"Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.”
Khalil Gibran -
poeta, pintor, novelista y ensayista libanés ( 1883 - 1931 )

lunes, 11 de agosto de 2014

Mucho y poco - darles el justo valor

"Sufrimos demasiado por lo poco que nos falta, y gozamos poco por lo mucho que tenemos."
William Shakespeare - dramaturgo, poeta y actor inglés (1564-1618)

Siempre hablamos de tener sueños y fijarnos metas a las que llegar, eso hace a una vida con proyectos y aspiraciones de concretarlos, sin embargo en ese afán de conseguir los objetivos que nos hemos propuesto, muchas veces dejamos en el camino de disfrutar de pequeñas alegrías, valorar momentos gratos de situaciones cotidianas a las que restamos importancia, o nos pasan desapercibidos detalles que no apreciamos en su justo valor.

Y en ese hacer, en esa carrera en que nos empeñamos, dejamos pequeños fragmentos de felicidad sin darnos cuenta que si no aprendemos a cuidar de lo pequeño, de lo poco, no sabremos luego cuidar, apreciar y disfrutar de lo grande.


En el texto de uno de los filósofos chinos más relevantes Lao Tsé queda así expresado

"Ni con mucho ... ni con poco ... 

Quien no es feliz con poco, no lo será con mucho; quien no aprecia lo pequeño no podrá ser cuidadoso de lo grande; a quien lo suficiente no basta está al margen de la virtud, pues el cuerpo físico vive de un día para otro y si se le proporciona lo que realmente necesita, habrá tiempo todavía para la meditación, mientras que si se trata de darle cuanto desea, la tarea será inacabable."

Alcanzar las metas soñadas y con ello la felicidad es el propósito mayor de todo ser humano, pero eso no debe ser obstáculo para disfrutar de las pequeñas cosas cotidianas, que nos entibian el corazón alegrando el alma.

La vida es la sucesión de momentos e ignoramos hasta donde podremos llegar, no debemos permitirnos despreciar las pequeñas satisfacciones postergándolas en pos de un incierto resultado final. Ser felices con lo poco, con lo suficiente, será aprendizaje, de no hacerlo así seguramente encontraremos defectos en lo mucho que podamos obtener, resultando todo siempre insuficiente, impediéndonos apreciar, valorar y saborear la ansiada felicidad.

"Lo mucho se vuelve poco con desear otro poco más."
Francisco de Quevedo - escritor español (1580-1645)

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