"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )
Mostrando las entradas con la etiqueta 'La lluvia sabe porqué' (fragmento). Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 'La lluvia sabe porqué' (fragmento). Mostrar todas las entradas

martes, 23 de junio de 2015

Llorar - esa válvula de escape a las emociones que alivia el alma

"A veces el llanto hace más beneficio que la risa."
Pedro Muñoz Seca - Dramaturgo español (1881-1936)
 

La vida tiene alegrías y tristezas, no todo lo que nos toca vivir proporciona las primeras, muchas veces las circunstancias y situaciones nos enfrentan al dolor, angustia, presiones, pérdidas, soledad, frustraciones, inevitables, duras de soportar, y entonces, las emociones se agolpan ... y lloramos.

Generalmente hablamos de lo saludable y beneficioso que es reir, una manifestación de nuestro buen ánimo, que nos mantiene alegres, de buen humor, nos hace sentir jóvenes y vitales, sin embargo -tal vez por sentirlo asociado a lo negativo de la vida- nos negamos la posibilidad del llanto, que es tan beneficioso para la salud como la risa, permitiendo que liberemos emociones en una suerte de explosión que nos consuela, y donde desahogamos tristezas y penas.

Del libro "La lluvia sabe porqué" de la escritora, ensayista, ilustradora y diseñadora gráfica ecuatoriana Maria Fernanda Heredia dejo un pequeño fragmento que con mucha poesía nos habla de las lágrimas.


- Deja que se vayan, Lucía - dijo la abuela desde algún lugar
-¿Quiénes?
-¡Las lágrimas! A veces parece que son tantas que sientes que te vas a ahogar con ellas, pero no es así.
-¿Crees que un día dejarán de salir?
-¡Claro! - respondió la abuela con una sonrisa dulce -. Las lágrimas no se quedan demasiado tiempo, cumplen su trabajo y luego siguen su camino.
-¿Y qué trabajo cumplen?
-¡Son agua, Lucía! Limpian, aclaran... Como la lluvia. Todo se ve distinto después de la lluvia
... ...


Hay momentos en los que es necesario gritar, maldecir ... o llorar, no es sinónimo de debilidad, como en algún tiempo se creyó o aún hoy muchos creen, sino una forma necesaria de expresar emociones, a veces el camino es duro, nos sentimos desolados, sin fuerzas, sin salidas y las lágrimas se convierten en la necesaria válvula de escape que alivia tensiones, alejando tristezas y proporcionando el espacio necesario para recomponernos y ver con claridad y esperanza hacia el futuro.

No nos sintamos mal por hacerlo, risa y llanto son formas de expresarnos, -sin importar el sexo o la edad que tengamos-, lloremos cuando sea necesario, alejemos las tristezas sin verguenzas. Las lágrimas alivian el corazón y son un bálsamo para el alma.

Imagen: Tomasz Solinski

"Llorar no indica que eres débil. Desde el nacimiento, siempre ha sido una señal de que estás vivo."
Charlotte Brontë - Novelista inglesa  (1816-1855)