmente no reaccionó y al no tener la ansiada camisa murió.
... ...

Hay que tomar consciencia de lo que realmente significa ser feliz, luego de un relato tan claro, es importante saber que la felicidad está en otros lugares, tal vez sentir el sol en la cara aunque no tengamos una moneda en bolsillo, ver la sonrisa de un niño cuando lo levantamos luego de una caída, recibir un abrazo de alguien a quien no vemos desde hace mucho tiempo, ... y cualquier otro aporte que hagamos estaría sobrando, cada quien ha de sacar sus propias conclusiones.

Hagan por ser felices, con camisa o sin ella, aún en la precariedad siempre hay con que entibiar el corazón.


"La felicidad es íntima, no exterior; y por lo tanto no depende de lo que tenemos sino de lo que somos."
Henry van Dyke - escritor, clérigo y docente estadounidense (1852-1933)

martes, 28 de octubre de 2014

Buthán y la felicidad - entre lo pintoresco y la realidad

"No busques el camino lejos, el camino está siempre a tus pies." 
Tung Chan  - filántropo canadiense nacido en Hong Kong, columnista y empresario, contemporáne

Sin duda hay diferentes formas de ver y pensar en lo que consideramos felicidad para nuestra vida. En esa visión confluirán nuestra cultura,  la forma en que hemos sido educados, el entorno en el que nos desenvolvemos y lo personal de nuestras propias vivencias y sensibilidad.

Los occidentales -pese a que desde hace algún tiempo es notoria la tendencia a adoptar creencias y formas de vida influenciadas por el misticismo, el respeto por la naturaleza y la diversidad de culturas asiáticas -, aún no nos desprendemos del valor dado al dinero que es lo que maneja este nuestro mundo consumista.

Si es difícil de entender para la gente común, mucho más lo es para los gobiernos, sin embargo existe un país, con un territorio de unos 47.000 km2, ubicado en la cordillera del Himalaya entre India y China, donde la riqueza no se mide en dinero, sino en felicidad de sus aproximadamente 700.000 habitantes.

Buthan, un lugar pequeño, perdido entre dos enormes países, que no tuvo teléfono ni moneda hasta 1960 e Internet y TV recién en 1999. donde desde el 2008, el rey Jigme Singye Wangchuck, comenzó a aplicar esta idea que ya está en funcionamiento, el Producto Interno Bruto (PIB) que se maneja de manera internacional, es reemplazado por la Felicidad Nacional Bruta (FNB), y se ha creado una comisión nacional para cuantificar la Felicidad Bruta del País.

Estas ideas asentadas en una filosofía de vida de creencias budista profundas, les han llevado al convencimieto de que el verdadero desarrollo de una sociedad, tiene lugar cuando los avances en lo material y en lo espiritual se complementan y se refuerzan uno a otro. Cada paso de una sociedad debe valorarse en función no sólo de su rendimiento económico, sino de si conduce o no a la felicidad, y esto ha sido consagrado en su constitución aprobada en el 2008.

Un país que hasta hace pocos años atrás era un lugar pintoresco suspendido en el tiempo, con tribus de pastores nómades,  que a principios de 1990 expulsó a minorías étnicas refugiadas luego en Nepal, donde la mayor parte de la población aún no accede al agua potable, donde está restringido el ingreso de extranjeros para preservar costumbres, tradiciones y forma de vida, permitiendo sólo un número limitado de turistas anualmente, de alto poder adquisitivo, que se convierten en ingreso de las divisas, y cuya pequeña economía ha crecido rápidamente alcanzando un buen nivel de educación.

Si se practicase esa filosofia de vida, para la que no estamos preparados, viviriamos mejor?, creo que todos desearíamos ir, pero no nos adaptaríamos a vivir en él, si deberíamos enfocarnos en tratar de mejorarnos a nosotros mismos y por ende el lugar que habitamos.

No se trata de querer ir sino de aprender, otros lugares del mundo tambien tienen espléndida naturaleza, culturas ancestrales, valores para la covivencia, sentido común para respetar y aceptar la diversidad y economías que pueden mejorar.

Siempre es posible soñar con un mundo diferente y mejor, el que atiende aprende y para ello -sin menospreciar los logros, la peculiar perspectiva de vida y la modernización allí alcanzada-, no es necesario viajar tan lejos, sino recrear en nuestras sociedades las condiciones de vida en paz, dando al dinero el valor justo que le corresponde y no más y la felicidad como riqueza será una realidad.

Fuente: http://elpais.com/diario/2009/11/29/eps/1259479614_850215.html
         http://www.publico.es/internacional/62245/el-partido-virtuoso-estrena-la-democracia-en-butan

Imagen: Bhutan's iconic Tigers Nest Monastery 

“Lo más extraordinario, extravagante, dramático, paradójico de la condición humana, ... es que el hombre es la única realidad, la cual no consiste simplemente en ser, sino que tiene que elegir su propio ser." 
José Ortega y Gasset - filósofo y ensayista español (1883-1955), Obras completas.